Las imágenes, que pueden verse en la galería de fotos, representan en realidad la imágen que los mismos venezolanos publican de su propio presidente y las publicaciones obedecen al rankeo y cantidad de visitas que tienen esas fotografías, que hacen que aparezcan primero en las búsquedas.
Habrá que ver si el gobierno bolivariano emprende acciones legales contra el buscador, algo que han hecho con relativo éxito numerosas modelos y estrellas mediáticas con imágenes propias relacionadas con escenas sexuales. Por lo pronto, los argumentos de Google siguen siendo los mismos: ellos no son responsables de lo que los usuarios suben a internet y la indexación está sometida a la popularidad que ganen los contenidos.