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Fiscal de la operación Lava Jato asegura que solo un cambio constitucional puede salvarla

Mie, 24/06/2020 - 8:47pm
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Por Urgente24

En todo el continente latinoamericano se ha registrado un decaimiento en la lucha anticorrupción. Brasil, país cuna de la operación Lava Jato -considerada un antes y un después en esta materia- no es la excepción. El desencanto con el gobierno de Bolsonaro, quien hizo campaña con una retórica anticorrupción, se traduce en menor apoyo a esta consigna. Las acusaciones de que la Lava Jato es partidista y apuntó desde un principio contra el PT de Lula da Silva también la afectan. Por último, dice uno de sus fiscales actuales, la incursión de Sérgio Moro en política fue un muy mal paso para el legado de la Lava Jato. Pero el fallo de la Corte Suprema que anuló la prisión para los condenados en 2° instancia, ocasionó el mayor retroceso. ¿Ahora qué? Hace falta un cambio constitucional en esta materia para que repunte la iniciativa, asegura.

La lucha anticorrupción en Brasil ha sufrido un deterioro. /Imagen:Emol.com
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El miércoles 24/6, la Organización Sociedad de las Américas/Consejo de las Américas (AS/COAS, según sus siglas en inglés) llevó a cabo una conferencia para analizar el estado de la lucha anticorrupción en Brasil.

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De acuerdo al índicede Capacidad para Combatir la Corrupción de este año (elaborado por la propia AS/COAS), que mide la eficacia de cada país en combatir este problema, Brasil se encuentra en el 4° puesto pero ha empeorado su índice con respecto al año pasado. La lucha contra la corrupción podría estar perdiendo apoyo popular y legitimidad.

Ese informe destaca que en el año 2015, la operación Lava Jato había marcado un antes y un después en la respuesta regional a la corrupción. Sin embargo, esa iniciativa fue luego desteñida por acusaciones de apuntar en contra de un solo partido, el PT de Lula da Silva. La ola anticorrupción en Brasil llevó, según el informe, a un líder anti-establishment, como Jair Bolsonaro, al poder.

Bolsonaro, así como Andrés Manuel López Obrador en México, hizo campaña con un fuerte discurso anticorrupción. El exjuez Sérgio Moro, el padre de la operación Lava Jato, se unió a su gobierno como ministro de Justicia (este año renunció acusando al presidente de querer intervenir la policía para tener acceso a causas judiciales que podrían afectar a sus hijos).

El desencanto con el gobierno de Bolsonaro, acentuado en 2020 por la pandemia del COVID-19 (la actitud negadora del mandatario fue muy cuestionada), puede arrojar también un cierto desencanto con la lucha anticorrupción y socavar el apoyo popular a estos esfuerzos. Las operaciones, en ese sentido, son cada vez más sospechados de ser utilizados políticamente para afectar a uno u otro enemigo.

De la conferencia de este miércoles participó, entre otros, el fiscal y miembro del Lava Jato, Marcelo Ribeiro de Oliveira, uno de los herederos de la investigación anticorrupción iniciada por Sérgio Moro.

Entre sus declaraciones más relevantes está la respuesta que dio cuando le preguntaron qué opina de la incursión de Sérgio Moro en política y cómo esto afecta el legado del Lava Jato.

"No creo que haya sido un buen movimiento", dijo Ribeiro de Oliveira al respecto. "Creo que debería haber seguido siendo el juez. Esa es mi opinón personal. Todo lo que vino después de eso fue algo malo. La primera decisión, la de abandonar su puesto, fue la peor de todas, desde mi perspectiva."

También le preguntaron qué responde a la acusación de que el Lava Jato es realmente solo una campaña contra el Partido de los Trabajadores: 

"Solo tenés que dar una mirada a lo que hemos hecho en 2019 y 2020 para ver que no es así. No tenemos ningún partido. Por supuesto, si la rama ejecutiva está liderada por un partido, es natural que ese partido resulte más afectado en la investigación. Cualquiera que encontramos cometiendo un crimen, intentamos llegar. No considero que tengamos parcialidades en ese sentido."

Con respecto al futuro del Lava Jato, el fiscal asegura que no puede predecir cuándo ni cómo terminar va a terminar la operación:

"Si el Lava Jato terminara hoy y no se investigara más, solo procesar la información que ya tenemos daría para 2 años más de nuevos casos. Sin hacer ninguna otra pesquisa o intervención telefónica. Tenemos tanto material con el que trabajar. (...) Lo más importante para nosotros es mantener el legado respecto de los instrumentos de investigación. Creo que nuestro procedimiento funciona."

El periodismo de investigación es otra de las ramas claves para que en un país funcione la lucha anticorrupción. En ese sentido, la periodista Alana Rizzo aseguró que el gobierno de Bolsonaro tomó "medidas extremas para atacar a los periodistas pero el periodismo está construyendo una resiliencia."

Con respecto a la entrada de Sérgio Moro en política, Rizzo aseguró que esto contribuyó a la polarización política en el país y que la polarización aumenta la proliferación de noticias falsas o fake news ya que anula el diálogo y el debate. A su vez, esto engendra que Brasil tenga uno de los índices más altos en el mundo de desconfianza en los medios. La gente no sabe si lo que lee es verdad o mentira. Y eso también es malo para la lucha anticorrupción.

Por último, el moderador pregunta si creen que el deterioro que se ve en la lucha anticorrupción en Brasil representa una tendencia que se va a acrecentar o si podría haber una mejoría. El fiscal dice que esto es algo en parte impredecible. Pero un factor decisivo es si se logra o no cambiar la Constitución para poder confirmar la posibilidad de mantener arrestados a aquellos que han sido condenados en 2° instancia. Recordemos que el expresidente Lula da Silva pudo salir de prisión por un fallo de la Corte Suprema que estableció que un condenado no puede ir preso hasta no estar agotadas todas las instancias de apelación. Ribeiro de Oliveira asegura que ese fallo fue un gran retroceso para la Lava Jato. El debate que haya en torno a esta cuesión, asegura el fiscal, podría definir el futuro de la lucha anticorrupción de Brasil.