El sistema propuesto sería el siguiente:
1. Se crea un fideicomiso en el ámbito del Banco Nación.
2: Los exportadores de trigo y harina depositan retenciones en el fideicomiso: 23% por el trigo y 10% por la harina.
3. Los beneficiarios son los productores y los controladores son la Secretaría de Comercio, Ciara-CEC(Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina-Cámara de Exportadores de Cereales) y la Capeco (Cámara Argentina de Productores y Exportadores de Cerales y Oleaginosas).
4. Los productores recuperan las retenciones al final dela cosecha en base al volumen exportado respecto del total producido. Todos cobran, aun los que vendan al consumo interno.
5. La molinería mantiene el subsidio en el precio del trigo evitando que aumente los precios internos ya que el precio del trigo se seguirá calculando con el descuento de las retenciones.
6. Se preservan para el consumo interno 7 millones de toneladas.
7. Si la producción es de 7 millones, las retenciones seguirán en 23% y´nada habrá para devolver.
8. Si la producción es de 14 millones se devolverá el 50%. Así que a mayor producción menos retenciones.
La medida llega cuando los productores todavía no tomaron decisiones de siembra. Habrá que ver cuánto se libera de exportaciones, que es el dato que ahora esta esperando el mercado.
Por lo pronto, el gobierno anunciará un mecanismo por el cual el productor triguero recibiría US$ 30 por tonelada, como incentivo para la siembra. En total, US$ 480 millones.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, les transmitió la decisión el 01/05 a los productores agrupados en Agricultores Federados Argentinos (AFA) y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), y, por la tarde, a los exportadores agrupados en el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y vía telefónica a la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).
Menor siembra, menos agroquímicos
Un dato significativo de la merma en el interés de los productores lo demostró la caída del 6% en las ventas de agroquímicos en la campaña 2012-2013, porque los productores sembraron unas 700.000 hectáreas menos. Los productores consumieron 5,57% menos de fertilizantes en el ciclo agrícola que se encuentra en el período de cosecha de los granos gruesos.
Un estudio de Kleffmann Group sostiene que la facturación de las empresas creció un 16% por el incremento de los precios, lo que significa un aumento de los costos por insumos para el sector de la producción. De acuerdo con el análisis, el mercado total de agroquímicos en el país sumó US$ 2.381 millones en 2012 mientras que en 2011 se movilizaron US$ 2.052 millones.
El principal segmento es el de los herbicidas, con un 64% de la facturación total, en tanto el glifosato tuvo un aumento del 24% en facturación.
Los insecticidas representa un 16% del total del mercado, ya que cayeron 1 punto porcentual en su participación y 13% en su volumen.
En 3er. lugar se ubican los fungicidas que, por la sequía, sufrieron una caída de 11% en la facturación y 8% en el volumen.
Los precios subieron porque gran parte de los productos son importados.