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El verdadero mensaje de los jesuitas al Vaticano

Las noticias dicen que la Compañía de Jesús eligió al teólogo español de 71 años conocido por sus credenciales académicas y su experiencia en Asia, como su nuevo líder. Él es el sucesor Nº29 de San Ignacio de Loyola, quien fundó la orden en 1540. Pero, ¿cuál es el mensaje de fondo de quien le abrió camino al nuevo Papa Negro?

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Benedicto XVI (Joseph Ratzinger nació en Marktl am Inn, Baviera, Alemania, el 16 de abril de 1927.
Peter Hans Kolvenbach, quien fue el 29no. Superior General de la Compañía de Jesús, nació en Druten, Holanda, el 30 de noviembre de 1928.
A Peter-Hans Kolvenbach, sacerdote holandés que fue electo líder en 1983, se le acredita haber mejorado las a veces tensas relaciones de los Jesuitas con el Vaticano.
Los líderes jesuitas suelen ser vitalicios, pero Kolvenbach, quien cumple 80 años en 2008, pidió el retiro debido a su avanzada edad.
Ratzinger cumplirá en 2008, 81 años.
Probablemente ese sea el mensaje que quiso enviar Kolvenbach al catolicismo. Quien quiera entender, que entienda.
Muchos expertos habían vaticinado que el dirigente de los Jesuitas sería un gran conocedor de Asia pero también con buenos contactos en el Vaticano. Sin embargo, el nombre del palentino no aparecía entre los favoritos.
En Asia el catolicismo sigue siendo una gota en el océano del budismo, hinduismo e islamismo. Roma nunca fue capaz de conquistar el continente de la espiritualidad. Lo intentaron hace siglos los Jesuitas, capitaneados por Mateo Ricci y compañeros. Pero Roma, temerosa de que diluyesen la fe en la inculturación, se los prohibió.
En tanto, el ex director de Informativos Radio Vaticano y coordinador de Loyola Media Bilbao, Ignacio Arregui, aseguró que con la elección de Adolfo Nicolás Pachón como superior general de la Compañía de Jesús, ésta "vuelve su mirada a Asia", una zona con "importantes desafíos religiosos".
Benedicto XVI fue informado previamente de la elección de Nicolás y lo aprobó, informaron funcionarios del Vaticano. La aprobación del Papa es un requisito indispensable.
El nuevo General de los jesuitas es un teólogo especializado en Semiología, pero hoy día sólo se habla de su conocimiento de Asia.
Adolfo Nicolás es un orientalista nacido en 1936, año del inicio de la Guerra Civil española, en Villamuriel de Cerrato (Palencia), la que recuerda como "el pueblo de mis abuelos". Al poco tiempo se trasladó a Cataluña.
En declaraciones a Herri Irratia-Loyola Media, recogidas por Europa Press, Arregui afirmó que la designación "ha sido recibido bien, en general" por el conjunto de la Compañía ya que abre "la vocación de ésta hacia la universalidad".
El ex responsable de Radio Vaticano recordó que el nuevo Papa Negro estuvo destinado en Japón durante muchos años, "habiendo comprendido la cultural japonesa y habiendo trabajado a favor del diálogo interreligioso de la Iglesia Católica y otras religiones".
Él considera que la elección supone que la Compañía de Jesús "vuelve su mirada hacia los países del continente asiático", entre ellos Japón, China, India, Corea y Filipinas, en los que "se juegan algunos de los más importantes desafíos religiosos, culturales y económicos de los próximos años".
Hasta ahora, cuando tendrá que residir en Roma, Nicolás vivía en Filipinas, terminados sus años en Japón.
José María Fernández Martos, jesuita, quien fuera provincial de España, y también amigo de Nicolás, destacó su compromiso social: "Todo eso le hace ser un hombre de hoy, muy abierto. Tiene una honda conciencia de la Justicia Social. Por ejemplo, él trasladó el teologado jesuita a un barrio pobre de Tokio (Japón) y en Filipinas ha vivido también en un barrio pobre".
Joaquín Salord, jesuita que trabaja en Camboya comenta "Es muy abierto, sabe mucho del diálogo interreligioso, domina el tema del budismo, y el sintoismo y ha sido consejero en el sínodo de obispos de Asia".
Durante la Conferencia General Nº34 de la Compañía de Jesús fue elegido, en 1ra. votación, secretario de la mismo. Y en la CG 35, miembro del comité preparatorio.
Su amigo, el jesuita Fernando García Gutiérrez, destaca "su compromiso con el diálogo interreligioso y el diálogo entre culturas".
El diario oficial de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, señaló que Nicolás ha sido presentado como un hombre "abierto al diálogo".
La experiencia de Nicolás en Asia lo ayudará "a entender el mundo, y la iglesia, desde una perspectiva no europea", dijo en un mensaje James Martin, un sacerdote que es editor adjunto de América Magazine, una publicación jesuita cuyas oficinas se hallan en Nueva York.
Tras una larga sesión, los 217 electores, reunidos desde el pasado 7 de enero en su 35 Congregación General, han escogido a Nicolás, quien vive en Japón, como su nuevo Prepósito.
El Prepósito de los Jesuitas es conocido como el 'Papa negro', debido al gran poder que esta orden ha tenido siempre en la Iglesia católica y a su hábito de color negro.
El nuevo Superior General de los Jesuitas ha vivido desde hace 43 años en Asia, sobre todo en Japón, donde estudió y además trabajó como docente de teología en la Sophia University de Tokio.
Durante la Congregación General celebrada estos días, Nicolás era el delegado para Asia Oriental y Oceanía.
Su vida eclesial comenzó en 1953 cuando entró en el noviciado de Aranjuez y se licenció en Filosofía en Madrid para trasladarse a Tokio, donde concluyó sus estudios de teología y fue ordenado sacerdote el 17 de marzo de 1967.
Entre 1968 y 1971 realizó un Master en Teología en la Pontifica Universidad Gregoriana, en Roma, y desde 1978 a 1984 fue director del Instituto Pastoral de Manila. También ha sido rector del Escolástico de Tokio (1991-1993) y provincial de los Jesuitas en Japón (1993-1999).
La Compañía de Jesús es la orden religiosa masculina de la Iglesia Católica con el mayor número de miembros: 19.126, según el último censo. Fundada por el español San Ignacio de Loyola en 1540 y aprobada por el Papa Paulo III, la Compañía de Jesús está presente en 127 países y en todos los campos de la sociedad. A lo largo de sus casi 500 años de historia ha sufrido numerosos avatares y hubo momentos difíciles, como cuando fue suprimida en 1773 por el papa Clemente XIV, aunque más tarde, en 1814, la restituyó el Papa Pío VII.
En la época en que estuvo dirigida por el español Pedro Arrupe, desde 1965 a 1983, las relaciones con el Vaticano también fueron difíciles. En aquella época, el compromiso social de los Jesuitas, sobre todo en Iberoamérica, desató gran preocupación en el Vaticano.
Pablo VI denunció que miraban con excesiva simpatía a movimientos políticos radicales enemigos de la Iglesia, en alusión al marxismo.
Aunque el Pontificado de Juan Pablo I duró sólo 33 días, Albino Luciani tuvo tiempo de enviarles una carta en las que les pedía que no crearan "confusión y desorientación" entre los fieles. Juan Pablo II dijo que no estaba satisfecho con la Compañía.
Dispuestos a ser enviados inmediatamente allí donde el Papa determine que son necesarios, los Jesuitas además de los tres votos de los religiosos -pobreza, castidad y obediencia- tienen un cuarto voto, que es de obediencia al Pontífice.
Nicolás fue ordenado sacerdote en Tokio en 1967 luego de estudiar teología y filosofía en Madrid.
Posteriormente, trabajó durante cuatro años en la región del Pacífico. Fue profesor de teología en la universidad Sophia, en Tokio, en 1971, y dirigió un instituto pastoral en Manila, Filipinas, entre 1978 y 1984.
En la década del 90 tuvo posiciones de liderazgo en la orden en Japón, y entre 2004 y 2007 sirvió de moderador de la Conferencia Jesuita para el este de Asia y Oceanía. También tuvo experiencia en Corea.

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