Los referentes de las redes sociales nos cuentan que se interpreta la foto de las PASO como la verdadera elección, más que nada a la hora de demostrar, no tanto el apoyo a determinado candidato, sino fundamentalmente el distanciamiento definitivo con el gobierno de Cristina Kirchner, y la necesidad de ponerle un freno institucional a sus avances contra la república, negándole el voto a sus candidatos.
Hablan de un voto republicano, y apuntan especialmente a los distritos donde se renovarán senadores, como la Ciudad de Buenos Aires, donde acorde al voto popular, el kirchnerismo puede llegar a perder las dos bancas que pone en juego. Una propia, la de Daniel Filmus, y otra de un senador hoy aliado, Samuel Cabanchik.
La estrategia consiste en conseguir que las tres bancas que se renuevan en el distrito, queden en manos opositoras. Y eso significa dejar tercero al FPV.
Está claro que una masiva marcha republicana 3 días antes de las PASO puede brindar una elocuente muestra como para decidir a los electores dubitativos, o a aquellos que puedan llegar a votar al kirchnerismo por algún tema en particular, sin contemplar el resto del panorama.
La ciudadanía parece haber entendido, a lo largo de estos meses, que la calle ganada nunca debe ser regalada. Y se prepara para dejar un nuevo y contundente testimonio, justo antes de acudir a las urnas.