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TIEMPOS DIFÍCILES

A propósito del aplauso al personal sanitario

Dom, 22/03/2020 - 9:30pm
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El aplauso masivo al personal sanitario fue una demostración de reconocimiento y también de optimismo frente a la pandemia. En China, gran parte del personal médico resultó contagiado. Y también sucede en Italia. O sea que hay riesgos ciertos en todas partes al cumplir con la responsabilidad y el mandato de la vocación. Por eso es interesante reproducir la "Carta a los profesionales que nos cuidan: ¡GRACIAS!" que se publicó en una web española.

Li Wenliang, arquetipo del personal sanitario: médico chino que en diciembre 2019 intentó advertir sobre el brote de coronavirus y fue desoído y perseguido por las autoridades. Li Wenliang murió después de contraer el virus mientras trataba a pacientes en Wuhan.
Li Wenliang, arquetipo del personal sanitario: médico chino que en diciembre 2019 intentó advertir sobre el brote de coronavirus y fue desoído y perseguido por las autoridades. Li Wenliang murió después de contraer el virus mientras trataba a pacientes en Wuhan.
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«A veces, sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota».
Madre Teresa de Calcuta.


MADRID (La Mente es Maravillosa). Son tiempos difíciles, de esos que nunca imaginábamos que iban a llegar, de esos que hasta hace muy poco eran más típicos de las películas que de la vida real. Sin embargo, como suele pasar en el día a día, a veces llegan acontecimientos y situaciones que nos sorprenden y nos dejan sin aliento; giros de 360º que nos cambian de repente y nos invitan a reflexionar.

El coronavirus ha aterrizado en nuestras vidas sin pedir permiso y asimismo es como arrasa con todo lo que se encuentra por delante: en silencio y a gran velocidad.

Y en medio de este caos, hay una pauta muy clara: quedarse en casa, por el bien de uno mismo y de los demás. Se trata de una cuestión de respeto, responsabilidad, cuidado y solidaridad. Un llamamiento a cada uno de nosotros a favor de la sociedad para evitar contagios y aplanar la curva con el objetivo de que los hospitales no lleguen a colapsar.

Lo cierto es que no todas las personas pueden cumplirlo. Están esas que se buscan cualquier excusa con tal de salir porque están llenos de egoísmo y no son conscientes de la gravedad de la situación, pero también están todos esos profesionales que nos cuidan de mil y unas maneras posibles, tantas que incluso ni imaginamos: profesionales de la salud, policías, limpiadores y tantos otros. Para todas ellos es esta carta:

Gracias por tu esfuerzo

Gracias a ti que sales de casa dispuesto a dar lo mejor para salvar a la humanidad. Gracias, porque a pesar de que el miedo te invada, tiemble tu cuerpo y la angustia te secuestre la garganta, das un paso al frente dispuesto a luchar por los demás.

Gracias por estar ahí, al pie del cañón. Tu valentía y tu esfuerzo no tienen precio. A pesar del cansancio, del agotamiento físico y psicológico y de esa invasión de estrés que a veces experimentas, continúas dando lo mejor de ti. Y eso es digno de admirar. Eres un gran ejemplo. Nuestro ejemplo, el de toda la sociedad.

Da igual que sea por la mañana, por la tarde o por la noche porque no entiendes de horarios, sino de personas, de ayuda y de entrega total. Porque tú también tienes familia y aunque a veces se te haga duro dejarlos en casa para ir a trabajar -siendo consciente del riesgo que conlleva-, ahí estás, contribuyendo a que todo esto mejore y acabe cuanto antes.

Gracias de verdad. Sabemos que no es fácil, que te encontrarás situaciones complicadas, duras y otras tantas que ni siquiera podemos llegar a imaginar. Solo tú sabes todo lo que esta situación implica, solo tú estás ahí protegiéndonos, velando por nuestra seguridad, cuidándonos y ofreciendo todo lo que necesitamos.

Gracias por cuidarnos

Gracias por cuidarnos, por atendernos, por tener paciencia cuando a nosotros nos pueden la ansiedad, los nervios y el pánico. Gracias por hacerlo todo más fácil en estos tiempos complicados.

Gracias porque sabemos que incluso en esta situación puede que no os tratemos como os merezcáis. Por ello, también os pedimos disculpas y os decimos lo siento.

Gracias por vuestra dedicación y entrega, por vuestro apoyo y responsabilidad. No es sencillo estar ahí cuando las cifras no dejan de subir, los recursos escasean y tenéis que tomar decisiones arriesgadas. Tampoco es fácil exponerse y cada día lo hacéis porque apostáis por todos nosotros.

Gracias por cada vídeo que hacéis y por cada mensaje que enviáis para concienciarnos. Gracias porque aún cuando os flaquean las fuerzas seguís esforzándoos para que esto vaya a mejor. 

Sois luz, sois fuerza, sois esperanza y valor. Gracias porque os estáis dejando la piel día a día, minuto a minuto y lo mejor de todo es que no es algo puntual, sino que antes de esta situación también lo hacíais aunque no se visibilizara tanto.

Gracias de verdad, desde el corazón, de esas infinitas. Sin vosotros esto sería imposible. Gracias por mostrar tanta solidaridad.

Gracias a ti, seas quien seas. Médico, enfermera, auxiliar, cajero, vigilante de seguridad, celador, limpiador, farmacéutico, policía, bombero, periodista, transportista… Y a todos esos profesionales que están tan invisibilizados, pero hacen posible que aún en épocas de aislamiento el mundo no se pare por completo.

Gracias a todos. Es momento de sacar lo mejor de nosotros mismos.