"¿Eventualmente estaría a favor de una reestatización de YPF?", le preguntó el diario neuquino. "No. Si el Estado puede llegar a comprar las acciones de YPF, perfecto; no sé de dónde puede sacar el dinero, pero las puede comprar".
El rechazo de Pereyra estaba impulsado por las dudas acerca de dónde saldrá el dinero que hace falta para invertir en exploración y producción. "Pero la plata de la inversión de dónde va a salir, porque son US$40 mil millones los que se necesitan".
El sindicalista también había advertido sobre la falta de seguridad jurídica para las empresas que quieren invertir en el país. "Quién va a venir a invertir ante un estado de cosas en el que se está avasallando la seguridad jurídica. Y si el Estado no tiene el dinero para la inversión, va a tener que buscar socio y eso ya no es estatización".
Pereyra había visto con buenos ojos que YPF negocie con la gigante Exxon. "Nosotros no tenemos problema que sea Repsol o cualquiera. Pero el que viene, tiene que venir a invertir. Si ahora Repsol o YPF se está asociando con Exxon, que es la empresa petrolera más importante del mundo, sin dudas es un socio que lo queremos acá".
"Se regresa al estado actual, en el que vienen las multinacionales que son las que tienen el dinero. Vamos a salir a festejar la estatización de YPF y no va a haber dinero para invertir, capital de trabajo", sentenció Pereyra en aquella entrevista.
"El discurso de Pereyra no calma a los afiliados porque está centrado en el conflicto con el gobierno nacional, en la posibilidad de la estatización, y porque la situación de cambio en la industria hidrocarburífera no deja tranquilos los nervios de nadie", señala el períodico.
El diario deslizó cuál es la principal preocupación del gremio: "Una modificación en la empresa más importante podría dejar a la entidad con menor poder económico si disminuye drásticamente la cantidad de afiliados. Ese es el temor más importante para el sindicato, que, junto con el temor de los empresarios de perder los contratos y de los trabajadores de perder el trabajo, hace que la comarca petrolera se encuentre en un mar de incertidumbre".