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"Garantía económica para las plantas de celulosa"

A continuación, la opinión de los usuarios sobre la polémica por las plantas de celulosa.

Sr. Director:

Refiere el diario uruguayo El Observador que el gobierno le exigirá a la empresa finlandesa Botnia una garantía económica como parte del proyecto de construcción de la planta de celulosa a la que se oponen autoridades argentinas y ecologistas de ambos países, informó este viernes la directora de Medio Ambiente, Alicia Torres. "El monto de esa garantía no está definido y es motivo de negociación, pero será importante y acorde con la inversión", señaló a EFE Torres, directora de Medio Ambiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.Torres y el ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana, viajaron el pasado mes a Finlandia para entrevistarse con autoridades del gobierno y de la empresa.

La garantía económica estará relacionada con el cumplimiento de las disposiciones ambientales vigentes en el país."A Botnia se le exigirá en Uruguay que cumpla las mismas normas de cuidado del medio ambiente que se aplican en la Unión Europea", agregó.

Arana y Torres acordaron en su viaje el traslado a Uruguay de dos expertos finlandeses para "planificar de manera conjunta las acciones de estudio y control que se realizarán a la empresa"."Esos técnicos, debido a su mayor experiencia en el tema de la celulosa, nos ayudarán para instrumentar las normas de control, pero está claro que los controles serán privativos de las autoridades uruguayas", agregó Torres. Los expertos finlandeses llegarán entre finales de agosto y principios de septiembre a Montevideo.

Botnia comenzó con las obras de construcción de una gran planta de celulosa en la zona de Fray Bentos, en el departamento de Río Negro. El permiso fue aprobado por el anterior gobierno y ratificado por la administración del presidente Tabaré Vázquez, que asumió el pasado 1 de marzo. La construcción de la planta y de un puerto sobre el río Uruguay para la salida de la producción demandará entre US$ 1.100 y 1.200 millones, la mayor inversión individual en la historia del país. La empresa estima que la planta estará operativa en agosto de 2007, y el 55% de la celulosa que se produzca tendrá como destino Europa, un 35% China y el resto Estados Unidos.

El proyecto enfrenta a las autoridades de Uruguay con las de Argentina, que se oponen a la construcción con el argumento que la planta ocasionará graves problemas de contaminación en el limítrofe río Uruguay y zonas aledañas .El cable de la agencia EFE reproducido por El Observador de la R.O. del Uruguay afirma que: "El gobierno argentino intentó, aparentemente sin éxito, que la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial, negara un préstamo solicitado por Botnia para la construcción de la planta.

La postura de Argentina causó malestar en las autoridades uruguayas, que así lo hicieron en declaraciones y por escrito. El gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, Jorge Busti, anunció que demandará a Botnia, a la española ENCE, que también proyecta instalar una planta de celulosa en la misma zona, y al Estado uruguayo por la amenaza de contaminación de Gualeguaychú, ciudad situada sobre el río Uruguay, frente a Fray Bentos.". El gobierno argentino debe haber forzado a nuestra prensa, la que curiosamente no se hace eco de los esfuerzos del Uruguay para garantizar que no sucederá lo que profetizan los agoreros de siempre.

¿Acaso Argentina no tiene fábricas de papel que aprovechan la celulosa? O tratan de convencernos, a quienes no supimos purificar las aguas del Riachuelo, que estos establecimientos tienen mecanismos modernos y eficientes que eviten los efectos no deseados.

Dada la situación económica por la que atravesamos tengo mis dudas al respecto ya que en este país no invierte nadie por el peligro que representa el no tener seguridad jurídica. La actitud de mi país me hace acordar aquel dicho del perro del hortelano. No somos capaces de crear las condiciones necesarias para que se instale el capital y reprochamos al vecino país porque haya tenido éxito. Esto se llama entre vecinas o entre países "envidia".

Si Kirchner hubiera sido presidente del Uruguay, a esta altura habría derogado el decreto del ex presidente Sanguinetti alegando que perjudicaba los altos intereses del país el propiciar que vengan capitales explotadores. Sabiamente Tabaré no lo hizo, ya que será de tendencia de izquierda pero no es tonto y sobre todo tiene salud mental. Sin prejuicios de ninguna naturaleza pensó antes que nada en su país. El presidente Lagos quien actúa en forma mesurada al respecto, reflexiona antes de hacer algo y por éso juega en primera división y nosotros, pobrecitos, seremos todos iguales… de pobres.

Plinio El Viejo

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Sr. Director:

Hay que exigir a Uruguay que las plantas a instalarse tengan los mismos métodos para evitar la contaminación que las plantas que estan instaladas en Argentina.

Jorge

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