A raíz de estas funciones, los especialistas sugirieron que los fármacos condroprotectores, no sólo podrían aliviar la artrosis, sino también prevenir la progresión del deterioro articular.
Pero lo cierto es que todavía existen escasos estudios sobre su eficacia.
De hecho, estos por ejemplo en mercados como el de USA ni siquiera son fármacos, sino que se venden como suplementos alimenticios.
Ahora ese país se encargó de realizar un mega estudio para que se comparasen con un tratamiento habitual de la enfermedad reumática.
De esa investigación participaron 1.600 personas estadounidenses. Se evaluó una combinación de glucosamina con condroitin sulfato, que fue comparada con celecoxib (un antiinflamatorio de nueva generación) y con un placebo.
"Los suplementos no demostraron ser eficaces", concluyen los autores. Así, mientras entre los asignados a celecoxib un 70% de los pacientes obtuvo respuesta clínica, mientras que entre los que tomaron el 2cóctel" condroprotector y el placebo no hubo diferencias significativas (respondieron el 66% y 60% de los voluntarios, respectivamente)", señala el informe.