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MEDIO ORIENTE

El asedio a la Embajada terminó, pero no la fricción entre USA e Irán en Irak

Jue, 02/01/2020 - 2:45pm
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Por Urgente24

Durante 2 días, la Embajada estadounidense en Bagdad estuvo sitiada por manifestantes de la milicia proiraní Kataeb Hezbolá y sus seguidores. El gobierno iraquí está entre la espada y la pared: por un lado tiene una alianza con USA, que está en el terreno desde el derrocamiento de Saddam Hussein en 2003, pero al mismo tiempo las milicias proiraníes son parte de su cuerpo de seguridad, lo que indica lo caótico de la situación. El 1º día del año coincidió con la retirada de los manifestantes, pero lo que no terminó es el conflicto entre Washington y Teherán, que se está desarrollando como nunca antes en territorio iraquí.

Embajada de USA en Irak. /Foto:AHMAD AL-RUBAYE / AFP
Embajada de USA en Irak. /Foto:AHMAD AL-RUBAYE / AFP
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El miércoles 1/1 se dispersó el asedio a la Embajada de Estados Unidos en Irak, encabezada por seguidores de la milicia Kataeb Hezbolá.

El presidente estadounidense, Donald Trump, responsabilizó a Irán por el ataque, que destruyó parte del edificio mientras personal de seguridad permanecía adentro.

Los manifestantes arrojaron cócteles molotov mientras desde adentro respondían con gases lacrimógenos. El episodio concluyó cuando el jefe de las Fuerzas de Movilización Popular (PMU, según sus siglas en inlgés), organización paraguas de milicias proiraníes bajo la que está agrupada Kataeb Hezbolá, ordenó la retirada total de los manfestantes. La orden fue luego replicada por el jefe de Kaeteb Hezbolá.

Según los líderes de la milicia que asedió la Embajada, la decisión de retirarse llegó tras un acuerdo con el primer ministro Adel Abdul Mahdi, para el tratamiento de una ley que fuerce la retirada de tropas de USA. Intentos similares han fracasado en el Parlamento por falta de aprobación mayoritaria.

El ataque fue en represalia por un ataque aéreo de USA contra facciones de Hezbolá en Siria e Irak que mató a 25 personas, el cual a su vez fue en represalia por el asesinato de un contratista estadounidense en un ataque misilístico a una base militar en Irak. 

The New York Times explicó que las milicias shiitas proiraníes habían estado disparando misiles contra tropas y contratistas estadounidenses desde hacía 6 meses. La semana pasada, finalmente lograron matar a alguien, provocando una respuesta que probablemente buscaban. 

"Kataeb Hezbolá, la milicia atacada por los cazabombarderos estadounidenses, es percibida como la más potente de la docena de milicias, mayoritariamente shiitas y apoyadas por Irán, que fueron agrupadas bajo una organización paraguas, las Fuerzas de Movilización Popular (PMU) para luchar contra ISIS bajo el auspicio de -y pagados por- el Ejército iraquí", escribió el Times en una nota editorial.

Sin embargo el líder de esta milicia, apuntan, es un "enemigo jurado" de USA, al que quiere ver fuera del país. 

Es importante destacar que el asedio a la Embajada de USA tiene poco que ver con las masivas manifestaciones que tuvieron lugar en el país en los últimos meses, y que forzaron la renuncia del primer ministro Adel Abdul Mahdi (aunque continúa en el cargo hasta que se pueda designar a alguien nuevo; hasta el momento no se ha podido por discrepancias entre los partidos). 

Las manifestaciones masivas que tuvieron lugar en los últimos meses tuvieron un fuerte componente anti-iraní. La milicia que protagonizó el asedio de la Embajada estadounidense no solo es pro-Irán, sino que podría haber explícitamente buscado provocar a USA para que ataque y así desviar la ira popular dirigida hacia Irán contra USA. 

Trump, un presidente que ha dejado en claro que no desea involucrarse en conflictos en Medio Oriente, podría aprovechar el caos en Irak para justificar la retirada de tropas del país. Especialmente teniendo en cuenta que las fuerzas especiales iraquíes no intervenieron -por lo menos al comienzo del asedio de la Embajada- para defender a los estadounidenses, aunque las autoridades luego hayan repudiado el ataque y el propio Trump terminara agradeciendo al gobierno iraquí. Si eso se concretara, Irán estaría más cerca de cumplir su objetivo de echar a USA de la región y arrinconar a Israel, escribió Seth Frantzman en The Daily Beast. 

El gobierno iraquí se encuentra atrapado entre la espada y la pared: por un lado tiene una alianza con USA, que está en el terreno desde el derrocamiento de Saddam Hussein en 2003, pero al mismo tiempo las milicias proiraníes son parte de su cuerpo de seguridad, lo que indica lo caótico de la situación.

Trump ha tuiteado que Irán pagará un "alto precio" por los ataques, aunque más tarde bajó la retórica belicosa indicando que quiere "paz" con Teherán. El Pentágono mandó un refuerzo de tropas (750) a la región, y se espera que sean aún más en los próximos días. El secretario de Estado  de USA, Mike Pompeo, pospuso un viaje planeado a Ucrania para monitorear desde Washington la situación en Bagdad. Aclaró que es responsabilidad del gobierno iraquí evitar nuevos ataques.

Aunque este episodio está terminado, no se ha resuelto la fricción entre USA e Irán en Irak.