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TAMBIÉN VAN POR LOS INMIGRANTES

En el país de Bolsonaro no hay lugar para la libertad de prensa

Dom, 28/07/2019 - 10:21pm
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Por Urgente24

El medio The Intercept publicó conversaciones en las que se prueba que Sergio Moro, ministro de Justicia y ex juez de la operación Lava Jato, interfirió ilegalmente para que Lula da Silva no compita en las elecciones presidenciales de 2018. Su fundador y director, Glenn Greenwald, es un inmigrante que se casó y formó una familia en Brasil pero que ahora teme por una nueva medida del ministerio de Justicia que podría deportarlo. Jair Bolsonaro, presidente de Brasil electo en los comicios del 2018, respaldó a Moro y acusó a Greenwald de ser un criminal y un tramposo.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro y el ministro de Justicia, Sergio Moro.
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Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, dijo este sábado 27/07 en conferencia durante un evento militar en Río de Janeiro, que el periodista, fundador y director del medio digital The Intercept, Glenn Greenwald, podría ir a la cárcel. Se trata del responsable de filtrar conversaciones en las que el ministro de Justicia y ex juez Sergio Moro habría operado ilegalmente para impedir que el ex presidente Lula da Silva compitiera en las elecciones presidenciales de 2018.

El día anterior, viernes 26/07 el ministro de Justicia, Sergio Moro, publicó en el Diario Oficial de la Unión una medida que plantea la deportación sumaria o cancelación del plazo de estadía para los extranjeros que ejecuten actos contrarios a la Constitución. El medio digital, The Intercept, dirigido por Glenn Greenwald es el responsable de la filtración y publicación, durante los últimos meses, de conversaciones entre el ministro y otros fiscales, cuando Moro era juez de la operación Lava Jato, el escándalo de corrupción que encarceló al ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. 

En esos mensajes de Telegram filtrados a la prensa, Sergio Moro habría interferido en el trabajo de fiscales y policía, dirigiendo la investigación del proceso que estaba juzgando. 

La investigación sobre Lava Jato comenzó en 2014 y en enero de 2019, Moro fue designado ministro de Justicia por Bolsonaro.

El actual ministro, negó cualquier delito y afirmó que desde el martes 23/07 tienen bajo arrestó a 4 personas responsables de hackear teléfonos celulares pertenecientes a él, a los fiscales y al presidente. Estos aparatos fueron la fuente de las conversaciones que se filtraron a The Intercept.

Al ser preguntado al respecto en la conferencia el sábado, el presidente, negó que la medida se haya dictado con el objetivo de sancionar a Greenwald. “Tanto es así, que el crimen que él está cometiendo no encaja en la medida. Además está casado con otro hombre (el diputado federal brasileño David Miranda) y tiene hijos adoptados en Brasil. No se va a ir, puede estar tranquilo. A lo mejor va a la cárcel aquí en Brasil, no va a ir a prisión afuera”, afirmó Bolsonaro. Sin embargo, no se determinó cual sería el delito cometido por el periodista.

"Tramposo, tramposo. Para evitar el problema se casa con otro embaucador y adopta a un niño en Brasil", sentenció el mandatario y agregó: "Ese es el problema que tenemos. No se irá. Quizás vaya preso en Brasil, pero no será expulsado."

Greenwald
Glenn Greenwald, fundador y director del medio digital The Intercept

Greenwald respondió a las amenazas recibidas, en Twitter publicó: “Al contrario de los deseos de Bolsonaro él no es (todavía) un dictador. Y no tiene el poder de encarcelar personas porque aún existen tribunales en funcionamiento. Y que para llevar a alguien a prisión hay que presentar pruebas ante un tribunal. Esa evidencia, no existe”.

Además, criticó a Bolsonaro por dar a entender que él formó una familia en Brasil para evitar ser deportado. “Mientras amenaza con llevarme a prisión —un poder que no tiene— Bolsonaro afirma que me casé con David Miranda y adopté 2 niños como una táctica manipuladora para evitar la deportación. Aparentemente puedo predecir el futuro puesto que estoy casado con David desde hace 14 años, cuando yo aún era abogado”.

The Intercept también afirmo que, existen conversaciones entre diversos fiscales de Estado, en las que deciden no investigar al hijo mayor del presidente Jair Bolsonaro, Flavio, a pesar de coincidir en que podría haberse visto involucrado en actividades ilícitas. Según el medio, el motivo para no procesar al senador fue la preocupación de que fuera protegido por el ministro de Justicia, Sergio Moro.

Bolsonaro y Flavio Bolsonaro
El presidente, Jair Bolsonaro, junto a su hijo mayor y senador, Flavio Bolsonaro.

The Intercept publicó varias notas y comunicados de prensa desde que comenzaron las amenzas. En uno de ellos, se refieren a la reciente duda planteada sobre sus fuentes y afirman que: "No tendrá ningún efecto en el periodismo que estamos produciendo a partir de este archivo.El interés público en la divulgación de este material era obvio desde el principio: estos documentos revelan conductas serias y sistemáticas – y, lo que nos parece claro, flagrantes ilegalidades – por parte del entonces juez, ahora ministro de Justicia, Sergio Moro, así como el coordinador de la operación de la lava Jato Deltan Dallagnol y otros fiscales de la fuerza de tarea. Las impropiedades cometidas por Moro y los demás y expuestas por los reportajes del Intercept son tan serias que llevaron a algunos de los mayores aliados de Moro a abandonarlo y exigir su renuncia una semana después de la publicación de las primeras materias."

Además, afirman que a medida que iban publicando nuevas revelaciones, desde el equipo de Bolsonaro y Moro "recurrieron a la misma táctica empleada por autoridades en todo el mundo cuando ven que su corrupción está siendo revelada por la prensa: distraer la atención de sus actos, demostrados por los reportajes, prefiriendo fijar sus discursos contra los periodistas y sus fuentes". Exactamente como en los casos de Watergate, los papeles del Pentágono, reportajes sobre el sistema secreto y el masivo espionaje que realizan a través de Internet, entre otros escándalos de corrupción en que los gobiernos respondieron atacando directamente a la prensa.

En este caso, los periodistas que trabajan en The Intercept fueron acusados de "criminales" o "cómplices" por exponer la verdad.

Además, a pesar de sus esfuerzos, Moro, Bolsonaro y sus defensores no pudieron obtener una sola prueba o indicio de que el medio digital ha hecho nada más que ejercer su derecho a practicar el periodismo, tal cual está garantizado y protegido por la Constitución brasileña y gozado por todos los periodistas del país. Al contrario: todas las insinuaciones y sugerencias hechas por ellos de que The Intercept habría actuado de forma impropia fueron desmentidas por los hechos.

Después de que la Policía Federal anunció los arrestos, se filtró a la prensa una confesión de uno de los sospechosos, Walter Delgatti Neto, señalado por las autoridades como el principal hacker que habría proporcionado el material. Tras un interrogatorio que duró horas y supuestamente confesar ser el hacker, se filtró que Neto dijo en su testimonio: 
"Que nunca habló con ningún reportero del medio The Intercept antes de haber realizado los hackeos;
que nunca ha solicitado ni recibido ningún pago del mismo (o de cualquier otra parte) por proporcionar los documentos;
que sólo se comunicó con The Intercept de forma anónima;
que nunca cambió los chats enviados, y que considera técnicamente imposible realizar cambios de este tipo debido a la forma en que fueron descargados de Telegram;
Que se inspiró en el Whistleblower de la NSA Edward Snowden, obteniendo y filtrando esos documentos con el objetivo de exponer corrupción practicada por autoridades que la población tiene derecho a saber."

Desde la entidad periodística revindican su derecho y deber de proteger las fuentes, y agregan¨:"No comentamos ni comentaremos sobre los individuos acusados por la Policía Federal (...) Como ya se ha dicho anteriormente, incluso si quisiéramos, no podríamos comentar sobre el tema, ya que nunca supimos el nombre real de la fuente que nos envió el archivo que contenía evidencias de corrupción por parte de las autoridades. Intercept no habla de sus fuentes anónimas, ya sea en ete caso o cualquier otro".

Así mismo, afirman que el trabajo que están realizando es periodismo de interés público, ya que justamente consiste en "recibir informaciones auténticas que revelen impropiedades serias por parte de las autoridades más poderosas del país y producir, de forma minuciosa y responsable, reportajes revelando estas conductas es el papel de cualquier periodista serio en cualquier parte del mundo". 

Desde el medio señalan que "Incluso la versión de la Policía Federal sobre el testimonio del sospechoso se alinea con lo que estamos diciendo desde el principio sobre nuestro papel en estos reportajes."

Además, The Intercept pudo confirmar la autenticidad del material utilizando "los mismos métodos utilizados por al menos otros 6 vehículos periodísticos, muchos de los cuales hemos utilizado en el pasado para autenticar el archivo Snowden. Estos métodos incluyen comparar el contenido del archivo con materiales y eventos privados para determinar si son genuinos; consultar fuentes con conocimiento privado del contenido del archivo; confirmar con juristas y expertos en el área que los documentos altamente complejos y no públicos sólo podrían haber sido creados por alguien con conocimiento interno de la operación Lava Jato. También pudimos ver en los chats filtrados las conversaciones de los procuradores con nuestros reporteros, y comprobamos que son de hecho reales. Al igual que nosotros, los demás vehículos que tuvieron acceso al material hicieron la misma comprobación."