Los problemas del local continuaron en el complemento, porque luego de amenazar con un toque de Campos que se fue cerca, se quedó con un hombre menos por la expulsión de Luis Gutiérrez, no quedó claro si por insultar, porque la falta previa la había cometido su compañero Luis Méndez.
Ronald Rivero volvió a coquetear con la igualdad con un cabezazo apenas desviado, pero para entonces la visita ya dominaba sin llegar y se agazapaba para liquidar la historia.
Y lo esperado sucedió a los 37, cuando tras un tiro que pegó en el poste Arturo Vidal ingresó por la izquierda y empujó la pelota a la red. El encuentro quedó así liquidado, entre la alegría roja y la pena boliviana, que ve cómo su equipo cierra la tabla con un punto y empieza a ver la clasificación como una ilusión muy lejana.