Los más críticos de Bonicatto lo acusan de, en medio de la tragedia, haber intentado posicionarse como candidato a intendente de La Plata por el Frente para la Victoria, y cumplir con la ambición del ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak, quien lo había hombrado su delfín, para orgullo de Bonicatto, quien no reparaba en el desastre de la gestión municipal de Alak, sin mencionar las imputaciones por corrupción.
¿Aprovechamiento utilitario de la muerte? Resultaría un bochorno. Eso sí que sería violencia institucional. Probablemente hasta peor que la pobreza...