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NORD STREAM 2, LIBIA, IRÁN, UCRANIA

Encuentro con olor a pólvora y gas: Merkel visitó a Putin

Sab, 11/01/2020 - 9:18pm
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Por Urgente24

La canciller alemana Angela Merkel llegó a Moscú para debatir con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, los problemas más acuciantes de la agenda internacional. "Vamos a centrarnos en los problemas más agudos", dijo Putin al inicio de las conversaciones que tienen lugar en el Kremlin. Por ejemplo, el gasoducto que Donald Trump quiere bloquear, además de la coyuntura en Irán, Libia y Ucrania. Putin declaró que Rusia valora la posición de Alemania respecto al proyecto Nord Stream 2.

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Respondiendo a la pregunta sobre las perspectivas del proyecto, Vladímir Putin aseguró en la conferencia de prensa que ofreció con Angela Merkel, que su país es capaz de concluir la construcción del gasoducto "sin la participación de socios extranjeros" al agregar que "es una cuestión de plazos".

"Espero que hasta finales del año en curso o en el primer trismestre del año próximo las obras de construcción terminen y el gasoducto empiece a funcionar", afirmó.

El gasoducto Nord Stream 2 "está legitimado por la nueva legislación europea, necesitamos llevarlo a término", dijo Merkel.

La canciller alemana enfatizó que "todos están interesados en diversificar los suministros de gas, por tanto es un proyecto muy importante".

En lo referente a las sanciones impuestas por USA contra el proyecto, Merkel subrayó que su país las considera "incorrectas".

Además, Putin y Merkel examinaron el tránsito del gas ruso a través de Ucrania.

"Durante las negociaciones abordamos los temas relacionados con la continuación del tránsito del gas ruso a través del territorio de Ucrania", dijo Putin.

El Nord Stream 2, impulsado por una alianza de empresas de Rusia, Alemania, Austria, Francia y Países Bajos, prevé el tendido de dos hilos por el fondo del mar Báltico para transportar un total de 55.000 millones de metros cúbicos del combustible.

El gasoducto pasará por las aguas territoriales y/o zonas económicas exclusivas de Alemania, Finlandia, Rusia, Suecia y Dinamarca.

Era la primera visita a Rusia de Merkel desde su encuentro en Sochi con Putin en mayo de 2018. 

Los medios rusos han destacado esa aproximación. "Las relaciones políticas de Alemania y Rusia se están descongelando, y eso son buenas noticias para todos los europeos", opinaba Bryan MacDonald, analista irlandés del canal estatal ruso RT afincado en Rusia. El viaje de Merkel es visto en Moscú como una señal de que "los alemanes no se dejarán intimidar por las sanciones que Estados Unidos impuso en el Nord Stream 2". 

Esta infraestructura permite a Alemania obtener un gas más barato que el licuado que ofrecen los norteamericanos, pero va en contra del objetivo de depender menos del gas ruso. "Es un proyecto importante", dijo Merkel, que por si acaso no olvidó mencionar que también lo es la "diversificación".

Respecto al ritmo en la puesta en marcha, hay retrasos. "Los plazos habrá que expandirlos un par de meses, pero para finales de este año o principios del próximo el gasoducto estará funcionando", dijo Putin. "[El Nord Stream 2] será culminado a pesar de todo, porque es un asunto económico, no político", añadió Merkel, que admitió que tiene "diferencias con USA a pesar de que somos aliados, pero es que sobre todo aquí [en Moscu], estamos representando nuestros intereses".

Gazprom está asumiendo la mitad de los costes del proyecto y el resto se divide entre cinco compañías energéticas europeas: OMV de Austria, Uniper y Wintershall de Alemania, la británico-holandesa Royal Dutch Shell y Engie de Francia. De ahí el argumento de que el gasoducto Nord Stream 2 "está legitimado por la nueva legislación europea y necesitamos llevarlo a término", como resumió la canciller ante la tranquila mirada del presidente ruso.

Libia

Alemania y Rusia está dispuestas a impulsar una solución política para Libia, antes que ocurra otra ola de refugiados a Europa, según avisó hoy Vladimir Putin. 

Tras media década separados por la crisis en Ucrania, los roces con el presidente Donald Trump han aproximado a la canciller y al líder ruso.

Merkel enfatizó que las Naciones Unidas deberían liderar las conversaciones cuando se lleve a cabo una reunión, y que las partes beligerantes de Libia tendrían que desempeñar un papel importante para ayudar a encontrar una solución.

Inmersa en el caos desde la revuelta en 2011 que llevó a la caída de Muamar Gadafi, Libia está partida en dos por el conflicto entre el Gobierno de Unidad Nacional (GNA), apoyado por la OTAN y Turquía; y las fuerzas rivales del mariscal Jalifa Haftar, al que Rusia apoya con el suministro de armas y el envío de mercenarios, pese a que Putin lo ha vuelto a negar.

Aunque apoyan a bandos distintos, Rusia y Turquía hicieron un llamamiento pidiendo un alto el fuego a partir del domingo 12/01. Pero el mariscal Haftar ya aseguró que sus operaciones militares contra el GNA, que controla Trípoli, seguirán pese a este llamamiento. 

Berlín pretende desempeñar un papel de mediador en la crisis, y no desea ver al país transformarse en "otra Siria". 

Putin también quiere evitar ese escenario, sobre todo porque está muy comprometido en su apoyo al régimen sirio, que es un proyecto mucho más importante para él que el desastre libio.

Durante la rueda de prensa en el Kremlin, Putin fue preguntado por la presencia de mercenarios rusos en Libia, pero negó cualquier conexión estatal: "Si son rusos no representan a Rusia, no reciben dinero del Gobierno ruso, dijo Putin, recordando que "en todo conflicto hay mercenarios". 

Contratistas militares privados rusos han luchado clandestinamente en apoyo de las fuerzas rusas en lugares como Siria y Ucrania. En el caso sirio, los contratistas son reclutados por un grupo militar privado conocido como Grupo Wagner, cuyos miembros son en su mayoría ex militares.

Ahora funcionarios libios y estadounidenses denuncian que los combatientes contratados en la zona son de esta organización paramilitar, que está relacionada con un oligarca cercano al presidente Putin. De la mano de Emiratos Árabes Unidos y Egipto ayudan a sitiar en Trípoli al Gobierno interino internacionalmente reconocido. De nuevo, Putin y Europa apoyan a bandos distintos en el duelo de legitimidades.

Angela Merkel confirmó que ha invitado a Putin a una conferencia sobre Libia que se celebrará hacia finales de enero en Berlín. Putin dijo que es hora de mantener conversaciones de paz con Libia en la capital alemana, ya que es importante poner fin al conflicto en el país. El presidente ruso teme que haya un trasvase de mercenarios de Siria a Libia.

"No creo que la situación [en Libia] acabe como un conflicto bélico a gran escala, sería una tragedia para Oriente Próximo, y también causaría otra ola de refugiados a Europa y un golpe duro para la economía", advirtió Putin, que se mostró esperanzado por el llamamiento al alto el fuego que hizo junto a su homólogo turco de cara a este fin de semana. Merkel también mostró su esperanza en que los llamamientos rusos y turcos desemboquen en una tregua en las próximas horas: "La solución, a fin de cuentas, tiene que ser diplomática".

Irán

El jefe del Kremlin está preocupado por la escalada de las tensiones en Oriente Próximo, tras el asesinato por Washington del poderoso general iraní Qasem Soleimani, al que Irán respondió con el lanzamiento de misiles contra bases con soldados estadounidenses en Irak.

Putin, que mantiene relaciones amistosas con Irán, cree que la muerte del general Quassem Soleimani amenazaba con "agravar la situación" en toda la región. Merkel ha mostrado a Trump con este viaje que coincide con Moscú en la preocupación ante la eliminación del general iraní. 

Rusia lo ha calificado de "imprudencia" y los alemanes han cuestionado la legalidad de ese asesinato.

Alemania tiene una influencia indiscutible en Europa y menos proyección en Oriente Próximo, pero puede cooperar con Rusia si encuentran puntos coincidentes. Uno de ellos ha sido el acuerdo nuclear iraní, que Berlín y Moscú (entre otros) han respaldado pese a la salida de USA.

Merkel insistió en que es necesario seguir pujando por un acuerdo nuclear con Irán.

Ucrania

En la agenda de ambos líderes estaba el conflicto en Ucrania, donde se ha producido una cierta distensión. 

Ya lo puso de manifiesto el encuentro entre Putin y su homólogo ucraniano, Volodimir Zelensky, en diciembre en París; un encuentro que fue posible gracias a la mediación francoalemana. 

En Kiev había expectativas de que la cita entre los dos señale nuevos pasos de cara a la resolución del conflicto del ejército ucraniano con los separatistas. Ya se han logrado importantes intercambios de prisioneros, pero la hoja de ruta de los acuerdos de Minsk sigue sin cumplirse.

Putin recordó, en un claro mensaje a Kiev, que "no hay alternativa a los acuerdos de Minsk", y dijo que el estatus especial de Donbas "debe ser permanente". 

Merkel se refirió a la cita que ambos compartieron con Zelensky el mes pasado: "Fue parcialmente exitoso, se intercambiaron prisioneros, y en la próxima reunión esperamos seguir con progresos en los acuerdos de Minsk".