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LA PAZ SEGÚN DONALD TRUMP

Israel / Palestina: Trampas, ambigüedades y consecuencias geopolíticas del "Acuerdo del Siglo"

Mie, 29/01/2020 - 12:50pm
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El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que los palestinos nunca obtendrán un acuerdo mejor al que presentó el mandatario estadounidense, Donald Trump, ayer. Pero en los hechos, el texto está lleno de ambigüedades, términos confusos y presuntas trampas para la formación de un Estado palestino viable. Aquí detallamos cuáles son. Por otro lado, con los Estados del Golfo alineados detrás de USA, esto es una oportunidad invaluable para Irán, la de presentarse como la potencia regional que encabezará la oposición al acuerdo. Teherán busca hacer de esto una cuestión "islámica" al enfatizar el tema de Jerusalén, que el ayatolá Alí Jamenei dijo que nunca deberá estar "en manos de los judíos." ¿Traerá paz el acuerdo de Trump, o solo la multiplicación del conflicto? Una sola cosa ha logrado hasta ahora: la unión del liderazgo palestino (Hamas y la Autoridad Palestina de Mahmoud Abbas) en su contra.

A la izquierda, el mapa presentado por Donald Trump para la futura creación de un Estado palestino. A la derecha, una reinterpretación de ese mapa presentada por el S. Daniel Abraham Center for Middle East Peace. (Fuente:Twitter)
Contenido

La visión de paz de Trump.

El de arriba es el mapa presentado por el presidente Donald Trump, en el marco del "Acuerdo de Siglo", que pretende negociar la paz entre israelíes y palestinos y la creación de un futuro Estado palestino.

> El esperado Plan de Paz para Medio Oriente de la administración de Donald Trump, presentado el martes 28/1, ya está teniendo logros: hasta el momento, el más significativo es unir al liderazgo palestino. El líder de Hamas (que gobierno la franja de Gaza), Ismail Haniyeh, se comunicó con el presidente de la Autoridad Palestina (que gobierna Cisjordania), Mahmoud Abbas, para ofrecerle trabajar en conjunto para frustrar el plan de Trump, reportó el periodista Khaled Abu Toameh.

Abbas ya ha dicho que el "Acuerdo del Siglo no pasará. Decimos 1000 veces no a la cachetada del siglo. Jerusalén no está a la venta."

El plan promete un futuro Estado palestino (sujeto a que se vayan cumpliendo por parte de las autoridades palestinas ciertas condiciones) con su capital en algunos barrios de Jerusalén Este (no toda esta zona de la ciudad, parte de ella seguiría bajo soberanía israelí, lo que permitió a Trump el juego retórico de decir que Jerusalén seguiría siendo la capital indivisible del pueblo judío).

"Hay varias partes que Israel llama 'Jerusalén' que los palestinos no consideran 'Jerusalén'", explicó Ilan Goldenberg, especialista en Medio Oriente, en Twitter.

La parte del Acuerdo que habla de Jerusalén, dice concretamente lo siguiente:

"Mientras que se debe evitar una división física de la ciudad, actualmente existe una barrera de seguridad que no sigue al límite municipal y que ya separa a los barrios árabes (como Kafr Aqab, y la parte este de Shuafat) en Jerusalén, del resto de los barrios de la ciudad. Esta barrera física se mantendrá en lugar y servirá como frontera entre las capitales de ambas partes.
Jerusalén seguirá siendo la capital soberana del Estado de Israel, y  deberá permanecer como una ciudad no dividida. La capital soberana del Estado de Palestina debería estar en la sección de Jerusalén Este localizada en todas las áreas al este y al norte de la barrera de seguridad existente, incluida Kafr Aqab, la parte este de Shuafat y Abu Dis, y podría llamarse Al Quds o cualquier otro nombre determinado por el Estado de Palestina.
Esta visión permitirá a los residentes árabes de la capital de Israel, Jerusalén, más allá de la línea del armisticio de 1949 pero dentro de la barrera de seguridad existente, elegir entre 1 de 3 opciones:
1. Convertirse en ciudadanos del Estado de Israel
2. Convertirse en ciudadanos del Estado de Palestina
3. Mantener su status como residentes permanentes de Israel."

A continuación, el acuerdo completo:

Peace to Prosperity 0120 by Urgente24 on Scribd

Una recreación del mapa presentado por Trump del S. Daniel Abraham Center for Middle East Peace.

Una recreación del mapa presentado por Trump del S. Daniel Abraham Center for Middle East Peace.

> "Uno de los elementos más perturbadores del plan de Trump (¡y hay muchos!) es esta propuesta de ceder áreas de Israel densamente pobladas por ciudadanos palestinos al 'Estado' palestino -una fórmula ampliamente racista apoyada por políticos de ultraderecha como Avigdor Liberman", tuiteó Khaled Elgindy, autor de "Punto ciego: América y los palestinos, de Balfour a Trump".

De hecho, este miércoles 29/2, un día después de la presentación del acuerdo, varios líderes de las comunidades árabes de Israel rechazaron el plan de Trump, advirtiendo que la propuesta de colocar sus pueblos y aldeas bajo control palestino es racista y peligroso. En particular, se refieren a la propuesta de Trump de colocar al área conocida como el "Triángulo" bajo un futuro Estado palestino. Se trata de las comunidades de Kafr Kara, Arara, Baka al-Gharbiyya, Umm al-Fahm y otras.

> El problema más grande que presenta el plan, según Goldenberg, es que, como prevé que Israel anexe el Valle del Río Jordán entero, el futuro Estado palestino estaría enteramente rodeado por Israel.A cambio, se ofrece a los palestinos áreas desérticas (ubicadas actualmente en el sur de Israel), que estarían casi desconectadas por completo del resto de su Estado.

> Pero quizás la trampa mayor del acuerdo, apunta Goldenberg, es que no pone una fecha al fin de la ocupación israelí sobre los territorios palestinos. Queda bajo criterio israelí cuándo retirarse, en base a si considera cubiertas sus necesidades de seguridad. Si así lo considera, se retira de un área. Si no, no. Esto quiere decir que la retirada, y la creación eventual del Estado palestino, podría no llegar nunca. A Israel solamente se le requiere cumplir sus obligaciones bajo el acuerdo si y solo si, la Autoridad Palestina, u otro organismo aceptable para Israel, tiene control total de Gaza, donde las organizaciones terroristas deberían ser desarmadas. Gaza debería ser desmilitarizada por completo. "Hay una trampa para los palestinos", explicó el director ejecutivo de The Washington Institute, Robert Satloff, en Twitter. "Israel no tiene responsabilidades bajo este plan a menos que, o hasta que, la Autoridad Palestina recupere Gaza (o hasta que Hamas cambie su color antiisraelí) -algo que nadie cree que vaya a suceder pronto." 

> Del otro lado, la anexación de los asentamientos de Cisjordania por parte de Israel puede comenzar a hacerse de inmediato. De hecho, según medios israelíes, los ministros se encontrarán la semana que viene para comenzar a planear la anexación de esas áreas.

> Otro punto en donde el acuerdo es confuso se refiere al Monte del Templo o Haram Al Sharif. Allí, el texto dice que apoya el "status quo", pero luego dice que apoya que "la gente de todas las religiones deberían poder rezar allí". Esto es contradictorio, dado que bajo el status quo actual, los judíos pueden visitar el sitio pero no rezar allí. En ese sentido, Jordania ya ha advertido en contra de "imponer una nueva realidad" en la mezquita de Al-Aqsa.

A nivel geopolítico, la oposición al acuerdo podría otorgar un rol preponderante a Irán, que se presenta como la potencia en la región que le hará frente a la propuesta de Trump, a diferencia de los países del Golfo que están con USA. Tras presentarse la propuesta, Irán prometió aplastar el "satánico" plan de Trump y la "judeización" de Jerusalén. Irán quiere hacer de esto una cuestión "islámica" al enfatizar el tema Jerusalén, explicó Seth Frantzman, del diario The Jerusalem Post. Es muy probable que Irán luche por medios políticos, religiosos y militares contra el plan. El ayatolá Alí Jamenei, máximo líder iraní, dijo que Jerusalén nunca deberá estar "en manos de los judíos." "Irán podría ahora trabajar con grupos palestinos y buscar frustrar el plan a través de medios políticos y militares, esperando usar el plan como un punto de partida para la estancada influencia iraní, ofreciendo operaciones en el Medio Oriente", escribió Frantzman. El portavoz del ministerio de Exteriores iraní, Abbas Mousavi, dijo que Irán trabajará a través de "Asia Occidental" (Irán se refiere al Medio Oriente así) para enfrentar el Acuerdo del Siglo porque "amenaza a la comunidad islámica." Dijo que trabajaría con otros países en la región "en todos los niveles para unir al mundo musulmán para enfrentar la gran conspiración."

Un artículo en un medio estatal iraní destacó que mientras que Arabia Saudita, Bahréin, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar pueden estar considerando la normalización de los vínculos con Israel, Teherán trabajará con otros países para impedir el acuerdo. Esto podría implicar a sus milicias aliadas en Irak, Líbano y entre los propios palestinos, explica Frantzman. Qatar suele ser considerado un aliado de Teherán, el hecho de que esta vez haya sido incluido en esa lista marca una nueva tendencia.

> Pero la relación entre la política de Irán y este acuerdo propuesto es más profunda. Según John Podhoretz, del New York Post, el comportamiento de la República Islámica en las últimas décadas -específicamente, sus ambiciones nucleares- es la clave que modificó todo el escenario geopolítico de Medio Oriente, que terminó acercando al otrora archienemigo de Israel, Arabia Saudita, al Estado judío.

"Los enemigos árabes implacables de Israel (los que siguen la tendencia sunnita del islam y no la denominación shiita iraní) se volvieron temerosos del prospecto de un Irán nuclear." En particular, indica, Arabia Saudita. "Los sauditas, que desde hace mucho, se pensaba, eran el enemigo más peligroso a nivel geoestratégico de Israel, de repente descubrieron tener causa común con el Estado judío." Si bien esta "afinidad" entre ambos fue transitada casi en secreto, esto significa que el interés de los países árabes por la causa palestina comenzó a retroceder. Y ese hecho es un factor significativo de coyuntura geopolítica para entender el plan que presentó Trump ayer.