La estrategia de Biden hacia China. Xi Jinping ya le marcó la cancha

Aunque un nuevo gobierno asume en USA el próximo 20 de enero y ya se suponen grandes cambios en varias áreas de la política estadounidense, y si algo es seguro es que la estrategia hacia China cambiará en el tono, pero no es el fondo de la cuestión. La rivalidad entre las potencias es un rasgo estructural del orden internacional actual y llegó para quedarse.
viernes, 8 de enero de 2021 · 21:01

Aunque la asunción del presidente electo de USA, Joe Biden, suponga grandes cambios en muchas áreas de la política estadounidense, el abierto enfrentamiento que el país norteamericano mantiene con China parece ser la excepción. La confrontación que fue impulsada por Donald Trump cambiará en el tono, pero no en el fondo de la cuestión, señalan algunos expertos. Por lo tanto, no es previsible que USA abandone la presión política hacia el gigante asiático en asuntos como los derechos humanos y Hong Kong, entre otros.


El crecimiento sostenido de la economía china, sus ambiciones geopolíticas, reflejadas en proyectos como la Iniciativa de la Ruta de la Seda y el Banco Asiático de Inversión e Infraestructura, y su enorme capacidad de disputa en áreas vinculadas a la tecnología modificaron la visión de los actores internacional del país liderado por Xi Jinping en el tablero mundial. 

Con la llegada del republicano Donald Trump al poder se instaló la visión de que la única manera de frenar a China era con menos globalización e integración. El rechazo al multilateralismo, el desapego a las instituciones internacionales y la salida de acuerdos comerciales materializan este enfoque.Sin embargo, algunas de las medidas adoptadas por Trump para frenar al gigante asiático como potencia tecnológica terminaron perjudicando a las propias empresas y consumidores estadounideses, tanto en costos como en innovación. 

Se prevé que la Administración entrante exhiba aspectos mixtos en su estrategia. Es decir, reforzar alianzas tradicionales, restablecer el multilateralismo socavado por su predecesor y recuperar elementos propios del orden internacional liberal. Señal de esto es el nombramiento de Ginal Raimondo como Secretaria de Comercio estadounidense, un organismo clave en las políticas de gestión con China. Los observadores esperan que Raimondo, dada su retórica moderada del pasado sobre China, alivie las tensiones comerciales con Beijing y desempeñe un papel "activo y predecible" que faciliten el diálogo comercial y económico entre ambas potencias. 

Sin embargo, es probable que persista cierto grado de volatilidad en el vinculo bilateral y los analistas subrayaron que las relaciones comerciales seguirán siendo tensas y no habrá un gran cambio en la estrategia general de Washington para frenar el ascenso de China, en especial como potencia tecnológica. un dato no menor, es que Biden aún no designó a su Representante de Comercio de USA, quién es el que tiene el mayor peso en la cooperación económica bilateral. En esta designación hay mucho en juego, no sólo la relación China-USA, sino también con sus aliados más cercanos como Japón, Europa y Canadá.

No es probable que la Administración entrante se desprenda de la presión económica, comercial y tecnológica hacia China pero sí es seguro que mostrará una mayor voluntad negociadora. Y realmente la necesitará, ya que el líder chino Xi Jinping ha dado claras muestras de que no se va a ablandar y que devolver todos los golpes que le sean dados. China, ya le marcó la cancha al próximo gobierno de Estados Unidos.