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MONARQUÍA DE ARABIA SAUDITA

Príncipe saudí acusado de torturar opositores: ¿cae el heredero?

Lun, 18/03/2019 - 8:53pm
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Por Urgente24

El régimen saudí fue noticia reiteradas veces a lo largo de los años por sus actos de tortura, vigilancia y detención de personas, entre ellas el escandaloso asesinato del periodista árabe, Jamal Khashoggi a fines de 2018. Aunque ahora, parece ser que la aplicación de violencia no fue una excepción para el caso del periodista, ya que el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, quien se autoproclama como el portador del cambio para Arabia Saudita, autorizó una campaña secreta para silenciar disidentes ideológicos y políticos. Además, durante las ultimas semanas se noto la ausencia del príncipe en actividades gubernamentales. ¿Acaso se acabo la confianza del monarca en su hijo? ¿Se acerca la caída del heredero?

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El lunes 18/03, el medio estadounidense, The New York Times, reveló la existencia de una posible medida de represión y tortura contra los opositores de la corona saudí, más exactamente, del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán. El diario basó sus declaraciones en dichos de fuentes políticas estadounidenses quienes tuvieron acceso a documentos secretos, los cuales daban testimonio de la responsabilidad del príncipe en cuanto a los asesinatos y torturas realizadas. 

La monarquía de Arabia Saudita, una de las pocas que quedó en pie luego de la Primavera Árabe, a cargo de la dinastía, Abdulaziz bin Saud, desde 2015 está en manos del rey Salmán bin Abdulaziz, quien según algunos medios y opositores sufre de demencia senil, mientras que quien realmente gobierna es su hijo, el príncipe Mohamed bin Salman.

En verdad, el heredero no es el siguiente en la línea sucesoria, pero fue designado, por decreto, sucesor de la corona por su padre. Removiendo así al antiguo príncipe heredero,del cargo, ex vice Primer Ministro y Ministro del Interior, Mohamed bin Nayef.

Arabia Saudita junto a Irán son las dos grandes potencias islámicas de Medio Oriente, es por eso que uno de sus proyectos político-religiosos es contrarrestar la influencia iraní en la región. Entre otras cosas también pretende abrirse al mundo occidental al aliarse con el gobierno de Donald Trump y haberlo apoyado en su campaña política en 2016 y haberse reunido con el magnate tecnológico, Mark Zuckerberg.

Luego del escandaloso asesinato en octubre de 2018 del periodista, Jamal Khashoggi, quien ingresó a la embajada de Arabia Saudita en Estambul (capital financiera de Turquìa), y nunca salió, algunos creyeron que fue a causa de la tendencia opositora del periodista en cuanto a las políticas del régimen y a su aliado occidental, Donald Trump. Sin embargo las autoridades del gobierno de Riad (capital de Arabia Saudita), siguen sosteniendo que ellos no estuvieron involucrados.

En contrapartida, durante los últimos quince días se noto la ausencia de Mohammed en las actividades diarias gubernamentales. Según el medio británico, The Guardian, el príncipe no asistió a las dos ultimas reuniones de gabinete, aunque de acuerdo a las fuentes del diario ingles, el padre lo convocó pero en un acto de rebeldía se negó a asistir. Algunos creen que se debe al enojo del rey y un intento de limitar el poder de su hijo, a causa del presunto asesinato del periodista, ya que logro golpear la imagen del heredero a nivel mundial.

Otra de las grandes ausencias fue en la reunión del primer monarca saudí con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov. Así como tampoco estuvo presente para recibir a su padre en su regreso de Egipto, territorio clave para Arabia Saudita ya que es donde libra una guerra ideológica con Irán por expandir el islamismo.

No solo eso, sino que también, la relación entre padre e hijo se tenso cuando, según The Guardian, el principe anuncio la promoción de la Princesa Reema bint Bandar bin Sultan a embajadora de Arabia Saudita en los Estados Unidos, y del hermano del Príncipe Mohammed, Khalid bin Salman, al ministerio de defensa. Por supuesto, sin esperar la aprobación del rey quien minutos antes había partido a Egipto.  

Por otro lado, el ex asesor de Política de Seguridad del Pentágono, Michael Maloof, dijo: "Ya se han puesto en marcha los procesos para intentar reemplazar a Mohamed bin Salmán por alguien más compatible con Occidente". 

En tanto, hoy, el New York Times reveló que, según fuentes del gobierno estadounidense, los miembros del equipo saudí que mató al Sr. Khashoggi, se hacen llamar Grupo Saudí de Intervención Rápida y han participado en al menos 12 operaciones represivas a partir de 2017. Entre ellas la repatriación forzada de disidentes políticos y el abuso de prisioneros.   

A pesar de que la Agencias de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA por sus siglas en inglés) no cuentan con pruebas concluyentes para demostrar el ordenamiento del asesinato por parte del Príncipe Mohammed, armaron un patrón de operaciones un tanto parecidas. Esto despertó tensión entre el servicio de inteligencia y la administración Trump ya que las relaciones de Estados Unidos y Arabia Saudita son una de las bases de la política exterior de la Casa Blanca.

En consecuencia, el presidente Donald Trump, se mostró, como pocas veces, en desacuerdo con la CIA, además de haberse mostrado a favor del régimen en cuanto al asesinato del periodista. “Aquí estamos otra vez con, ya sabes, eres culpable hasta que se demuestre que eres inocente”, dijo el mandatario en una entrevista para luego comparar esta situación con las acusaciones de abuso sexual a Brett Kavanaugh, el juez de la Corte Suprema propuesto por Trump. 

Volviendo a la represión e incumplimiento de Derechos Humanos del régimen saudí, en 2017, el príncipe heredero, Mohammed encerró a príncipes, empresarios y ex funcionarios en el hotel Ritz-Carlton de Riad por haber sido acusados de corrupción. Algunos de ellos también fueron victimas de abuso sexual. 

En contrapartida, en noviembre de 2018, la directora de Campañas para Oriente Medio de la Amnistía Internacional dijo que: “Los Estados miembros de la ONU deben acabar con el ensordecedor silencio sobre Arabia Saudí y cumplir con su obligación de someter a escrutinio la crueldad en el reino para evitar que se cometan más indignantes violaciones de derechos humanos en el país”.