De acuerdo a Arnold, el arquitecto Julio De Vido fue un personaje fundamental para la organización y administración del esquema de corrupción montado por Néstor Kirchner.
Arnold sostuvo que De Vido desplazó a funcionarios honestos en diversas reparticiones públicos, promoviendo siempre a quienes eran funcionales a sus necesidades, y a las de Kirchner.
Arnold, en cambio, no vinculó al actual gobernador, el santafecino Daniel Peralta, con la corrupción de Néstor Kirchner. Él afirmó que cuando asumió en la Gobernación, Kirchner envió, por razones desconocidas, a Peralta a una sucursal del banco provincial en Punta Arenas, y por eso quedó afuera de esa asociación ilícita montada por Kirchner y que, según su relato, el propio Arnold denunció aunque no rompió con Kirchner porque en su corriente interna peronista se habían propuesto no provocar otra desestabilización institucional: "Veníamos de un período con 4 gobernadores en 3 meses", dijo Arnold.
Hasta la fecha, la presunta corrupción en la obra pública santacruceña no es investigada como una asociación ilícita y Lázaro Báez no es considerado un partícipe necesario. Se ignora si ahora habrá cambios.
Precisamente el lunes 29/04, Báez intentó una contraofensiva, anunciando que demandará a Jorge Leonardo Fariña y Federico Elaskar por los dichos que lo vincularon con sobreprecios en la obra pública, defraudación impositiva y fuga de divisas.
Sorprendió Báez con operadores de prensa en la capital federal. Se mencionó como uno de los remitentes del comunicado de Báez a Juan Pablo Biondi, quien en el pasado fue muy relacionado con José Ottavis, en los días de Compromiso K, antes de su convergencia en La Cámpora.