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Duque le bajó el precio a la insurgencia FARC, pero el Ejército dice que podría ser "bombardeada"

Vie, 30/08/2019 - 5:46pm
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Por Urgente24

Tras el anuncio de exlíderes FARC de que retoman la lucha armada, el Presidente colombiano minimizó la situación: "No estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro." Sin embargo, el comandante de las Fuerzas Militares colombianas dijo que la disidencia está calificada como "Grupo armado organizado residual" (Gaor), por lo que será enfrentada con todo el poder del Estado, incluso con bombardeos. Para medios colombianos, la fuerza del rearme depende de las alianzas que puedan trazar los disidentes y del poder de convocatoria que tengan para que excombatientes ya desarmados elijan regresar a la guerra. Esto depende a su vez de que no se imponga el discurso uribista que pretender acabar con el acuerdo, dándole oxígeno a los insurgentes.

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El jueves 29/8, el Presidente colombiano, Iván Duque, aseguró que el regreso a las armas de una facción de las FARC no representa el surgimiento de una nueva guerrilla, sino de una banda narcoterrorista, y culpó a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, de brindar apoyo a los insurgentes. 

“Colombia no acepta amenazas de ninguna naturaleza, y mucho menos del narcotráfico”, manifestó Duque en una declaración al país. “Los colombianos debemos tener claridad de que no estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro." 

Horas antes ese mismo día, el exnúmero 2 de las FARC y exjefe del equipo negociador del grupo guerrillero devenido en partido político, Iván Márquez, había aparecido en un video junto a otros exlíderes de la guerrilla anunciando que inician una "nueva etapa de lucha" armada:

"Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia (N de la R: donde nacieron las FARC hace más de medio siglo) bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión", aseguró Márquez en el video, rodeado de una veintena de hombres y mujeres armados con fusiles. 

Agregó que la decisión de volver a las armas es una "respuesta a la traición del Estado al acuerdo de paz de La Habana". Y que, desde la firma de paz en noviembre de 2016, y el "desarme ingenuo de la guerrilla a cambio de nada", no se detiene la matanza de líderes sociales y de exguerrilleros y culpa al Estado de no cumplir con lo pactado. 

Tras las declaraciones de Duque, la respuesta desde Caracas no se hizo esperar. El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, aseveró que el gobierno de Nicolás Maduro no tiene nada que ver con el anuncio de los líderes disidentes de las FARC de retomar las armas.

"Hoy nos están echando la culpa desde Colombia, lamentamos profundamente lo que está ocurriendo en Colombia, que continúe en el espiral de violencia que tiene 60 años y eso no comenzó por culpa de Venezuela", afirmó. "¿Qué tenemos que ver nosotros con el conflicto colombiano? Nada. Aquí por culpa de ese conflicto recibimos más de cinco millones de hermanos colombianos que viven en Venezuela". 

Mientras tanto el vocero del partido FARC en el Senado, Carlos Antonio Lozada, dio por expulsados a Iván Márquez y demás disidentes del partido, y pidió defender los acuerdos de paz a pesar del "duro golpe".

"Creemos que la actitud de quienes han decidido volver a las armas es equivocada y desconectada de la realidad", dijo en entrevista con la revista Semana. Sin embargo, Lozada alertó que muy probablemente el uribismo "aproveche todo lo sucedido para decir que ya no se necesita el acuerdo y que hay que acabarlo."

El comandante de las Fuerzas Militares colombianas, general Luis Fernando Navarro, por otro lado, dijo al diario El Tiempo que la disidencia anunciada el jueves por Márquez está clasificada como un "Grupo armado organizado residual" (Gaor), por lo que será enfrentada con todo el poder del Estado. Esto es, incluso con bombardeos.

"No son una nueva guerrilla, no son un nuevo grupo. Nosotros ya lo teníamos catalogado como una banda dedicada de tiempo completo al narcotráfico y actividades ilegales, que por sus características y nivel de amenaza puede ser bombardeada", puntualizó el general.

Agregó que desde que 'Iván Márquez', el 'Paisa' y los otros exjefes de las Farc "pasaron a la clandestinidad, al dejar la seguridad que se les prestaba en las zonas de reincorporación, y teniendo en cuenta sus antecedentes y alta peligrosidad, se les estaba haciendo un seguimiento especial de inteligencia". Y que "lo que quieren ellos (las disidencias de 'Ivan Márquez'), es articular todas estas estructuras que están delinquiendo, las cuales tenemos claramente definidas y ubicadas geográficamente. Ellos quieren unificarse."

Según Semana, el anuncio de los excomandantes de las FARC tiene el poder de reconfigurar el mapa del conflicto en algunas zonas de Colombia: 

"Esto, por cuenta del peso de los hombres que aparecen en ese video. Iván Márquez, El Paisa, Jesús Santrich y Romaña son cuatro de los más importantes jefes de la desmovilizada guerrilla, que combinan, entre ellos, cualidades que hacen más peligroso su mensaje: poder para traficar drogas y armas, experiencia en operaciones bélicas, discurso político, ascendencia sobre las tropas y conocimiento de varias de las zonas en disputa en el país."

Sin embargo, la fuerza de su rearme depende de las alianzas que puedan trazar y del poder de convocatoria que tengan para que excombatientes ya desarmados elijan regresar a la guerra. Así como también de la repartición del territorio que, con el acuerdo de paz, ajusta más de 2 años en disputa.

En el menasje, Márquez habla de la intención de juntarse con otros exmiembros de las FARC e incluso del ELN. Uno de los comandantes del ELN, alias Uriel, respondió dándole viabilidad a la propuesta.

Las disidencias de las FARC tienen alrededor de 2000 hombres en cerca de un centenar de municipios en todo el país, explica Semana, concentrados principalmente en el suroriente colombiano, donde operó el Bloque Oriental, el más poderoso de las FARC.

"La confirmación de que Iván Márquez, el Paisa, Romaña y Santrich han vuelto a la guerra no tomó por sorpresa a los desmovilizados de las Farc. Tampoco a quienes han seguido de cerca la implementación del Acuerdo con las Farc. Y por ahora, parece más una movida articulada con el gobierno de Nicolás Maduro que un verdadero renacimiento de las Farc", escribieron Juanita León y Juanita Vélez en el portal La Silla Vacía. El desenlace, aseguran, depende de cómo manejen la situación los líderes del país, en especial el presidente Duque.

"La reacción del Gobierno Duque fue significativamente diferente a la de su mentor Álvaro Uribe", escribieron, citando que para el expresidente, "el grupo de Márquez es la continuación obvia de la firma de un fallido Acuerdo de paz, que en su opinión debería desmontarse a partir de esta coyuntura." La Silla Vacía plantea que "qué discurso se imponga será clave."

"Si (Duque) opta por la implementación del Acuerdo de Paz y por un discurso que fortalezca al partido de las Farc en la legalidad, como lo anunció (el alto comisionado para la paz, Miguel) Ceballos, le quitaría oxígeno al discurso de Márquez que justifica su regreso a las armas casi que exclusivamente en el incumplimiento de los acuerdos de la Habana", escribieron León y Vélez. "Si, por el contrario, sigue la línea de su partido y aprovecha el momento para intentar desmontar el Acuerdo, seguramente obtendrá los réditos políticos que da el odio a las Farc en el corto plazo pero arriesga que los desmovilizados que por ahora le siguen apostando a la reincorporación se vayan a donde Márquez."