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COMIENZA IMPEACHMENT EN EL SENADO

Trump quiere absolución exprés, su peor pesadilla es que testifique John Bolton

Mar, 21/01/2020 - 11:06am
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Por Urgente24

El presidente estadounidense pidió ser absuelto de manera expeditiva en el juicio político que inicia hoy en el Senado. Sin embargo, los demócratas, quienes saben que no tienen los votos suficientes en el Senado para removerlo, buscan aprovechar el juicio político para "hundirlo" públicamente. Para ello, necesitan poder citar testigos, algo que las reglas de procedimiento propuestas por el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, busca complicar seriamente. La defensa de Trump alega que una vez que presente su argumento ante el Senado (que el presidente no cometió un delito que justifique impeachment), no hará falta citar testigos ni revisar la evidencia.

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Este martes 21/1, comienza el juicio político al presidente estadounidense, Donald Trump, en el Senado. Si bien hay virtualmente cero chances de que los 67 senadores (dentro de los cuales, los republicanos son mayoría) resuelvan echarlo de su puesto, el proceso puede ser harto desgastante para el mandatario, de cara a un año electoral.

Trump ha demandado ser absuelto de manera expeditiva. El día antes de que empezara el impeachment, el equipo legal del presidente remitió un escrito en el que considera el proceso una "peligrosa perversión de la Constitución" e insta a los legisladores a que lo absuelvan inmediatamente.

En algún momento se había especulado con la posibilidad de que el Senado anulase el voto en torno al impeachment. Es decir, en lugar de votar si exoneraba o removía a Trump del poder, declarara la decisión de la Cámara Baja en favor de enjuiciar al presidente como nula. Ese, ya se sabe, no será el caso.

Trump está acusado de abuso de poder y obstrucción del Congreso, por la presunta presión ejercida al presidente ucraniano para que investigara a sus rivales políticos. La defensa de Trump alega que no hubo un delito que constituya una ofensa que justifique constitucionalmente un impeachment. “Es necesaria una conducta cuasicriminal”, dijo Alan Dershowitz, abogado constitucional del equipo de defensa de Trump. Indicó que él estará presentando ese mismo argumento ante el Senado y si prevalece, “no habrá necesidad” de revisar los testimonios de testigos o documentos que los demócratas exigen.

El lunes, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnel, presentó una resolución diseñada para que el juicio político avance a una velocidad inusitada y para impedir que los demócratas puedan llamar testigos para brindar testimonio público.

El calendario de juicio propuesto por McConnell incluye llevar a cabo procedimientos clave a horas tardías, incluso después de la medianoche, y pone en duda que el Senado admita la evidencia acumulada por la Cámara de Representantes, ni hablar de que testigos sean llamados a brindar su testimonio.

El demócrata Chuck Schumer dijo que la resolución es una "desgracia nacional". Los demócratas, sabiendo que no tienen los votos para remover a Trump, buscarán poder llamar a testigos a testificar, que podrían cambiar la manera en que el público percibe a Trump.

Pero bajo las reglas propuestas por McConnell, se necesitarían votos del Senado (cada vez) para poder llamar a testigos.

Se cree que McConnell tiene los votos para imponer sus reglas, pero los demócratas intentarán hacerle enmiendas: para ello, necesitan que algunos senadores republicanos voten contra la línea partidaria en esta ocasión. Los republicanos han prometido evitar que los testigos puedan testificar, pero unas pocas deserciones temporarias (4) de la línea partidaria le darían a los demócratas la mayoría necesaria para poder imponer testimonios o presentar evidencias.

En privado, los abogados del presidente y sus aliados republicanos en el Senado trabajan para evitar testimonios que puedan embarrar al presidente ante la opinión pública, como el del ex asesor de seguridad, John Bolton. Por ahora, explica el diario The Washington Post, los republicanos confían en que no habrá deserciones y por lo tanto, los demócratas no conseguirían llamar a quienes pretenden a testificar. Pero como plan "b", pretenden pedir que el testimonio de Bolton sea clasificado por razones de seguridad nacional. De esta manera impedirían que el público lo conozca. Esta opción debería recibir la aprobación de 51 senadores, según un oficial citado por el Post.

Presdirá el juicio John Roberts, el presidente de la Corte Suprema de USA, quien tendrá poder para admitir evidencia o tesimonios que Trump podría preferir que fuesen omitidos.

Según escribió Camilo Gómez Forero, del diario El Espectador, a Roberts "lo estremece el hecho de que está a punto de lidiar en una auténtica pelea política entre demócratas y republicanos, algo que siempre ha tratado de evitar por el bienestar de la rama judicial que tanto protege, pues durante toda su carrera ha defendido que este poder no debe meterse en asuntos políticos."

Roberts tiene un rol más bien ceremonial en el proceso, su poder es limitado. No tendrá la decisión final (sino que la tienen los senadores). Sin embargo, su presencia puede marcar la diferencia en un punto: la citación a testigos y la admisión de evidencia.

"Según el reglamento del Senado, el presidente del tribunal 'puede decidir sobre todas las cuestiones de evidencia, incluidas, entre otras, las cuestiones de relevancia, materialidad y redundancia'. Este es un punto de disputa entre republicanos y demócratas. Los demócratas buscan que el Senado llame a cuatro testigos clave: el exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton; el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney; el funcionario de la Oficina de Administración y Presupuesto, Michael Duffey, y el asistente del presidente, Robert Blair. Los republicanos, por otro lado, se oponen a este llamado", explicó Forero.

Una vez que se vote sobre la resolución de McConnell, se pasará a la presentación de los argumentos de apertura.