En otro orden, se rechazó por "persecutoria la Ley Anti-Terrorista porque creemos que bajo un eufemismo busca criminalizar y demonizar a la actividad sindical y social, dando lugar a acciones que poco tienen de democráticas en un año en el que algunos quieren volver a las viejas recetas de ajustes del neoliberalismo".
Y no descartaron "la presencia de la CGT en las calles y en sintonía con lo expuesto por la entidad gremial de solicitar respuestas concretas por parte del Gobierno Nacional con respecto a diversos temas, entre ellos, por la baja del mínimo no imponible, el trabajo en negro, el aumento de las asignaciones familiares, entre otros".