Pensamiento positivo: cómo aumentar el optimismo y reducir la ansiedad naturalmente

Muchas personas sufren de ansiedad en el mundo. Tan solo en Estados Unidos, se calcula que este trastorno afecta a 40 millones de adultos. Además de realizar un tratamiento indicado por un especialista, puede intentar poner en práctica el pensamiento positivo, una forma diferente de ver el mundo. Más detalles, a continuación.
martes, 5 de enero de 2021 · 00:59

Los sentimientos de ansiedad y pánico interfieren con la rutina, son muy difíciles de controlar y desproporcionados en comparación con el peligro real. 

Algunos síntomas son el nerviosismo, pánico, aumento del ritmo cardíaco, hiperventilación, sudoración, cansancio y problemas para concentrarse y para conciliar el sueño. Ante esta situación, el mejor consejo es ir a un médico que dé un tratamiento adecuado a las necesidades y gravedad de cada paciente. 

Por otra parte, se puede complementar con algunos sencillos tips para la vida diaria. 

Los expertos dicen que las personas tienen un sesgo de negatividad, lo que significa que estamos programados para prestar más atención a la información amenazante y aterradora que a la información positiva y segura. Esto puede aumentar los sentimientos de estrés y ansiedad en muchas personas, pero hay varias formas en las que practicar el optimismo puede ayudar. 

El pensamiento positivo significa que uno enfrenta lo desagradable de una manera más positiva y productiva. Aquí, ejemplos para implementar el pensamiento positivo.  

Pensamiento positivo.

Para llegar al pensamiento positivo, hay que:

1. Identificar lo problemático

Hay que reconocer que hay diferentes formas de pensar. Luego, identificar qué patrones de pensamiento son los que más problemas conducen para tener una visión positiva.

2. Romper con los miedos

Si uno tiene miedo, hay que analizar las probabilidades de que eso "malo" pueda suceder, poniendo las cosas en perspectiva cognitivamente. Mucha gente tiene una percepción distorsionada de lo que ve como amenaza. Hay que evaluar de manera realista la probabilidad de un evento negativo y evaluar con precisión su capacidad para manejarlo. Hay riesgo en todo lo que hacemos y la ansiedad es una hiperexageración sobre el riesgo de algo.

3. Rodearse de optimistas

Parece una propuesta tonta pero no lo es. Escuchar cómo otros optimistas explican sus historias y eventos puede ser útil para aprender cómo aplicarlo en la vida cotidiana. Mantener cerca de cada uno a personas que lo hacen sentir tranquilo, seguro y bueno puede generar un cambio positivo. 

4. Expresar intenciones positivas

Lo primero que hay que hacer al despertar es declarar un objetivo para el día para tener una mentalidad positiva. Pensar en las cosas que uno aprecia y valorar lo que tenemos es fundamental para empezar un buen día.