Alberó siempre aseguró que no tiene el programa de TV por lo que le ha pasado con Zamorano. Pero un mes después el romance también influyó directamente en que ella dejara los desfiles donde existía alguna posibilidad de que se topara con su ex pareja, Patricio Laguna, o con la ex de Zamorano "Kenita" Larraín, actual novia del ex tenista Marcelo Ríos.
"Hoy tengo la capacidad de optar, como toda persona, dónde quiero y dónde no quiero trabajar", explicó, refiriéndose a que quería "evitar el show" de toparse con Laguna o Larraín.
A fin de 2004, Alberó ya había desaparecido casi completamente de todos los desfiles. Y al mismo tiempo se daba licencia para pedir permiso y faltar a su trabajo en el espacio Siempre Contigo, de José Alfredo Fuentes, en el cual fue adquiriendo cada vez mayor importancia desde que se publicó la relación con el ex deportista.
En noviembre, un integrante del equipo de Siempre Contigo contó a La Tercera que Alberó había solicitado en dos ocasiones faltar a la producción para viajar con Zamorano a la Ciudad de Buenos Aires.
"Primero tuvo que ir a un bautizo y luego a la primera comunión de su sobrina", explicó esa fuente.
Más tarde, la novia pidió directamente no estar en la temporada de verano del Siempre Contigo y ya por esos días se dedicaba a los preparativos de su boda con el ex futbolista.
En octubre debutó con un cambio de look total -moño, traje dos piezas y poco maquillaje- en una actividad benéfica junto a Zamorano, la madre del ex seleccionado y Luisa Durán de Lagos, esposa del presidente Ricardo Lagos.
Y poco después, Alberó extremó la distancia con sus cercanos (la modelo Pamela Díaz) y los medios de comunicación.
Ya usaba una nueva línea de teléfono celular, que no le ha dado a casi nadie, y comenzaron los viajes a Buenos Aires para planificar su casamiento del próximo sábado 29 -fecha que no han confirmado-.
"¡A quién le importa la farándula!", dijo en la conferencia donde se anunció la boda.
María Alberó cambió con Iván Zamorano. Se transformó en una modelo distante que se alejó del ambiente de las pasarelas del cual vivió por 10 años. Y de una chica muy accesible pasó a ser la hermética novia del ex deportista que se niega incluso a llevar su anillo de compromiso en público porque "lo que me regala el Iván me interesa a mí y no a todo el mundo".
"Su transformación con Zamorano era algo lógico... Ella tiene que hacer lo que él le pida", comenta una conocida productora de modas.