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MEDIO ORIENTE

El riesgo de que Irak recaiga en la guerra civil tras la salida de USA

Mar, 07/01/2020 - 8:10pm
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En la sesión del domingo que resolvió echar a las tropas de Estados Unidos, solo participaron 170 legisladores de los 329 que tiene el Parlamento iraquí. Se abstuvieron principalmente legisladores kurdos y árabes sunnitas, que temen que aumente la influencia iraní en el país. Si, tal como todo pinta, se concreta el retiro de las tropas, podrían tener un resurgimiento movimientos extremistas sunnitas tales como Estado Islámico o Al Qaeda, alertan especialistas. También, los kurdos podrían intentar su secesión. Irak podría volver a estar sumido en la guerra civil. Se debe tener en cuenta que ya antes del asesinato del general Soleimani que sacudió al mundo, el país estaba sumido en un caos político y social, con protestas con un fuerte contenido anti-iraní, cuya represión dejó 500 muertos, según la ONU.

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El domingo 5/1, la asamblea legislativa de Irak votó en favor de echar a las tropas estadounidenses del país tras el asesinato en Bagdad del general iraní, Qassem Soleimani, cuyas consecuencias a nivel geopolítico todavía están por verse.

Irán tiene una fuerte influencia en Irak, cuya población es mayoritariamente musulmana chiita. Pero también existe una importante población musulmana sunnita, compuesta tanto de árabes como de kurdos.

¿Qué pasará si, tal como todo indica, Estados Unidos concreta el retiro de sus tropas en Irak? Existe la preocupación de que el país podría terminar sumergido en una guerra civil, con el resurgimiento y fortalecimiento de grupos sunnitas extremistas, tales como Al Qaeda o Estado Islámico, así como el envalentonamiento de los kurdos en pos de su secesión.

La región del Kurdistán iraquí -una entidad federal autónoma- surgió en los '90, como fruto del levantamiento contra el régimen de Saddam Hussein, explica un artículo de Seth Frantzman del diario The Jerusalem Post. Tenía un enemigo común con Irán y los chiitas del sur de Irak: Saddam Hussein.

Tras su derrocamiento, el Kurdistán iraquí colaboró inicialmente con partidos afines a Irán que emergieron en Bagdad. Sin embargo, con el tiempo, el vínculo se deterioró: los kurdos temieron que su autonomía se viese afectada por el poder creciente del gobierno proiraní de Nuri al-Maliki.

Con la llegada del ISIS, sin embargo, los kurdos recibieron apoyo de los iraníes en su lucha contra el grupo extremista sunnita. Así y todo, la aparición de milicias proiraníes fue percibida nuevamente como amenazante por los kurdos.Tras el referéndum independentista kurdo en 2017, se desataron conflictos entre milicias proiraníes y fuerzas kurdas, que dejaron varios muertos.

En la sesión del domingo que resolvió echar a las tropas de USA del país, casi la mitad del Parlamento estuvo ausente. La expulsión, sin embargo, salió adelante porque obtuvo el voto de la mayoría. De un Parlamento compuesto por 329 miembros, solo 170 estuvieron presentes, explica TRT World. Se abstuvieron de participar principalmente legisladores kurdos y sunnitas, que temen que aumente la influencia de Irán -y sus milicias aliadas, tales como Kataeb Hezbolá- ante el retiro de USA.

"Los legisladores chiitas apoyaron la resolución por presión pública. No quieren quedar mal con Irán tampoco", dijo Mehmet Bulovali, experto en Irak, a TRT World.

El boicót de un alto número de parlamentarios iraquíes en la sesión muestra las capas múltiples y frentes políticos diversos que existen en Irak. Gran parte de los políticos kurdos no ven con buenos ojos a la Fuerza Quds que lideraba Soleimani, ni a sus aliados. La mayoría de la población sunnita tampoco.

Es importante tener en cuenta que ya antes del asesinato de Soleimani, Irak estaba sumido en una profunda crisis política y social, que trajo aparejada la renuncia del primer ministro, Adel Abdul Mahdi (chiita, continúa en el cargo de manera interina por la imposibilidad de lograr un acuerdo político para nombrar un nuevo primer ministro). El presidente, Barham Salih (kurdo), también ofreció su renuncia, tironeado por políticos que le instaban a nombrar a un primer ministro de sus filas y los manifestantes que rechazaban cualquier candidato del establishment. Por ahora, sin embargo, permanece en el cargo.

La dimisión de Abdul Mahdi llegó tras meses de protestas -que tenían entre sus quejas la corrupción generalizada, la influencia iraní en el país y el sistema político impulsado tras USA tras el derrocamiento de Saddam Hussein-. La represión de las protestas dejó al menos 500 muertos y 30.000 heridos, según datos del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en ese país.

“El peligro es el regreso a la guerra civil”, dijo Niall Ferguson, analista de la Institución Hoover, a VOA Noticias, en referencia a un posible escenario pos-USA en Irak. "En medio de intensas tensiones sectarias, un conflicto sunita-chiita se podría desencadenar como resultado del asesinato del principal general iraní Qassem Soleimani en un ataque con aviones no tripulados de Estados Unidos", explica un artículo de Jamie Dettmer en ese portal. "Desde octubre, han aumentado las protestas sunnitas contra el gobierno controlado por grupos chiitas. Los manifestantes, principalmente jóvenes, han estado exigiendo una reforma del sistema político posterior a 2003 que ha institucionalizado el sectarismo. También quieren el enjuiciamiento de políticos corruptos y el fin de la dominación percibida de Irán sobre Irak."

Recordemos que en diciembre, manifestantes prendieron fuego el consulado iraní en la ciudad santa chiita de Najaf; hecho que, sumado al pedido del gran ayatolá Alí Al Sistani -el máximo clérigo chiita del país, quien es iraní pero cuyas relaciones con Irán no son buenas-, impulsó la renuncia del primer ministro.

"Las milicias de Irán han atacado violentamente a los manifestantes, intensificando la campaña contra activistas y organizadores pro reforma en Bagdad y en todo el sur de Irak en un intento por acabar con la disidencia y canalizar la acción política a favor de Teherán", explica VOA Noticias.

El portal destaca también que el gobierno iraquí -extremadamente frágil ya antes del asesinato de Soleimani- se ha mostrado impotente o indispuesto a detener a las milicias proiraníes. Recordemos que pocos días antes del asesinato de Soleimani, fue asediada la Embajada de USA en Bagdad por miembros de Kataeb Hezbolá y su seguidores, quienes, según reportes, habían podido llegar hasta el lugar por la inacción de las fuerzas iraquíes.

Las reacciones posteriores al asesinato de Soleimani en Irak ponen de manifiesto la compleja situación en el país: mientras algunos lloraban, otros celebraban, según trascendió en imágenes y reportajes.