El encargado de anunciar la decisión oficial fue el propio Moyano cuando llegaba a una reunión con su Consejo Directivo en el que se prevé que se anunciará un paro nacional para la segunda quincena de noviembre.
"En una actitud absolutamente parcial, entre comillas, anularon el congreso. Vamos a recurrir a la Justicia. Tenemos toda la documentación que explica que el congreso fue convocado en tiempo y en forma, respetando los reglamentos y los estatutos", aseguró Moyano en diálogo con Radio Mitre.
“El Congreso fue legal”, insistió Moyano y dijo que esto es “una maniobra del Gobierno contra aquellos que no piensan como ellos”.
Fuentes sindicales confirmaron al sitio ámbito.com que recibieron esa "resolución" y anticiparon que la inmediata respuesta sería el anuncio de un paro nacional de los gremios que integran su central obrera para la segunda semana de noviembre.
Urgente24 informó que Moyano ya habría comprometido su acompañamiento para una huelga nacional en conjunto con la CTA que dirige Pablo Micheli y que fue convocada para el 20/11 (ver nota relacionada). Con la decisión del Gobierno, se habría precipitado la adhesión del moyanismo a la medida de fuerza.
Luego de la división con los antimoyanistas y la coronación de Antonio Caló al frente de la CGT Alsina, el camionero esperaba una notificación oficial que declarara nulo lo resuelto en Comité Central Confederal (CCC) y la posterior elección de Ferro, del 12/7 último. Es que Tomada ya había declarado inválida la reunión del Consejo Directivo del 24/4 pasado, donde se llamó a la votación.
El Gobierno lo que objeta es el quórum de ese Consejo Directivo que convocó al Confederal. Ese llamado, según el Gobierno, no cumplió con los requisitos legales necesarios para legitimar el llamado, ya que 6 de los representantes fueron reemplazados por dirigentes que no estaban autorizados a participar de la reunión. Por lo tanto, todos los pasos posteriores carecen de validez.