¿A quién le interesa casarse? Apenas una antigüedad...
CIUDAD DE BUENOS AIRES (EDICIÓN i). El planeta vive una auténtica transición demográfica o, como osan decir algunos sociólogos y demógrafos, una revolución soltera. Los datos sobre este hipercomplejo fenómeno son taxativos y no permiten lugar a dudas: desde hace tres décadas, crece sin cesar el número de personas que optan por no vivir en pareja, a la fuerza o por gusto, sobre todo en los países del Norte, y en particular en los centros selectos de las ciudades más sofisticadas.
Un exitazo de librería el de Jean Claude Kauffmann: ‘La femme seule et le prince charmant’, lectura que se queda coja sin los estudios del demógrafo Jean-Louis Pan Ke Shon, investigador del INED francés (http://jlpks.free.fr/), o el prospectivo análisis de Gérard François Dumont, del Instituto de Demografía Política, para la Caisse Nationale d’Allocations Familiales de Francia: ‘Adaptación de las Políticas de Familia a la evolución de las estructuras familiares’, y el informe de la ONU sobre población 2006 (www.unfpa.org/). ¿De qué se trata todo eso?
Del crecimiento espectacular y generalizado de la soltería que provoca un descenso de los emparejamientos y de la natalidad. Las estadísticas europeas más conocidas y globales, las del anuario Eurostat 2007, ofrecen una primera idea aproximada del asunto: en promedio y salvo escasos países de excepción, los europeos se casan cada vez menos y más tarde.
Precursores: Victor Hugo, con ‘Cosette y les grisettes’, en la novela ‘Los miserables’, y Émile Zola, con ‘Au bonheur des dames’.
Ahora, la tasa de nupcialidad en la zona UE-15 había bajado de 5,2 bodas por mil habitantes en 1994 a 4,7 en 2004. Al mismo tiempo, los europeos se divorcian cada vez más y más frecuentemente (0,5 divorcios por mil habitantes en la UE-15 en 1960, frente a 2,1 en 2004).
Y, sea cual sea su estado civil, los europeos y las europeas viven cada vez menos con una única pareja estable a lo largo de su vida, y eso independientemente de que tengan hijos o no. En caso de que un europeo medio soltero tenga una pareja estable –la otrora célebre pareja de hecho– , tampoco es seguro que forme un hogar: cada vez son más elevadas las probabilidades de que opte por entrar en una nueva categoría de las estadísticas: los living apart together (LAT), enamorados que no comparten vivienda ni piensan compartirla.
Ahí van cifras del censo de un país como Francia, cuyo modelo, a diferencia de los excesivamente precursores nórdicos o escandinavos, anticipa evoluciones que se dan también en España, donde hay seis millones de solteros entre 25 y 65 años. Entre los adultos residentes en Francia de más de 15 años de edad, un 39,9% de los hombres y un 32,8% de las mujeres estaban solteros en 2006, es decir un 10% más que en 1980.
Al mismo tiempo, sólo uno de cada dos hombres y un 46% de las mujeres estaban casados el año pasado, frente a un 65% y un 60% respectivamente en 1980.
El boletín de octubre 2006 del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos de Francia (Insee) apostilla: "En 1982, un 83% de los hombres de 35 años de edad vivían en pareja; en 2005, representan sólo un 71%. En el caso de las mujeres, el descenso ha ido de 85% a 74%".
En 1999, el mismo Insee contabilizaba casi ocho millones de hogares franceses compuestos por una sola persona adulta, independientemente de su estado civil. En 2005, según cifras manejadas por la empresa de estudios de mercado TNS Secodip, por primera vez desde que las estadísticas tienen memoria, el número de hogares unipersonales pasó por encima de los hogares compuestos por una pareja: 8,3 millones de hogares solos (con o sin niños) frente a 8,2 millones regentados por una pareja.
Si a los solos que viven en un hogar unipersonal se añaden aquellos que eligen vivir en pisos compartidos, quienes optan por el nomadismo (por gusto o por obligación frente al precio de los alquileres), y los singles que se quedan en casa de sus padres (categoría bautizada feamente como el single parásito por la sociología japonesa), se alcanza la cifra de 14 millones de personas adultas solteronas en Francia, según estimaciones del sociólogo de la soltería por excelencia, Jean-Claude Kauffman, director de investigaciones de un laboratorio del CNRS francés, y autor de un best seller sociológico de principios del siglo XXI: ‘La femme seule et le prince charmant’ (La mujer sola y el príncipe azul).
INTERMEDIO 1
No solamente es un fenómeno europeo. Novedades de la industria turística en el verano latinoamericano: los turistas solteros, divorciados y viudos sin parejas estables durante sus vacaciones son un segmento que acapara el 47% de la población, cerca de 5 millones de personas, el nuevo nicho de los agentes del sector turístico.
Las cadenas de resorts buscan atraer a los ‘singles’, quienes en su mayoría viajan más de dos veces al exterior en el año.
Aunque la tendencia viene desde hace cuatro años, la agencia de viajes Su Mundo comercializó esta vez con éxito 15 paquetes para tres salidas a Punta Cana, República Dominicana, bajo la denominación ‘Especial para Solteros’, con boleto aéreo directo a la playa dominicana, impuestos, traslados del aeropuerto al hotel y alojamiento en el hotel LTI Beach Resort, desayunos, almuerzos y cenas bufés a la carta, bebidas alcohólicas ilimitadas, recreación en piscina y fiestas en la playa: US$ 690.
Los mayoristas envían las ofertas tres veces al año, siendo Cuba y República Dominicana los destinos más visitados.
En Dominicana, el complejo BarceloBavaro Beach convocó a solteros de entre 25 y 30 años de edad, en el caso de los turistas ecuatorianos, disputándose a ese público con Cruceros Carnival, que bajó sus tarifas para una gran fiesta para solteros en un crucero que atracará en puntos turísticos como San Juan, St. Thomas, Dominica, Barbados, Antigua y otros, a entre US$ 791 y US$ 1.015 (crucero más pasaje aéreo).
Hubo buena demanda en Brasil y México, según la megamayorista Viamérica, que sin embargo identificó cinco países entre sus preferidos en los tours para solteros: España, Francia, Inglaterra, Canadá y USA.
LA AUTONOMÍA
¿Cómo contabilizar a los living apart together? ¿Es una pareja o son solteros?
Para despejar esa espesa niebla, el Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED, en sus siglas en francés) da primacía a un indicador: el "tamaño medio de los hogares", que indica el promedio de personas que viven en una misma casa. Si la cifra baja, eso indica que hay cada vez más hogares con una sola persona adulta, prueba irrefutable de un aumento de la soltería realmente existente. Y así es: había pasado en Francia de 2,89 en 1975 a 2,31 en 2005. Según Eurostat, en la UE-25 se situaba en 2,4 personas en 2005.
Un país como España sigue teniendo una media elevada de tipo meridional, con 2,9 personas por hogar. Pero datos cualitativos señalan que eso está cambiando de forma acelerada.
El número de hogares unipersonales ha aumentado en un 82% entre 1991 y 2001, con un incremento particularmente acusado (209%) entre los jóvenes solteros, de 25 a 34 años, según los datos recabados por Teresa Jurado Guerrero en un artículo publicado por los Cuadernos de Información Económica en junio de 2006, y basados en cifras del INE.
El número de hogares unipersonales españoles constituidos por personas entre 16 y 34 años ascendía a medio millón. Este incremento, añade la investigadora, se debe al "retraso e incluso rechazo del emparejamiento entre los jóvenes y al aumento de las rupturas conyugales".
Ahí es donde se empieza a ver con claridad la amplitud del fenómeno iniciado por la generalización de lo que Kauffmann llama las "trayectorias de autonomía" de las mujeres.
La revolución soltera empezó bajo formas diversas en el siglo 19, a partir de las miles de empleadas de los grandes almacenes parisinos que tenían prohibido casarse y aprendieron a vivir libres, dando la espalda a la mirada crítica y moralista de la sociedad puritana.
Luego, ocurrió la feminización del trabajo en Francia durante la 1ra. Guerra Mundial y el agujero que dejaron las trincheras en el lado masculino de la pirámide de población francesa. El ‘big bang’ se confirmó en los países escandinavos y nórdicos, cuando el Estado providencia asumió sin complejos, desde los años 1920 y 1930, la tarea de consolidar las bases de la soltería de las mujeres, al brindar ayudas sociales y subsidios a la madre como individuo, y no a la familia como unidad de base de la sociedad.
Las revoluciones sexuales de los ‘50 y ‘60 hicieron el resto y dejaron el siglo 20 a punto para la estocada final.
Hoy, en París, hay más hogares de una sola persona adulta, con o sin niños, que los formados por parejas.
En el estado de Nueva York, más del 50% de los hogares son unipersonales, y Manhattan vive el mismo fenómeno que París. Un estudio de la Caisse Nationale d’Allocations Familiales francesa (CNAF) también reconoció ya esta evolución en países tan diferentes como Marruecos, Egipto, Senegal y Arabia Saudí, constatando, por el contrario, que las "trayectorias de autonomía" no han llegado ni a Pakistán ni a Afganistán.
LA DEMOGRAFÍA
Kauffman prevé tensiones Norte-Sur en el terreno amoroso. En el Norte, cada vez más mujeres solteras, adineradas y eficaces avanzarán en la edad y parecerán inabordables a los hombres de su tierra, que seguirán la pista iniciada por los agricultores solterones franceses hace ahora 30 años y buscarán novia en los países del Sur. Al mismo tiempo, cada vez más hombres del Sur tendrán problemas para encontrar novia.
Series televisivas como ‘Sex in the City’ (en breve con versión cinematográfica) o ‘Ally McBeal’ han intentado retratar el vuelco, pero se han limitado a coronar la emergencia de una nueva figura estelar de la sociedad: la joven profesional, soltera, adinerada, que combina una agitada vida social, repleta de amigos, relaciones y amores, con una mentalidad introspectiva y ombligocéntrica, y la ausencia de niños. Hasta el Foro de Davos se subió al carro y ofreció un seminario en enero pasado titulado ‘The Single Economy’, para hablar de cacharros inútiles que se venden a solteros ricos.
¿Cuál es la diferencia entre un brillante single y un asqueroso solterón maloliente? Y la respuesta aparece en la más reciente Encuesta de Condiciones de Vida (ECV): en España, algo más de € 2.300 al año de renta disponible.
El asunto merece explicación. La ECV publicada por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), y con datos de 2005, señala que, en promedio, la renta neta de un hogar español asciende a € 22.418 por año, pero los ingresos medios por persona son sólo de € 7.591 anuales, porque en una casa tradicional hay uno o dos adultos que ganan dinero y niños que inmovilizan esa renta en gastos fijos. Frente a esa demanda cautiva, emerge en la Encuesta de Condiciones de Vida el dato: en un hogar unipersonal, el formado por nuestro single, la renta media es de € 9.930 anuales. Es decir, que el soltero medio dispone de € 2.339 más al año que el individuo residente en un hogar normal.
En la renta disponible en el hogar unipersonal, se obtiene que ese promedio de € 9.930 anuales que tanto interés despierta en el mundo del marketing, esconde una disparidad brutal.
De un lado, los singles de más de 65 años, es decir ancianos que viven solos, y cuya tasa de pobreza relativa se eleva al 47,3%, contabilizados entre los hogares unipersonales.
Casi uno de cada dos ancianos solitarios es un pobre, lo que los deja muy lejos de los € 9.930 anuales ansiados por los directores de ventas. En ese universo se cuentan también los adultos a la cabeza de un hogar monoparental con un hijo a cargo.
La tasa de pobreza relativa en ese tipo de viviendas es del 36,9%; más de uno de cada tres vive por debajo del umbral de la pobreza, y por lo tanto nada tiene que ver con las simpáticas solteras de ‘Sex in the City’.
INTERMEDIO 2
Según la empresa Unilever, en la Argentina hay más de tres millones de solteros, hombres y mujeres, de entre 30 y 60 años, que apuestan a un modelo de vida donde prevalecen valores individualistas.
Según los especialistas, se trata de profesionales exitosos, preocupados por el bienestar, la salud y la belleza, presa preferida de marcas y servicios de alta gama.
Se los conoce como los ‘neosolteros’, más preocupados por viajar, consumir tecnología y salidas a cenar con amigos que por planificar una familia.
Sus camas están vacías varias noches a la semana, aunque ellos deciden esporádicamente con quién compartirlas.
Ahora, el 13 de febrero (un día antes de San Valentín, el Día de los Enamorados) se festeja el Día del Soltero.
Pero en el Norte del continente también sucede. La organización no gubernamental estadounidense AAArpa Segunda Juventud realizó una encuesta entre hispanos solteros en USA y el 46% de los participantes dijo creer que lleva una buena vida, en parte por la más amplia aceptación social de individuos solteros de mayor edad.
El 77% de latinos solteros nunca se ha casado o ha estado solo por cinco o más años y está acostumbrado a vivir sin un compañero. ¿Qué es lo que más les gusta? La libertad.
Más del 60% dijo que la independencia es lo mejor que tiene la soltería, seguido por el hecho de no tener que dar explicaciones a nadie.
"Los hombres se sienten libres cuando son apreciados por una mujer, (pero) para una mujer, libertad significa no tener a un hombre que le diga qué hacer", explica John Gray, Ph.D., autor del bestseller ‘Men Are From Mars, Women Are From Venus’ (Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus).
70% de las mujeres hispanas dijo no tener interés en salir con nadie ni en una relación romántica. La mitad dijo que no lo reconsideraría, incluso, si encontrara al hombre perfecto.
30% de los hombres solteros dijo no querer un romance. Y 77% de todos los participantes afirmó que gozaba de su vida de soltero tal como era.
Y uno de cada cuatro asegura que la infidelidad terminó con su matrimonio. Los fracasos dejaron una cicatriz profunda: entre los hispanos divorciados, el 65% de las mujeres y el 47% de los hombres aseguran que no se volverán a casar.
"El divorcio es… casi siempre, una situación en la que una persona siente haber sido abandonada por la otra", escribió John Gray.
54% respondió que si encontraran a su compañero ideal, optarían por la convivencia antes que por el matrimonio.
EL MONOP
Si se descarta los hogares de solterones, pobretones y sin interés para el mundo del marketing, el nicho europeo de mercado de los singles y los solos, empieza a cobrar su verdadero perfil: solteros, sí, activos, de nivel socioprofesional alto, de ingresos más altos aún y sin niños.
Aparecen en la Rue de La Roquete, de París, en el barrio de La Bastilla. Cerca del cruce con la superunderground rue Keller, donde se encuentra uno de los lugares más neosolteros del planeta: el Monop’.
¿Qué es el Monop?
Es una nueva gama de supermercados abierto por el grupo líder francés, Monoprix, y pensado para los singles.
Principal seña de identidad: el 90% de la sección congelados está ocupada por las porciones unipersonales. En la de precocinados, hay de todo, casi exclusivamente en porciones individuales, llamadas "daily monop".
Es posible encontrar hasta foie gras empaquetado para uno. Monoprix, un grupo boyante pero cuyo sector principal, los supermercados urbanos generalistas, anda de capa caída, está registrando un exitazo con esta nueva gama para singles que le permite compensar la flojera de otros segmentos.
Otros doce locales han abierto desde entonces en París y el Gran París. Monoprix extenderá el concepto a las provincias, con más de 20 nuevos supermercados para solteros.
Pese a la evidente expansión de sus supermercados para singles, la firma Monoprix se niega a comunicar sus resultados sobre esta nueva gama y sus estudios de mercado sobre los neosolteros.
El mercado de los singles ha dado lugar a una larga serie de rarezas muy difundidas por los medios de comunicación. En Japón, los supermercados Aeon disponen de una gama de verdura enana transgénica para que los solteros no vivan el engorro de tener que guardar media coliflor en la heladera. Y, con la colaboración de la empresa Syngenta, venden minicalabazas, minicoliflores e incluso miniberenjenas: verduras para consumo en los hogares unipersonales que, según cifras de la BBC, representan ya dos tercios de los hogares de Tokio.
En el capítulo de los cacharros, cabe destacar los innumerables lanzamientos de productos tan inútiles como rentables: anillos de descompromiso a € 60 (idea sueca), brazaletes para singles (idea francesa), bebidas para solteros (ídem)...
En el capítulo de los servicios, destacan los 17 millones de personas que alguna vez se han conectado a las web, SMS o servidores telefónicos de encuentros amorosos para solteros del Nº 1 europeo del sector, el grupo Ilius: fue www.meetic.fr/, y ahora también, por ejemplo, de www.parship.fr/
Ilius, grupo creado en 2001, tiene un fichero de 12,4 millones de clientes en Europa, se expande en China y empieza a diversificar su oferta en subsegmentos: una web para encuentros entre tímidos, otra para aventureros sexuales...
Si uno se conecta en cualquier momento a www.meetic.fr/, entre una jungla de 30.000 internautas (16.000 hombres y 14.000 mujeres), encontrará desde quienes buscan una noche cálida hasta un alma gemela de usar y tirar, pasando por el tócame/déjame. España es el país Nº2 de la Unión Europea en número de suscriptores de este tipo de web. Resultado: € 25 millones de volumen de negocios para Ilius y sus servicios pagos en el 1er. trimestre de 2007, un incremento del 70% en un año.
El amor es una mercancía más, y lo hace de la mano de una masa impresionante de solteros dispuestos a gastar por él. Según el banco de datos francés Consodata, citado por la revista ‘L’Usine Nouvelle’, en 2004 la renta media disponible de un solo francés –los de verdad, de alto y medio standing– era de € 18.000 anuales, muy por encima de la renta media general. Eso significaría que los singles de Francia movieron ese año € 252.000 millones en consumo, cifra nada desdeñable, puesto que representó el 27,4% del total de € 917.700 millones de consumo total de los hogares y las administraciones.
En París, resulta casi imposible hoy en día encontrar, en el parque inmobiliario privado de alquiler, pisos grandes a precios realistas para familias. A la masa de estudios minúsculos construidos o habilitados a lo largo de los años ‘70 y ‘80 para los singles han venido a sumarse, a partir de los ‘90, el fenómeno de las llamadas ‘vente à la découpe’, consistente en la compraventa de inmuebles y apartamentos pero en porciones individuales.
Es un 1er. efecto urbanístico de la revolución de los solteros ricos: los centros de las ciudades expulsan a las familias.
Un 2do. efecto del peso económico del consumo soltero: la evolución del sector de los muebles, constatada en Francia desde 2004. Según cifras del Instituto de Promoción de Estudios sobre el Mueble (un organismo de la patronal del sector), "el equipamiento del hogar está estancado y frenado por el empuje del sector casa joven, que, a fuerza de ganar partes del mercado, capta clientes cada vez menos jóvenes".
Las tiendas donde puede comprarse una cama y un sofá robusto registran un bajón constante; los comercios donde un single puede comprarse un canapé desmontable para moverse de un piso a otro progresan, y en 2005 ya eran 15% de cuota de mercado, en crecimiento (13,8% por año).
"Lo que moviliza el interés de las firmas", indica la revista francesa de las pymes, "es la cesta de la compra media del joven soltero urbano. Y numerosas empresas están convencidas de que en ese nicho se encuentran los mercados en plena expansión. Para cortejarlos, muchas de esas empresas han adaptado sus estrategias de manera que puedan captar esta clientela muy particular".
Según la empresa TNS Secodip, las solteras francesas gastaban en 2005 un 20% más en maquillaje que las que viven en pareja. También iban tres veces más al cine o al restaurante y, por aquello de los detalles, consumían más té que café, a diferencia de las casadas.
Millones de informaciones sobre esta preferencias de consumo de los solteros inundan los medios. A juzgar por esta profusión, casi habría que cambiar la definición que el diccionario da del adjetivo "solo" que, según la Real Academia, quiere decir "único en su especie" y que, "dicho de una persona", significa "sin compañía" e incluso "que no tiene quien le ampare, socorra o consuele en sus necesidades o aflicciones".
Un sondeo entre las solteras francesas indica que el 53% "no sabe si llegará a fin de mes". Pero el Fondo Mundial de la Población de Naciones Unidas advierte en su último informe sobre el inquietante incremento en la proporción de mujeres solteras y madres solteras en la población inmigrante.
Organizaciones de lucha contra el sida alertan sobre la elevadísima prevalencia en el seno de la población de jóvenes jornaleros africanos inmigrantes, condenados a la soltería.
Estadísticas oficiales demuestran que, en la civilizada Europa, las madres solteras y los ancianos singles son la categoría social que corre el mayor riesgo de exclusión social.
Pero las pymes de servicios exclusivos para solteros urbanos supuestamente felices se encuentran surfeando la ola mediática.
Probablemente, ahí reside la gran innovación de la revolución soltera: se trata de la primera revolución demográfica que está consiguiendo modelar su imagen por design.
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