Leído

AY DONALD...

Bullying diplomático: Trump presionó a Australia para que ayude a desestimar la investigación de Mueller

Lun, 30/09/2019 - 10:03pm
Enviado en:
Por Urgente24

Mientras desde The Wall Street Journal aseguran que el Secretario de Estado, Mike Pompeo estuvo involucrado en la escandalosa llamada entre el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y el norteamericano, Donald Trump, desde The New York Times aseguran que la estrategia de presión diplomática por parte del republicano no fue solo sobre Ucrania, sino que también existió una conversación telefónica con el Primer Ministro australiano, Scott Morrison, a quien Trump le pidió que trabaje codo a codo con el fiscal general y su mano derecha, William Barr, para desestimar la investigación de la injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Donald Trump
trump.jpg
Contenido

Al parecer el presidente Donald Trump no se quedó satisfecho con haber intervenido en las elecciones de 2016, de haberse aliado con Rusia para hacerlo, e intentar repetir la jugada de cara a las elecciones de 2020 tras pedirle al mandatario ucraniano, Volodymyr Zelenski, que investigara los casos de corrupción del hijo de su mayor contrincante demócrata, Joe Biden. Es así que este lunes 30/09, The New York Times aseguró que según funcionarios anónimos, el mandatario presionó al Primer Ministro australiano, Scott Morrison, para que trabaje en conjunto con el fiscal William Barr y desacreditar la investigación que en su momento llevaba adelante Robert Mueller con respecto a la intervención de Rusia en las elecciones 2016. 

Los denunciantes anti Trump, o "whistleblowers", como les gusta llamarlos a los medios nortemaericanos, siguen apareciendo, ya que los grandes medios de Estados Unidos hablan de fuentes anónimas que provienen de la propia Casa Blanca y que deciden no cubrir los actos ilegales que lleva adelante la administración de Donald Trump. Aunque esto no es lo único que nos revelan los últimos casos que tienen a Trump como artesano de la corrupción, sino que también nos muestran, como por un lado el presidente depende 100% del fiscal general William Barr, que el mismo es un gran aliado, y por otro lado que utiliza la grandeza diplomática que significa ser Estados Unidos para presionar en el extranjero. 

Países como Ucrania o Australia, que no necesariamente se consideran potencias mundiales, como lo puede ser China, Rusia o algún país europeo, son los elegidos por la Casa Blanca republicana para hacer los trabajos sucios. Hace una semana atrás se dio a conocer la historia con Ucrania que explicamos anteriormente, y este lunes Australia entra en el escenario caótico de la política norteamericana actual. En conclusión, Trump utiliza las relaciones diplomáticas y el ser el país más poderoso del mundo, como amenaza e instrumento de presión para obtener beneficios personales, como ser reelecto.

Según relata The New York Times, la llamada con el mandatario australiano fue restringida a solo un pequeño grupo del círculo rojo de Trump, al igual que había ocurrido con la del presidente ucraniano. Antes de seguir aclaremos que esto no es una práctica común en los gobiernos. De acuerdo a las fuentes del diario, Trump "solicitó la ayuda de Australia en la revisión del Departamento de Justicia de la investigación de Rusia". Aunque esto no fue todo ya que según las fuentes, fue el mismo fiscal general él que propuso que el presidente se comunique con el Australiano. 

Tengamos en cuenta que el fiscal William Barr, fue quien se puso al hombro la revisión de la investigación sobre si las autoridades policiales o de inteligencia actuaron de manera inapropiada en su decisión durante el apogeo de la campaña presidencial de 2016. Claro que la investigación formal la llevo adelante Robert Mueller, que si bien no declaró culpable a Trump, tampoco lo exoneró dejándolo libre de culpa y cargo, ya que cuando el mismo decidió concluir la investigación y retirarse dio a entender que ahora era el turno de los demócratas: en otras palabras, del Congreso.

Aunque también hay que recordar que Asutralia está en el ojo de la tormenta desde el principio de la investigación porque fueron las autoridades oceánicas las que supuestamente llevaron a que se abra una investigación sobre si las personas asociadas con la campaña de Trump estaban coordinando con el gobierno ruso en sus actividades de interferencia. Esto mismo está reflejado en el informe final de Mueller, que si bien no habla de Australia directamente, si se refiere a "un país extranjero" que no es Rusia. Entonces, al fin y al cabo Trump le pidió a los australianos que se investiguen a ellos mismos.

Por otro lado, hay más. Al mismo tiempo que The Times anunciaba esta nueva información, The Washington Post aseguraba que, según fuentes familiarizadas con el tema, el fiscal general Barr, se habría reunido con distintos miembros de la Inteligencia extrajera para que ayuden a investigar al propio Departamento de Justicia para que esto de alguna forma desestime la investigación de la injerencia rusa en las elecciones 2016.

De esta forma se demuestra lo que ya muchos hablaban, que el "investigar a los investigadores" es una estrategia que en muchos casos puede ser la mejor para salvarse del foco de atención, así hizo Trump por mucho tiempo. Aunque ahora al parecer es su momento de dejar de esconder y soportar la presión del Congreso, y así entender que el país que gobierna es una república con división de poderes y tal vez tampoco le vendría mal volver a revisar el concepto de democracia.