“No son útiles (las campañas sucias)”, explicó Barba y recordó: “tengo 10 libros publicados en esa línea”, a la vez que dijo que “en todas las entrevistas que di alabé a Filmus” porque “creo en la política civilizada”.
“Nunca he hablado mal de ningún político durante mis campañas", añadió.
Acerca del origen de las llamadas telefónicas y su posible vinculación de las empresas señaladas, el jefe de campaña macrista remarcó: “no tengo absolutamente nada que ver con ellas” y agregó que “no tengo ninguna empresa en la República Argentina” y “no tengo ninguna acción en ninguna empresa”.
Consultado sobre su relación con Rodrigo Lugones, dueño de la firma TAG Continental, que trabajaría con él, Durán Barba reconoció que fue su “alumno” y que ahora “está en México”.
“Que yo sepa no”, dijo ante la pregunta sobre la autoría de Lugones en la campaña telefónica.
TAG Continental habría permitido el ingreso al país de los llamados que luego llegaron a los teléfonos de los porteños y es dirigida por Lugones, quien figura como socio de Durán Barba, la consultora de imagen de Macri. Esto, claro, según la versión de Filmus, que asegura que los mensajes habrían sido distribuidos por la empresa Connectic, quien habría sido contratada por el gobierno porteño para realizar relevamientos de opinión.