El presidente y CEO de la compañía, Daniel Doctoroff, ha explicado que un cliente "señaló recientemente su preocupación" respecto a la posibilidad de que los periodistas accedieran a sus sus consultas y utilizaran estos datos. Así, ha reconocido que "aunque hace mucho tiempo que hemos permitido a nuestros periodistas el uso ilimitado de datos de clientes, reconocemos que fue un error".
El escándalo se instaló cuando trascendió que Goldman Sachs expuso hace un mes sus sospechas de que los periodistas de Bloomberg utilizaron información conseguida en los terminales situados en el banco. Doctoroff ha afirmado que la información accesible para los periodistas no incluía acceso a datos sobre carteras de valores, mensajes de los clientes o qué valores consultaban. En todo caso, tanto Winkler como Doctoroff han asegurado que se han tomado medidas y se ha cambiado la política de la compañía para corregir el acceso.
Winkler ha recordado que los periodistas que entran en la agencia deben firmar un acuerdo de confidencialidad por el que no pueden discutir documentos privados de Bloomberg o información patentada de la empresa y sus clientes.
El diario The New York Times ha publicado que los periodistas de Bloomberg recibían formación específica para ver los datos de contacto de sus clientes y, en algunos casos, controlar la actividad de los terminales para poder ayudarles a elaborar informaciones. El periódico, que cita a varios exreporteros de la firma, señala que en la compañía se creó una dinámica que favorecía obtener noticias por encima de respetar la confidencialidad de los suscriptores.
La compañía Bloomberg LP fue fundada en 1981 por el actual alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien dejó la gestión de la empresa al convertirse en 2002 en primer regidor de la ciudad, y el servicio de noticias fue añadido en 1990.