Por otro lado, la compañía ha anunciado nuevas APIs para que los desarrolladores utilicen sus servicios dentro de sus aplicaciones para Android, con el objetivo de que sean más fáciles de utilizar y, al mismo tiempo, más rentables para ellos.
En la conferencia de apertura del Google I/O que se celebra en San Francisco, la compañía ha anunciado un sistema de instalación de aplicaciones multiplataforma. Este sistema utilizará la cuenta de Google+ del usuario para iniciar sesión y que el usuario no necesite integrar un sistema de perfiles propio.
Por ejemplo, gracias a este sistema, un usuario podrá ir a una aplicación en el navegador e iniciar sesión con su cuenta Google. Seguidamente, la compañía preguntará si quiere descargar e instalar la aplicación en otros dispositivos que haya utilizado con esa cuenta.
Instantáneamente, la aplicación comenzará a instalarse en un el 'smartphone' o la tableta del usuario y se instalará. Esto ya resulta bastante cómodo, pero una ventaja no menos importante, es que cuando el usuario la abra se encontrará con que ya está "logueado" en la aplicación.
Juegos
Google ha confirmado que ha creado un centro de juegos para que los desarrolladores lo integren en sus aplicaciones, con características como el guardado de partidas en la nube.
Y se ha decidido a lanzar su propio centro de juegos, que utilizará la cuenta de la compañía que los usuarios ya utilizan en servicios como el correo electrónico o la red social Google+. Este servicio es similar al de consola de sobremesa como PlayStation 3 o Xbox 360, y también al Game Center de Apple para iOS.
Google lo ha denominado Google Play Game Services y permite a los desarrolladores añadir 'Achievements' (Logros o trofeos) que los usuarios ganarán a medida que completen determinadas tareas en el videojuego. También encontraremos tablas de clasificación en el centro para juegos de Google, lo que debería fomentar la fortaleza y la interacción en los juegos para Android.
Sin embargo, una de las características más interesantes del servicio es que permitirá a los desarrolladores incorporar un sistema de guardado de partida en la nube. Esto permitirá que un jugador inicie partida en un videojuego en su 'smartphone' para después continuar exactamente en el mismo punto donde lo ha dejado, pero en otro dispositivo como un 'tablet', un televisor o una consola con Android.