Sin hacer demasiado en el partido los de Liniers sacaron la ventaja. Demasiado castigo para San Lorenzo que, si bien no merecía estar ganando, tampoco perdiendo.
Aunque la justicia llegó cuando promediaba la etapa con el gol de Denis Stracqualursi, protestado por los defensores de Vélez que reclamaron mano antes del disparo que terminó en gol del delantero. Pareció que la pelota le dio en el brazo derecho al delantero pero, aparentemente, el árbitro que estaba tapado por el borbollón de jugadores no la vio.
San Lorenzo pudo empatar el resultado con esa jugada y pareció despabilarse y tomar confianza definitivamente. Aunque Vélez fue quien terminó dominando el juego en los minutos finales de la etapa, a pesar de que la paridad en el resultado le dio un marco de justicia al resultado parcial.
No se vieron grandes emociones sobre los arcos aunque lo poco que generaron en este sentido lo pudieron aprovechar con los goles de Ferreyra y Stracqualursi.
En el complemento arrancó un poco mejor San Lorenzo pero de a poco Vélez le fue tirando el saco de mejor equipo. Los de Gareca asumieron el rol del partido, dominaron las acciones y decididamente fueron por un resultado mayor. Y lo consiguió con otro golazo del 'Chuky', esta vez un muñeco maldito para los de Boedo.
El delantero de Vélez le dio con la cara externa del pie derecho y se la metió al lado del poste derecho al arquero Migliore que nada pudo hacer ante el preciso remate decisivo para el partido.
Luego Vélez siguió controlando las acciones y a San Lorenzo no le dio el piné para revertirlo. El equipo de Caruso se mostró impotente y descontrolado en los minutos finales y vio de nuevo la cara de la derrota. Por segunda vez consecutiva en lo que lleva el Torneo (3 en total) y complica sus chances de pelear por el Torneo porque Vélez era un rival directo. Ahora los de Gareca suman 16 unidades contra las 9 de San Lorenzo que vuelve a poner en riesgos su Promedio.
Semana complicada para Caruso. Habrá que ver como decanta esta derrota en San Lorenzo y ni que hablar en Marcelo Tinelli, que si es por él ya quisiera ver a otro entrenador sentado en el banco.