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LA GUERRA DE NUNCA ACABAR

Todo por sostener la hegemonía: Trump piensa limitar la inversión de USA en China

Vie, 27/09/2019 - 5:05pm
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Por Urgente24

El cuento de nunca acabar: la guerra comercial entre China y Estados Unidos que está impactando cada vez más fuerte sobre las economías alrededor del mundo. Si bien se supone que ambos países se encuentran en un período de tregua de cara a las conversaciones próximas en octubre, según informó Bloomberg, los funcionarios de la Casa Blanca están considerando el recortar los flujos de inversores norteamericanos hacia China, y hasta excluir a empresas asiáticas de la Bolsa de Estados Unidos. El objetivo: intentar frenar el crecimiento chino. Sin embargo desde Beijing aseguran: "China no tiene ninguna intención de desafiar o reemplazar a Estados Unidos". Aunque no parece.

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Tanto China como Estados Unidos están sufriendo internamente las consecuencias de un guerra comercial que existe hace casi 1 año. Después de avances y retrocesos, treguas y puntos de máxima tensión, todavía nada parece tener solución, ya que mientras unos aseguran que existirá una tregua, el gobierno norteamericano cada vez da más indicios de querer perpetuar el enfrentamiento comercial. Es así que semanas antes de la supuesta reunión entre los representantes de ambas naciones, desde la agencia de noticias, Bloomberg, aseguran que los funcionarios de la Casa Blanca tienen pensado reortar las el flujo de inversiones hacia China. 

Según supo el medio, personas familiarizadas con las discusiones internas de la administración Trump aseguraron que uno de los planes a futuro es limitar los flujos de inversores norteamericanos en China, así como también excluir a grandes compañías chinas de la Bolsa de valores de Estados Unidos, la más grande e importante del mundo. Esto deja a la vista el claro objetivo del gobierno del republicano, lo que viene anunciando desde el día 1: "Make America Great Again" ("Volver a hacer America Grande" en español), lo único que no aclara en su slogan es que esto sería a costa del bienestar norteamericano y global. 

En otras palabras, la finalidad de la guerra comercial, es como ya sabemos, frenar el crecimiento chino, a través de sancione millonarias, y mantener a Estados Unidos en la cima de las economías mundiales. Si bien lo está logrando por ahora, Estados Unidos está inmerso en una gran desaceleración económica que hasta llevó a las autoridades de la Reserva Federal a reducir las tasas de interés, algo que no hacían desde la crisis de 2008. Aunque claro esto no será fácil porque China también es una potencia más que consolidada.

De acuerdo a lo que informaron desde Bloomberg, los planes de la Casa Blanca en cuanto a reformas financieras, todavía no fueron discutidas con China, ya que por supuesto no quieren que esto afecte a las negociaciones en cuanto a la guerra comercial. Otra de las aristas de la decisión del gobierno es "poner límites a las empresas chinas incluidas en los índices bursátiles administrados por empresas estadounidenses", teniendo en cuanta que durante los últimos años la Bolsa norteamericana se plagó de empresas chinas.

Al parecer, el impulso de estas discusiones tiene el nombre de Peter Navarro, el asesor comercial de la Casa Blanca. El mismo, con sus 70 años es un fiel crítico de Alemania y China como figuras político económicas a nivel internacional y como dos de las que tienen el control de lo que sucede en los mercados internacionales. "Dejen de robar nuestra propiedad intelectual, dejen de forzar las transferencias de tecnología, dejen de piratear nuestras computadoras, dejen de arrojar a nuestros mercados y de que nuestras empresas cierren, dejen de otorgar grandes subsidios a las empresas estatales, dejen de importar fentanilo, dejen de la manipulación de la moneda ", dijo  Navarro en Fox News el agosto pasado. 

Muchos aseguran que este movimiento, el control en el sistema financiero podría ser el próimo paso en las relaciones comerciales con China, algo que no dañe el comercio. Pero esto no significa que no dañe las economías globales, sobre todo en países puramente capitalistas donde la Bolsa de valores es la clave y en ella invierten desde hombres de clase media, hasta multimillonarios. De acuerdo a lo que explica Bloomberg, dentro del gobierno hay opiniones desencontradas, ya que "funcionarios del Departamento del Tesoro y el Consejo Económico Nacional desconfían de cómo cualquier acción podría asustar a los inversores". 

Aunque otros, como Navarro y el asesor externo, pero clave en la Casa Blanca de Trump, Steve Bannon, creen que "las inversiones estadounidenses en empresas chinas o en los intercambios de China significan que los estadounidenses están dando apoyo financiero al Partido Comunista chino sin darse cuenta", explica Bloomerg. Al parecer los republicanos que rodean a Trump se quedaron en los tiempos de la Guerra Fría y no entendieron que el mundo y las finanzas se globalizaron y que si no actúan de acuerdo al patrón se quedarán atrás por mas que sean la economía más fuerte del mundo. 

Quienes al parecer si lo entendieron fueron los chinos, quienes aseguran que están dispuestos a llegar a acuerdos con Estados Unidos y que su intención no es reemplazar a Estados Unidos en el escenario global. "Siempre y cuando no traten de bloquear el desarrollo de China": el objetivo principal de Trump. Esto queda explicado en el informe "China y el mundo en la nueva era", fue publicado por la Oficina de Información del Consejo, este viernes 27/09.

"Algunos países han atribuido problemas de gobernanza interna a la globalización económica u otros países, y han recurrido a acciones unilaterales, proteccionistas y hegemónicas", dice el informe sin nombrar a nadie en específico pero claramente refiriéndose a los Estados Unidos de Trump. Un informe similar ya había acusado a Estados Unidos de ser el principal desestabilizador de la seguridad internacional con su proteccionismo y nacionalismo. 

“Estados Unidos no puede forzar la mano de China y es menos probable que detenga su desarrollo. Estados Unidos no puede mantener su fuerza intentando contener y reprimir a otros países, o transfiriendo sus propias tensiones domésticas hacia afuera ”, explica el documento en  cuanto a los objetivos de China hacia el futuro, que al parecer ni Estados Unidos, ni nadie podrá interponerse en su desarrollo y crecimiento hacia afuera. 

El gran problema es que desde fines de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se acostumbró a ser la hegemonía, en muchos aspectos internacionales, y hoy cuando intenta mantener esa estructura que lo hizo crecer durante 60 años, no puede, porque hay nuevos jugadores en la cancha, que son casi tan poderosos como ellos. Y aunque intente "volver a hacer a América grande" será difícil, por no decir imposible. Y claro todo esto sumado a que el país está siendo manejado por una ex estrella de la televisión norteamericana.