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ESCÁNDALO

Denuncia: Espías argentinos infiltrados en auditoría de OEA en Bolivia

Lun, 18/11/2019 - 7:56am
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Por Urgente24

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, denunció que en la misión de auditoría que llevó a cabo el organismo sobre las elecciones de Bolivia del 20/10, en las que el informe preliminar halló que hubo fraude, se infiltraron 2 espías argentinos, que "no eran técnicos con capacidades electorales". Almagro tachó su accionar de "inmoral" y los acusó de haber filtrado información que podría haber puesto en riesgo a testigos cuyos testimonios sirvieron de prueba para determinar que había habido irregularidades.

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Dos espías argentinos se infiltraron en la misión de auditoría que llevó a cabo la Organización de Estados Americanos (OEA), denunció el secretario general del organismo, Luis Almagro, en entrevista con la televisión mexicana. Recordemos que el informe preliminar de esa auditoría arrojó que en las elecciones del 20/10 se había cometido fraude.

¿Qué dijo Almagro?

"El gobierno mexicano puede darle asilo a quien crea que deba dárselo. Es evaluado por el país receptor. Sí querríamos que, sin perjuicio de eso, el presidente Evo Morales colabore con la justicia de su país. Hoy están los integrantes de la autoridad electoral denunciados, hay acusaciones contra ellos por el fraude cometido, y creo que es muy importante determinar que responsabilidades políticas hubieron al respecto. Si se les ocurrió nada más que a los de la autoridad electoral, lo cual es algo un poco improbable... Hay responsabilidades, hay responsabilidades en un esquema en el cual es muy amplia la dinámica de irregularides. La dinámica de irregularidades pasó con las actas, pasó al contar los votos, pasó en la trasmisión de los datos, pasó en la trasmisión de las actas, pasó en agregar elementos exógenos al sistema, servidores que no estaban autorizados que enviaban la información dentro del sistema. Se tienen que hacer responsables. Hubo algunos intentos desesperados de presentar informes de gente que no estuvo ahí, de gente que no vio lo que vimos nosotros, tratando de dividir la verdad. Incluso nos enteramos también en estos días que había 2 espías argentinos ahí en la misión de auditoría, lo cual es un despropósito. Que no eran técnicos, no eran técnicos con capacidades electorales. ¿Cuál es el despropósito ese? Eso no se hace, eso no funciona así, eso es inmoral. No se hace así."

Sin dar nombres, Almagro dio a entender que estas personas tuvieron acceso a, y difundieron, información sensible que podría poner en riesgo a testigos cuyos testimonios sirvieron de prueba para determinar que había habido irregularidades electorales.

"Imagínese que para un técnico electoral, ve a alguien que no es un técnico electoral y ahí se terminó la confianza. Pero además, había mucha información reservada, muchas de las pruebas del fraude y de las irregularidades, son pruebas testimoniales confesionales, de gente que hay que proteger. No puede estar esta información dando vueltas para que la agarre cualquier cabeza de pirata y salga a hacer con eso su editorial en cualquier lado. Eso no funciona así. Hay que actuar con un poco más de decencia e integridad."

La crisis en Bolivia está reverberando en la política de todo el continente, polarizando y agudizando la grieta entre 2 relatos. Recordemos que Evo Morales renunció el 10/11 presionado por las Fuerzas Armadas tras conocerse un informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) que dictaminaba que en las elecciones del 20/10 había habido fraude. Por un lado, están quienes califican lo ocurrido como un golpe de Estado contra un legítimo líder (a pesar de los atropellos a la voluntad popular para presentarse a un cuarto mandato, como el plebiscito de 2016 que le dijo "No"), y por el otro, quienes califican lo acontecido como una revuelta popular contra un líder que estaba atropellando las instituciones democráticas. Lo más interesante es que si bien estos 2 relatos se presentan como opuestos, no son excluyentes. Podría pensarse que Morales era un líder que estaba pasando por encima a la democracia, acusado de haberse intentado "robar" una elección, y que, además, fue derrocado por un golpe de Estado. Pero como en todo conflicto, la verdad es la primera víctima y cada uno de estos relatos intenta imponerse negando al otro.

Hoy Morales está asilado en México mientras Bolivia desciende en un espiral de violencia que podría derivar en una guerra civil. El fin de semana hubo 9 muertos por herida de bala en enfrentamientos entre las fuerzas públicas y productores de hoja de coca que apoyan a Morales, en Cochabamba, informó el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF). 

Y el gobierno de la autoproclamada Jeannine Áñez aprobó un decreto que permite a las Fuerzas Armadas de Bolivia realizar operaciones para restablecer el orden público, aún si incluyeran medidas extremas, sin enfrentar responsabilidad penal. Ante las críticas de organismos internacionales en lo que parece ser un decreto que abre la puerta a la oscuridad más oscura, el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, dijo que la exención de responsabilidad penal a las Fuerzas Armadas sólo se aplica para casos de “legítima defensa o estado de necesidad”. “No significa que las FFAA  tengan licencia para matar”, indicó. Sin embargo, el decreto huele muy mal y lo cierto es que Bolivia parece atrapada en un laberinto que lleva hacia la intensificación del conflicto y no la pacificación a la que llaman todos los actores políticos, en lo que pareciera el reino del doble discurso.

En la entrevista con la TV mexicana, Almagro destacó el legado que tenía Evo hasta los sucesos recientes, en los que considera que todo fue tirado por la borda:

"Tenía un inmenso legado político en función de haber sido el primer presidente indígena de Bolivia y por toda una construcción social que había trabajado. Y todo ese legado lo tira por la borda", dijo.  "Tuvo muchas oportunidades. Ni siquiera tendría que haber hecho ese referéndum. Tendría que haber dejado que la Constitución mandara de entrada y decir 'este es mi último mandato'. Pero ya que perdió el referéndum, podría haber dejado ahí. También cuando la misión dice que debe haber segunda vuelta".