"El hombre maltratado existe. No es un nuevo concepto, ni una nueva expresión, ni un símbolo, ni un ejemplo. El maltrato a hombres es una realidad, igual de feroz que el maltrato a mujeres. Sin diferencias. La violencia en el ámbito familiar está prevista en los códigos penales en casi todo el mundo, pero existe una poderosa corriente social que pretende reducir el término violencia a la que ejercen los hombres y padecen las mujeres, negando así cualquier opción a que la situación sea la opuesta".
El texto pertenece a la Asociación de Hombres Maltratados, que agrega: "
Naturalmente esta situación conduce inexorablemente a una discriminación cada vez más aguda e insostenible, que no sólo no evita el maltrato sufrido ni por hombres ni por mujeres, sino que además genera una situación propicia para dotar a las mujeres maltratadoras de un arma nueva y muy poderosa contra los hombres: Las denuncias falsas".
¿Cómo es la violencia femenina?
La violencia que ejercen las mujeres sobre los varones es diferente. El porcentaje más alto es de tipo emocional y psicológico. Caracterizada por humillaciones (abusos económicos e indiferencia afectiva, aislamiento, no inclusión del hombre en la familia y desvalorizaciones generalizadas).
Generalmente ocurre en relaciones de pareja asimétrica: cuando el hombre tiene un rol laboral inferior al de la mujer o cuando la mujer es más jóven que el hombre y tiene altos niveles de exigencia.
La violencia física parece infrecuente pero cuando estalla, se manifiesta en ira reprimida durante mucho tiempo y/o de forma reactiva ante el maltrato físico, como defensa propia ante un miedo insuperable (como cuando una mujer ha sido sometida por un hombre violento durante mucho tiempo) “incluso llegan a matar al agresor”, según datos del "Tratado de psicologia forense", de Javier Urra (Editorial Siglo XXI, España, 2002)
Algunos psicólogos y terapeutas aseguran que la violencia femenina muchas veces es en realidad violencia masculina ejercida por las mismas mujeres.
Según el libro de Antonio Ramírez, "Violencia masculina en el hogar", durante un taller de “violencia masculina” que se dio en el 2002 a mujeres reclusas en México, para sensibilizarlas sobre cómo los hombres ejercen el poder a través de la violencia, las mujeres reflexionaron que ellas no pueden cambiar a un hombre violento y determinaron que para romper con el ciclo de la violencia tenían que hacerse cargo de su propia violencia.
Estas mujeres describieron que algunas mujeres llegan a los golpes pero que en general "basta con humillar, ridiculizar, comparar, robar objetos apreciados por la otra persona, destruir objetos, quemar o hechar clarasol a su ropa, hacer un chisme, abandonar, rechazar, ser negligente", todo para asumir el poder y el control sobre otros.
Iniciativas
Aunque minoritarias y todavía en estado de gestación, algunas denuncias de hombres sobre mujeres violentas impulsa una acción legislativa en México.
En noviembre del 2011, la fracción del PRI en la Cámara de Diputados presentó una inédita iniciativa de ley que busca la protección de esposos, novios o varones que son golpeados, amenazados o intimidados por sus parejas. La iniciativa publicada en la Gaceta Parlamentaria fue presentada por el diputado federal, Jaime Flores Castañeda, quien argumenta que en México es cada vez más común la violencia en contra de los hombres por parte de sus esposas. “Frases como ya me voy por que me pega mi mujer, no son sólo una broma, sino una realidad en muchos hogares, por lo que es necesario legislar en la materia”, expone el legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La iniciativa de Ley General de Protección frente a la Violencia ejercida en contra de los Varones consta de 14 artículos, considera que los varones se han quedado a la zaga en la defensa de sus derechos, cuando éstos llegan a ser violentados por sus cónyuges. “El maltrato de mujeres hacia hombres que viven en pareja pasa de la línea divisoria entre el maltrato psicológico, el abuso emocional y los golpes, rasguños, jalones de pelo, puñaladas, balazos es prácticamente invisible y fácil de traspasar”, expresa el diputado.
El artículo 2 de la ley señala que tiene como objeto establecer procedimientos para la protección y asistencia a los varones víctimas de violencia familiar, así como la prevención y la promoción de vínculos libres de violencia. En la iniciativa se contemplan casos como la violencia hacia varones de la tercera edad, custodias de hijos a favor de los hombres cuando la mujer sea la agresora, programas de prevención, así como excluir de la vivienda familiar a la presunta autora de la violencia.