Acusado de ser el jefe de una banda que desvió millonarias sumas del Estado y destinadas a las Madres para que construyeran viviendas, Schoklender está imputado como supuesto "jefe" de una "asociación ilícita".
Su hermano Pablo, imputado como "organizador" de esa "asociación ilícita", también permanece detenido pese a haber sido beneficiado la semana pasada con la excarcelación porque tampoco ha reunido los 4 millones de pesos impuesto por Oyarbide de fianza. Pero ahora seguramente la recobrará.
En cambio, al tercer encarcelado, el contador Alejandro Gotkin --presidente de Meldorek, una empresa clave en el supuesto desvío de dinero-- recibió una exigencia de 2 millones de pesos como fianza y tampoco pudo pagar esa suma.
Sergio Schoklender está acusado de haber desviado 280 millones de pesos de los 765 millones que el Estado le dio a la Fundación de Madres de Plaza de Mayo para construir viviendas.
Detenido el mismo día que tenia que declarar por primera vez, Schoklender habló en la causa para rechazar las acusaciones por los delitos de "asociación ilícita, lavado de dinero y administración fraudulenta", culpando de los desmanejos financieros a Hebe de Bonafini, presidenta de Madres.
Al ampliar su indagatoria acusó a Bonafini de haber ordenado comprar con plata de la entidad un departamento y una casa en La Plata para su hija, Alejandra Bonafini, también imputada en la causa como supuesta miembro de la asociación ilícita que se apoderó del dinero.
Al mismo tiempo acusó a Oyarbide y al fiscal Jorge Di Lello de "destruirme a cualquier precio y garantizar la impunidad de la señora Bonafini y su hija".