El negocio del periodismo es un negocio diferente al de la comunicación. No coinciden con precisión. El negocio del periodismo son las noticias y la credibilidad de la información.
El negocio de la comunicación es más amplio. Incluye a la ficción, al reality-show, etc. Seprin.com/ es un sitio de reality-show de noticias, y está muy bien que así sea porque ayuda a los internautas a divertirse con sus ocurrencias -casi nunca veraces, pero divertidas-, es una ráfaga de chimentos casi nunca comprobables pero que permiten tener conversación con mucha gente que uno frecuenta y con la que hay que hablar, aunque de nada en serio.
Los sitios de sexo, la oferta de sexo en la Red, provoca más visitantes aún que Seprin.com/ pero no es parte del negocio del periodismo, sí el de la comunicación.
Seguramente si el Sr. Alderete o el Sr. Venturino, de Seprin.com/ consiguieran que bellas señoritas sin ropa leyeran sus informaciones, obtendrían aún muchos más 'clics' que los muchos que tienen hoy día. Serían espectaculares en el negocio de la comunicación, no en el periodismo.
Diferentes sería un striptease del tal Alderete o del tal Venturino, ya que parecen que no son para nada agraciados. Pero... en la Argentina nunca se sabe, por ahí es un filón.
Es bueno recordarlo, o aclararlo. De lo contrario, estaríamos dando por cierto el error que ha instalado Ibope y las medidoras de rating, para las que los informativos más exitosos son los que más puntos de audiencia logran, y no es correcto. Esto no quiere decir que uno deba ignorar el lenguaje propio de la TV, pero sí que el periodismo también tiene sus modos y normas a los que no puede renunciar si pretender seguir siendo periodismo.
Algo más en lo que Seprin.com/ parece no reparar: el español es una lengua tan bella, tan compleja, ¿qué sentido tiene maltratarla? Un buen diccionario nunca viene mal en la Mesa de Redacción.