Uberti era el operador, el ministro presionaba: En Venezuela sostienen que hay que pedir la salida de De Vido
El periodistas venezolano Leocenis García de "Reporte Diario de la Economía" habló desde Caracas con el matutino 'Río Negro' sobre el caso de las valijas cuyo trasfondo viene investigando.
Durante el diálogo, García consideró como principales involucrados en el escándalo de los US$800.000 al ministro de Energía de Venezuela, Rafael Rodríguez Carreño; al funcionario de Petróleos de Venezuela (PDVSA) Diego Uzcátegui; y por el lado argentino al ministro de Infraestructura Julio De Vido, así como al removido ex director de Concesiones de Obras Viales, Claudio Uberti.
En cuanto al hecho en sí, el cronista venezolano da por seguro que antes de llegar a Aeroparque hubo un "cambio de manos" en la valija que pasó del hijo del vicepresidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) Daniel Uzcátegui, a quien la tenía al momento de ingresar a la Aduana, Guido Antonini Wilson, sobre quien la justicia argentina emitió un pedido de captura.
Como novedad llamativa, Leocenis García destacó que ayer pudo confirmar que en el hotel Llao Llao de Bariloche se hallaba hospedado el gobernador chavista del estado venezolano de Cojede, Jhonny Yañez Rangel, en una habitación "pagada" por Claudio Kaufmann, socio de Antonini Wilson al menos en dos empresas extranjeras.
Para atestiguar el dato, el cronista venezolano envió una grabación donde una encargada de dicho hotel -quien se identificó como Valeria Montes- daba cuenta de que Kaufmann está a cargo del costo del hospedaje de Rangel (el año pasado, éste último junto a Antonini Wilson visitaron una empresa uruguaya que exporta viviendas prefabricadas a Venezuela).
Para cerrar el círculo, el periodista subrayó que Diego Uzcátegui (cuyo hijo acompañó a Antonini Wilson hasta su salida del aeropuerto) es un hombre de la "máxima confianza" del ministro Ramírez a quien califica de "personaje nefasto".
García asegura que el ahora desplazado Uberti era el "operador para los negocios petroleros venezolanos en Argentina". Y asevera que varios funcionarios venezolanos despedidos (que pasaron por nuestro país) declararon a cuerpos de seguridad de aquel "por recomendación de De Vido que los presionaba".
"Cuando se abrieron las oficinas de PDVSA en Argentina, -continuó el relato de García- Diego Uzcátegui comenzó una relación de mucha amistad con Uberti, pero después funcionarios del área de petróleo de Venezuela comenzaron a quejarse porque Uberti buscaba "beneficios extras" para funcionarios y empresarios argentinos. Entonces cuando aquellos trataban de elevar alguna denuncia, Uzcátegui los mandaba a callar".
Según la investigación de García, el negocio entre Uberti y Uzcátegui pasaba por "la entrega de contratos de envíos de fuel oil manejado por Wilmer Ruperti Perdomo, socio del ministro venezolano Ramírez. En este entramado había "comisiones que iban a parar al manejo de Uberti, quien también presionó a favor de empresarios uruguayos amigos de él".
El periodista venezolano tiene su presunción acerca del destino de los US$800.000 del maletín. Explica que la producción de petróleo en Venezuela atraviesa un atascamiento en 2,5 millones de barriles producto ya que cuentan con 75 taladros activos, cuando se necesitarían por lo menos 120 (según el sector privado) y 180 (de acuerdo al público) para normalizar la situación. Recuerda que "en su momento Venezuela encargó taladros a China que se embarcaron con sobreprecios pero nunca llegaron... La alternativa fue armar una empresa fantasma negocio en el que andaba Antonini Wilson y compañía".
García considera que el mandatario bolivariano Hugo Chávez no fue "responsable directo" del asunto de la valija, aunque si le endilga un mal manejo político permitiendo la instalación de una "nueva burguesía petrolera".
Sostiene que el petróleo de Venezuela se ha convertido en "una lavadora de dinero y nido de narcotráfico", por lo que reclama la salida de los funcionarios "bandidos y corruptos" del sector. Y cree que el presidente Néstor Kirchner no debería hacer menos con De Vido.
# El negocio de las armas
Sobre Guido Alejandro Antonini Wilson se supo primero que era operador de bienes raíces; luego, que vendía productos petroleros y que era lobbysta de una empresa energética. Ayer se confirmó su participación en otro rubro: la venta de armas.
Antonini tiene registrada a su nombre en Venezuela una empresa llamada Defensa y Tecnología, dedicada a la "venta, distribución, exportación e importación de armamento militar y policial", según publicó ayer el diario ' El Mundo'.
El dato surge de los registros empresariales oficiales de Caracas y puede ligarse con otras relaciones ya conocidas del "hombre de la valija" con el mundo de las armas. Uno de sus socios en dos empresas radicadas en Miami, Franklin Durán, también es directivo de la empresa Ruibal y Durán, inscripta como proveedora de las fuerzas armadas de Venezuela.
Durán y Antonini comparten en Miami la sociedad en las empresas Techmilk y Foxdelta Investments. Y también la pasión por el vértigo y los coches de lujo: juntos corrieron en Europa un rally como parte del equipo Venoco 2.
Venoco es la empresa de lubricantes y combustibles a la que Antonini decía asesorar en una de sus visitas a Uruguay, mucho antes de saltar a la fama por haber intentado entrar en Buenos Aires con una valija llena de dólares y en un avión pagado por el gobierno argentino. Franklin Durán es uno de los accionistas principales de esa empresa junto con Carlos Kauffmann: se la compraron a un grupo de antichavistas, complicados en la Justicia por su participación en el fallido golpe de Estado de abril de 2002.
"No lo teníamos registrado como un hombre importante en el mundo de las armas, pero ya nada puede sorprendernos", dijo al matutino 'La Nación' Gerardo Blyde, vocero del partido del ex candidato presidencial Manuel Rosales.
Nadie tampoco aportó aún datos que pudieran ligar al misterioso viaje de la maleta con algún negocio relacionado con las armas. Pero el dato aumenta la lista de hipótesis.
