En ese sentido, Tomada profundizó las acusaciones al señalar que "la empresa que ha disparado los mensajes fue Colective SRL ha sido contratada por el gobierno de la Ciudad para resultados georreferenciados". "Me pregunto si esta campaña sucia no ha sido realizada con recursos políticos", disparó el titular de la cartera laboral.
Para finalizar, Tomada acusó: "Está comprobado que empresas que integran socios y colaboradores de Durán Barba fueron las que dispararon las llamadas". "Fueron Durán Barba y Macri los que utilizaron métodos e instrumentos que deben ser repudiados por todos los sectores de la Ciudad", concluyó.
Cabe recordar que por lo menos dos empresas, cuyas oficinas están situadas en cercanías del Palacio de Tribunales, fueron allanadas entre ayer y hoy, en busca de documentación sobre los llamados y quiénes contrataron el servicio, según publicó Infobae.
La denuncia fue radicada por el candidato del FPV, una semana antes de la elección porteña, a raíz de que se descubrió una consultora que realizaba llamadas que sostenían, falsamente, que el padre de Filmus es arquitecto y contratista de Schoklender.
En la denuncia, Filmus ya había asegurado que el call center desde el que se hacen los llamados pudo haber sido contratado por el Gobierno de la Ciudad.
Fuentes judiciales revelaron a Ambito Financiero que el magistrado, subrogante del juzgado de María Servini de Cubría, ya detectó el origen y a los responsables de la realización de la falsa encuesta de opinión en los días previos a la primera vuelta electoral.
En el sondeo telefónico, que llegaba a los hogares como una grabación, se preguntaba si se considera que "Filmus ha sido afectado por el caso Schoklender". Si la respuesta es positiva, la cinta continúa con una serie de preguntas retóricas como "¿Sabía usted que el padre de Filmus es arquitecto y trabajaba en el proyecto de viviendas por el que Sergio Schoklender se encuentra investigado?". Si contesta no: "Ahora que usted sabe esto, ¿lo votaría?".
El juez tomó la decisión luego de recibir informes de la empresa Telecom, la cual dio cuenta que las grabaciones telefónicas partían de Buenos Aires, triangulaban en Miami y volvían a los clientes de Telecom a través de Conectic y SRL y Tag Continenal.