"El entonces ministro de Economía y actual vicepresidente, Amado Boudou, no intervino en el pedido de quiebra de Ciccone ni tampoco en su levantamiento", aseguró el funcionario y aclaró que " sólo evacuó una consulta técnica efectuada por la AFIP que además hizo lo que la ley le marca".
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Echegaray precisó también que "quien levantó la quiebra (pedida por la AFIP por incumplimientos) de Ciccone fue el juez Cosentino el 3 de setiembre de 2010" a solicitud de la propia empresa y "no Boudou" y recordó que la quiebra había sido declarada el 15 de julio del 2010.
Echegaray puntualizó que Boldt "fue denunciada penalmente por la utilización de facturas apócrifas, falsificación de documentos públicos y simulación dolosa de pago y sellos falsos".
Precisó que estas actuaciones se tramitan en el Juzgado Penal Económico Nº 3, a cargo del juez Rafael Caputo y en el Juzgado Penal Tributario Nº 1, a cargo del magistrado Javier López Biscayart, respectivamente.
El vicepresidente Boudou había responsabilizado a la empresa Boldt de las denuncias en su contra.
Echegaray recalcó que la AFIP tiene como objetivo "cobrar los impuestos y sostener la recaudación" y reveló que a Ciccone "se le pidió la quiebra para poder cobrar".
La defensa que hoy comenzó el Gobierno –y que aún se desconoce si involucrará a más figuras del elenco K- supone también que Clarín y La Nación ahora saben que el precio es más alto en la pelea con Cristina y por otro lado Boldt no se va a quedar de brazos cruzados ante las declaraciones de Echegaray.