Leído

BLOQUEO POLÍTICO

Alguien tiene que romper su promesa de campaña o Israel irá a unas 3eras elecciones

Vie, 20/09/2019 - 11:58am
Enviado en:
0 comentarios
Por Urgente24

El día después de las elecciones en Israel, Benny Gantz, líder del centrista Azul y Blanco -partido que sacó la mayor cantidad de votos-, se lo tomó para descansar. No así el actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, que buscaba asegurarse que su partido, el Likud, no le soltará la mano para formar un gobierno con Gantz, y que su bloque de alianzas se mantuviera intacto -complicando a Gantz la posibilidad de formar gobierno-. En Israel, alguna de las fuerzas va a tener que ceder para destrabar el bloqueo político poselectoral. De lo contrario, los israelíes deberán ir nuevamente a las urnas. Cómo es el complicado calendario poselectoral que se suporpone con las audiencias previas para ver si "Bibi" es procesado por las acusaciones de corrupción en su contra.

Contenido

33 asientos contra 31. Con el recuento de votos casi finalizado, es es el resultado de la elección del martes 17/9 en Israel.

El partido Azul y Blanco, del centrista Benny Gantz, sacó 2 asientos más que el Likud del actual Primer Ministro, Benjamín "Bibi" Netanyahu. Una diferencia mínima entre ambas fuerzas que no resuelve el bloqueo político que obligó al país a dirigirse a una segunda ronda de elecciones tras los resultados de abril. 

Sucede que no solo los partidos están casi empatados, también los bloques de alianzas que podrían formar a priori están virtualmente empatados, lo que vuelve dificultoso para cualquiera de ellos formar gobierno.

La única manera de evitar tener que someter al pueblo de una 3era ronda de elecciones, es que alguna de las fuerzas principales de marcha atrás en lo que viene prometiendo en campaña, explicó Gil Hoffman del diario The Jerusalem Post. Alguien tiene que ceder, de lo contrario será imposible destrabar el tablero. 

Hoffman comienza su artículo haciendo un interesante análisis de las reacciones de Gantz y Netanyahu tras las elecciones.

Mientras que Gantz se tomó el día miércoles para descansar y pensar cómo seguir, Netanyahu necesitaba ese día asegurarse de 2 cosas: 

1. Que sus compañeros del Likud le prometieran lealtad. Esto es, porque Gantz ha dicho que podría formar gobierno con el Likud siempre y cuando Netanyahu no estuviese en el escenario, con otro líder. "Bibi" grabó a sus miembros del partido prometiendo hacer todo por mantenerlo en el poder, explica el Post.
2. Reasegurarse la unidad de su bloque, compuesto por 56 parlamentarios de distintas fuerzas religiosas y de derecha, para impedir que alguno cruce la vereda y permita a Benny Gantz formar gobierno. 

Cumplidos estos 2 objetivos, Netanyahu salió a ofrecer públicamente a Gantz formar un gobierno de unidad nacional alternándose el poder. Esto lo hace quedar como el hombre unificador, cuando la realidad es que su unificación de la derecha hace que la construcción de un gobierno mucho más difícil. Netanyahu sabía más que bien que Gantz rechazaría la oferta. Pero ahora, entran en la dura lucha poselectoral con el mismo pie, y no él como ganador y "Bibi" como el que perdió. Para Hoffman, Gantz "pagó un precio por haber dejado a Netanyahu dominar el discurso político" tras las elecciones. "Bibi" ha logrado presentarse como el que quiere evitar a toda costa unas terceras elecciones cuando en realidad no es así. En las próximas semanas, explica el periodista, "partidario de una tercera elección" se volverá un insulto político en Israel.

"El líder del Likud, Netanyhu, se ha ahora asegurado el apoyo de los 2 partidos ultraortodoxos, el Shas y Judaísmo Unido de la Torá, y el ortodoxo nacionalista Yamina. El líder de Azul y Blanco, Gantz, puede asumir que los 2 partidos de izquierda, Unión Democrática y Labor-Gesher, estarán con él, y que la Lista Unida Árabe también intentará trabajar para intentar impedir otro mandato de Netanyahu. El partido Yisrael Beytenu de Avigdor Liberman -un halcón de los asentamientos que forma parte del espectro de Netanyahu en cuestiones de seguridad pero un judío secular con una mentalidad Azul y Blanco en su determinación de hacer frente a la coerción ultraortodoxa- tiene el equilibrio de poder entre los bloques", escribió David Horovitz del diario The Times of Israel. 

Recordemos que tras las elecciones de abril, Liberman se negó a brindar su apoyo a un gobierno de Netanyahu porque procuraba a cambio una ley que obligara a los jóvenes religiosos a ir al Ejército. Esta normativa es rechazada por los aliados religiosos de Netanyahu, que quedó entre la espada y la pared, forzando a la segunda ronda de elecciones.

Ante este escenario, la única manera de evitar una tercera ronda electoral, apunta Hoffman, es que alguien rompa con lo que ha venido prometiendo.

Algunas opciones:

1. El partido Azul y Blanco podría romper su promesa de no sentarse a negociar la formación de un gobierno con Netanyahu.
2. Avigdor Liberman podría romper su promesa de no unirse a ninguna coalición que no incluya tanto al Likud como al Azul y Blanco, y su promesa de no entrar en ninguna coalición que incluya a los ultraortodoxos y a ciertos parlamentarios que compitieron por el partido Yamina.
3. El Shas y el Judaísmo Unido de Torá podrían romper su promesa de no entrar en ninguna coalición que incluya a Yair Lapid, del partido Azul y Blanco.
4. La promesa última en romperse podría ser el Likud soltándole la mano a Netanyahu, para armar un gobierno con Azul y Blanco.

Así es el complicado calendario que enfrenta ahora Israel, país que podría terminar yendo nuevamente a las urnas si ninguno de estos movimientos sucede:

> El 2/10 es la fecha límite para que el presidente Reuven Rivlin otorgue a un candidato el mandato de formar gobierno (puede hacerlo a partir del 25/9). 
> El 2/10 también es la fecha en que comienza la audiencia previa contra Netanyahu, acusado por corrupción. 
> El 3/10, asumirá el nuevo Knesset (Parlamento). 
> El elegido por Rivlin tendrá 4 semanas para formar gobierno (hasta el 30/10, podría extenderse hasta el 13/11 por feriados). 
> Si el candidato fracasa, tendrá la chance otro, por un plazo inamovible de 4 semanas, por lo que la fecha límite última podría ser el 11/12.
> En cuanto al caso de Netanyahu, tras las audiencias -que podrían extenderse hasta principios de noviembre- el fiscal general Avichai Mandelblit tendrá un mes para decidir si procesa al actual primer ministro. 
> Si Netanyahu es procesado, se espera que sea antes del retiro del Fiscal de Estado, Shai Nitzan, el 15/12. 
> Dependiendo de cuándo terminen las audiencias, el calendario de la decisión de Mandelblit podría superponerse con el segundo mandato para formar gobierno. 
> Si el procesamiento de Netanyahu coincide con un intento de Gantz por formar gobierno, el Likud podría demandar la salida del primer ministro e ir a primarias para elegir un nuevo líder. Es por eso que, desde este punto de vista, a Gantz le conviene que "Bibi" intente primero formar gobierno (y fracase, por supuesto).