Por otra parte, la semana pasada, la multinacional Nike lanzó una campaña titulada "Big Butts, Thunder Thigs" ("Traseros grandes, muslos que truenan"). Uno de los anuncios muestra sólo las nalgas muy curvadas de una modelo junto al texto: "Mi trasero es grande y redondo como una letra C. Mi trasero es un calefactor para mi lado de la cama".
Cabe destacar que durante décadas, el "ideal" de cuerpo femenino en la publicidad comercial ha sido escaso de "exhuberantes curvas, para beneficio de las "supermodelos" que ganan millones, y para tortura, claro, de las adolescentes que desean "mantenerse en línea".
Esto es aún más paradójico en un país como USA, en el que el 63 % de la población sufre exceso de peso, y donde la obesidad se considera ya una epidemia que afecta a un número creciente no sólo de adultos, sino también de adolescentes y niños.
La paradoja ha generado todo tipo de consecuencias nada "glamourosas": millones de mujeres con trastornos alimenticios, como la anorexia y la bulimia, miles de millones de dólares gastados en dietas, regímenes de ejercicios y operaciones de cirugía sin otra justificación más que la estética.
Sin embargo, esta alternativa que se está imponiendo apunta exclusivamente a la realidad con nuevos anuncios en los cuales se resalta la belleza de las curvas femeninas en cuerpos comunes y corrientes.