Asume la nueva Asamblea Nacional de mayoría chavista y Guaidó va cayendo al vacío

Con un oficialismo que se vuelve a hacer del control del poder legislativo tras unas elecciones tachadas de fraudulentas, la oposición queda, cada vez más, sin un líder fuerte. La imagen de Guaidó pierde apoyo y su círculo se enfrenta a otra denuncia por corrupción.
martes, 5 de enero de 2021 · 18:59

Este martes 05/01 el oficialismo recuperó el control de los cinco poderes públicos del país tras haber perdido la mayoría de la Asamblea Nacional los últimos cinco años. Los más de 200 diputados del régimen electos en los comicios del 6/12 pasado llegaron a la sede del poder legislativo cargando los cuadros de Simón Bolívar y Hugo Chávez, los cuales habían sido sacados por la oposición liderada por Juan Guidó cuando controlaba la Asamblea Nacional.

Jorge Rodríguez fue elegido presidente del órgano legislativo, estará secundado por la exministra Iris Varela y el exgobernador Didalco Bolívar como vicepresidentes, y Diosdado Cabello será el jefe de la bancada oficialista.

Pese a esto, el dirigente opositor pretende dar continuidad a su mandato frente del legislativo con una Comisión Delegada conformada por un reducido equipo, lo cual trajo aparejado tensiones en su círculo interno. Sin embargo, su figura ya se encuentra sumamente debilitada debido a las repetidas críticas internas por el fracaso de su plan y por otra denuncia de corrupción que afecta Javier Troconis y Fernando Blasi, dos de sus colaboradores más cercanos en el manejo de los activos de Venezuela en el extranjero.

Además, Guaidó enfrenta esta etapa aún más sólo. El diputado  Stalin González, que fue segundo vicepresidente del legislativo y pertenece al partido Un Nuevo Tiempo, y Marialbert Barrios, de Primero Justicia, anunciaron que finalizarán sus funciones como diputados hoy 5/1, según establece el término legal del ciclo legislativo 2015-2020. Se teme que se produzcan más renuncias.

Los líderes opositores tradicionales no estuvieron presentes en la asunción del partido oficialista ya que una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia intervino sus partidos.

Por otra parte, para el chavismo la recuperación del control parlamentario no significa un fin a la crisis institucional del país. La oposición decidió mantener un “parlamento paralelo”, que aunque no tenga efectos prácticos, en lo simbólico cerca de 60 países ya anticiparon su apoyo y respaldo internacional. Además, Maduro debe buscar ingresos que alivien la caída de los dólares que llegaban del petróleo y, aunque quizá el control parlamentario le de cierta legitimidad para hacer negocios con países aliados como China y Rusia, tanto la Unión Europea como USA no reconocen los comicios por lo que las sanciones y el impedimento del acceso a los mercados internacionales de financiación y petróleo continuaran.