El presidente venezolano viaja desde el pasado 24 de marzo a la isla por períodos de cincos días regresando a Caracas para descansar dos días y regresar de nuevo a Cuba.
El mandatario fue operado en febrero para extraerle un tumor de dos centímetros, recurrencia del cáncer del que fue intervenido en junio del año pasado.
En la sede de Gobierno, Chávez conversó ya en la medianoche con algunos de sus colaboradores sobre el golpe de Estado que el 11 de abril de 2002 le sacó del poder durante casi 48 horas.
El mandatario aprovechó la oportunidad para volver a comentar supuestos planes de la oposición para desconocer el proceso electoral del 7 de octubre, en el que se elegirá al presidente para el periodo 2013-2019, y pidió a sus seguidores estar "alertas".
"Rendimos tributo una vez más a los mártires de esa jornada", indicó, en alusión a los 19 muertos que se produjeron hace 10 años cuando francotiradores y miembros de la extinta Policía Metropolitana dispararon contra una marcha de opositores matando detractores y seguidores del presidente.
"A la burguesía venezolana, a los pitiyanquis, a los que andan tratando de armar un plan violento de desestabilización (...) quiero recordarles que esta no es una revolución desarmada, una vez más se lo digo", dijo, y señaló que hoy las "fuerzas bolivarianas" están elevadas "a la enésima potencia" en comparación con abril de 2002.