En cambio, la noticia ha sido recibida con reparos en Japón, uno de los enemigos históricos de Pyongyang. Su ministro de Exteriores, Koichiro Gemba, ha calificado el pacto de “paso importante” pero ha pedido actos concretos. “Pretendemos la completa y verificable desnuclearización de la península coreana”, ha añadido.
Las reservas japonesas siguen a las de muchos expertos, que han recordado que Pyongyang acostumbra a jugar su carta nuclear para exigir más y más contraprestaciones. El régimen ignoró pasados pactos de desnuclearización cuando era liderado por Kim Jong Il, el tirano fallecido dos meses atrás. La subida al poder de su vástago, Kim Jong Un, ha traído algo de esperanza sobre la posible resolución de un problema larvado en la región.
Desde Seúl, su colega surcoreano, Cho Byung Jae, se ha alegrado de que “se hayan sentado las bases para avanzar en la resolución de la cuestión nuclear norcoreana de una forma integral y fundamental”.
La agencia rusa Ria Novosti, señaló que a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, Moscú indicó que "apreciamos la decisión de Corea del Norte de realizar una serie de pasos para su desnuclearización".
Agregó que "en especial, nos satisface la decisión de Corea del Norte de introducir una moratoria sobre los ensayos de armas nucleares, misiles balísticos de largo alcance y sobre el enriquecimiento de uranio que además será supervisado por inspectores de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica)".
Pyongyang y Washington han revelado el pacto por el que el primero se comprometía a una moratoria de lanzar misiles de largo alcance, realizar ensayos nucleares y enriquecer uranio a cambio de 240.000 toneladas de comida y reconocimiento internacional.
El régimen de Pyongyang dijo que también permitirá a los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) comprobar la suspensión del enriquecimiento de uranio.
USA ha aclarado que esa ayuda humanitaria está especialmente pensada para niños y mujeres embarazadas, lo que dificultará que acabe en manos de los militares.
Está previsto que el máximo negociador norcoreano del asunto nuclear viaje la semana próxima a Estados Unidos para concretar la hoja de ruta. Washington ya ha advertido que espera una “negociaciones duras”.
La decisión Pyongyang permitirá retomar las conversaciones multilaterales a seis bandas (que incluyen a USA, Rusia, China, Japón, Corea del Norte y Corea del Sur), donde debatirán el levantamiento de las sanciones contra Norcorea.
Al respecto, el comunicado de Beijing manifiesta que "China desea trabajar con las partes implicadas para avanzar en las conversaciones a seis bandas y desempeñar un papel constructivo hacia la paz y estabilidad a largo plazo en la península coreana y el noreste de Asia".