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MÁS PROTESTAS Y CORTES FERROVIARIOS

La renuncia de Macron a su pensión vitalicia no alcanzó para que los franceses puedan visitar a su familia en Navidad

Mientras lo único que quieren los ciudadanos franceses para las Navidades es la posibilidad de viajar en tren a través del país para rencontrarse con sus familiares, el presidente Emmanuel Macron, se mostró dispuesto a renunciar a su pensión vitalicia propia de un mandatario. Sin embargo, el intento de Macron por mostrar empatía con las clases trabajadoras no fue suficiente ya que las protestas en Francia no tienen ánimos de cesar.

Tal como habían predicho los manifestantes, las protestas en Francia se perpetuaron por lo menos hasta Navidad, es así que este lunes 23/12 los sindicatos franceses también salieron a las calles sin importar los intentos populares y medidas que está tomando el gobierno de Emmanuel Macron. En tanto, los trenes continúan interrumpidos y el grueso de la población en crisis frente a los viajes obligados de cara a las festividades de fin de año y las reuniones familiares. 

Recordemos que desde el pasado jueves 05/12, Francia, uno de los países claves en Europa, estalló en protestas sindicales y de distintos sectores de la sociedad siguiendo el camino de los países de América Latina que desde hace por lo menos 3 meses que están familiarizados con las protestas diarias. En el caso de Francia, el disparador de las protestas fue la Reforma Previsional que propuso el gobierno de Macron. Si bien el mismo intentó mostrarse conciliador,no piensa dar marcha atrás con la propuesta. 

Es así que de acuerdo a lo que primeramente informó el diario Le Parisien y luego confirmaron las fuentes oficiales del Palacio Eliseo (sede del gobierno nacional francés), Macron decidió renunciar a la pensión vitalicia que le corresponde como presidente. De esta forma renuncia a los privilegios que hasta ahora tenía a disposición para mostrarse cercano al pueblo y como un francés más que gozará de la ley común una vez retirado. 

“Es insoportable: solo los grandes señores, los muy ricos y los importantes pueden permitirse este tipo de liberalidades", reaccionaron desde la oposición, el partido de izquierda populista, La Francia Insumisa. Lo que argumentaban es que es correcto que el presidente deje de lado privilegios, pero eso no significa que tenga que exigir los mismos sacrificios por parte de la población que nunca los tuvo.

Al parecer, el presidente Macron está utilizando la misma estrategia con la que comenzó hace algunos meses la extrema derecha de Marine Le Pen, la cuál ya analizamos desde Urgente 24 y tiene que ver con mostrarse cercana a los votantes. Claro que esta última lo hace desde la campaña política y Macron desde un intento por conservar su imagen como presidente que durante los últimos días tocó los puntos más bajos desde que asumió el cargo. 

En tanto, y como explicamos anteriormente, las protestas continúan y desde la Confederación General del Trabajo (CGT), anunciaron que ya hay movimientos planeados para todos los días durante la temporada de vacaciones. Aunque eso no es lo más alarmante, sino que trabajadores en depósitos de combustible han comenzado a bloquear instalaciones ya bloquearon sucursales en el sur de Francia impidiendo el funcionamiento de los automóviles. A esto por supuesto se le suma la situación en los ferrocarriles. 

"El tren para visitar a la abuela y al abuelo probablemente esté cancelado", definen la situación desde The Wall Street Journal, donde aseguran que lo único que el único pedido de los franceses a Papa Noél es que funcione el trasnporte a través del país. Si bien ya se sabía que esto podría pasar y desde los sindicatos aseguran que quien no fue precavido ahora ya no tiene solución, hay mucha gente que se verá obligada a quedarse en su lugar de habitat. 

"Mis padres estarán muy decepcionados si no lo logro", explicó una de las entrevistadas por el WSJ para luego asegurar que es casi una situación de rehenes la que se está viviendo en París. Y todo es culpa de Macron, o eso es lo que cree la mitad de la población. Son aproximadamente 3 millones los franceses que toman el tren para pasar la Navidad con su familia. Sin embargo ahora, casi dos tercios de los conductores están de paro.

En tanto, la lucha de egos y de poder entre los sindicatos y el gobierno continúa ya que ninguna de las partes está dispuesta a ceder. "Hay momentos en la vida de una nación en los que sería bueno saber cómo llamar una tregua, por respeto a las familias y la vida familiar", explicó Macron el pasado domigno 22/12 en referencia al accionar sindial, pero claro no hizo ni un poco de meaculpa.

De cara a los festejos de fin de año, la situación parece ir camino a repetirse, ya que el día que será clave para ambas partes del conflicto será el 22/01, cuando el gobierno presente formalmente la propuesta al Congreso de cara a un primer debate recién en el mes de febrero. Si bien se intentará llegar a una nueva ronda de conversaciones antes de la fecha límite, hay dudas desde el gobierno hasta de la presencia de los sindicatos. 

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