Olmos espera a Los W por Telefónica mientras Telecom reclama por el Kastigo

No es nueva la distorsión de precios relativos que realiza la política de 'dibujo' de la inflación a la que apela el ladriprogresismo: cuando no 'pisa' el tipo de cambio, retiene las tarifas de servicios públicos. Sucedió en los 4 años de Néstor Kirchner y en los 8 años de Cristina Fernández de Kirchner. La distorsión fue enorme pero el gran error de Mauricio Macri resultó intentar recuperar todo de golpe. Era demasiado lo pendiente pero el entonces Presidente es un hombre de caprichos antes que de razones. Con Alberto Fernández se vuelve al esquema anterior. O sea que la Argentian pasa de guatemala a guatepeor, de todos modos los servicios son carísimos, los usuarios a veces no están satisfechos por la relación tarifa / calidad de la prestación... todo tan repetido que provoca aburrimiento. En general, la agenda argentina es obsoleta, sigue debatiendo los temas que están resueltos aún en los países fronterizos. En medio de todo, el negocio de telecomunicaciones cruje, aunque por motivos diferentes.
domingo, 20 de diciembre de 2020 · 01:11

Los W (Werthein) fueron accionistas del ex CEI, que fue accionista de control de la ex Telefónica Internacional. Los W supieron retirarse a tiempo, e invirtieron en Telecom Argentina, donde fueron socios de franceses e italianos.

Los W han colaborado con rescates diversos. De hecho a los Moyano, tan amigos de Alberto Fernánez, los auxiliaron en el negocio del seguro, una especialidad del hoy Presidente, que los conoce de la privatización de la ex Caja Nacional de Ahorro y Seguro.

Los W resultan la esperanza del llamado Grupo Olmos para conseguir la financiación para su oferta por Telefónica Argentina.

Los W conocen bastante bien el mundo K, no sólo por Alberto, también por el 'gran amigo de la casa', Daniel Scioli; y estuvieron involucrados en aquel descalabro de Néstor Kirchner por lograr que 'amigos' compraran Telecom Argentina.

Los Olmos también conocen no solo al peronismo sindical sino también al Frente de Todos.

En tiempos de intensa regulación, siempre se necesita un "especialista en mercados regulados", o sea un interlocutor del Gobierno de turno.

Que Los W faciliten la financiación a los Olmos resulta la única oportunidad que tiene Telefónica de venderle el negocio en la Argentina.

Telefónica Hispanoamérica agrupa todos los activos en el continente con excepción de Brasil pero nadie quiere la operación argentina.

Al terminar 2019, José María Álvarez-Pallete, presidente del Grupo Telefónica, anunció un plan para desvincular las operaciones de la compañía española en Hispanoamérica (países de América Latina sin incluir Brasil), y enfocar su negocio en Brasil y otros mercados fuera de la región, como España, Reino Unido y Alemania. 

Según estimaron en su momento tanto Fidentiis como Barclays y Jefferies, Telefónica Hispanoamérica tenía un valor de entre US$ 10.900 M y US$ 12.000 M pero restando una deuda de US$ 4.500 M, le permitiría a Telefónica ingresar a sus cuentas unos US$ 6.000 M.

La recomendación de Fidentiis fue delirante: vender todo en bloque. Más razonable lo del BofA, país por país. 

Sin duda, la operación más interesante es de Colombia y luego la de Chile, entre ambas la mitad de la cotización.

El problema de la operación en Argentina consiste en que el valor teórico es muy superior al valor real, que surge de la urgencia de abandonar un mercado tan regulado como riesgoso.

El gran oferente de Telefónica Hispanoamérica es Liberty Latin America, del gran John Malone, un apóstol de la convergencia que en días recientes realizó la jugada de alto riesgo de comprar la F1 e intentar devolverle la intensidad perdida.

Liberty estuvo negociando una fusión con Millicom, que en la Argentina estuvo en sociedad con Santiago Soldati y luego se perdió en el túnel de los desastres que el Estado le provoca al capitalismo criollo. Pero no funcionó el 'merger' y cada uno salió de compras por su cuenta.

Millicom se quedó con las filiales de Telefónica en Costa Rica, Panamá y Nicaragua.

Liberty Latin America, dueña de la chilena VTR, concretó la compra de las filiales de AT&T en Puerto Rico e Islas Vírgenes.

Bloomberg informa que Liberty Latin America avanza sobre Telefónica en Colombia y Ecuador.

Telecom

En tanto, la Administración Alberto Fernández fijó una tarifa social de telefonía celular desde $150 por mes para población vulnerable y autorizó a las empresas del sector a aplicar un 5% de aumento para el resto de los usuarios. 

Telecom denunció que es la destrucción de los servicios de telefonía y de internet.

Así se entiende que nadie quiera Telefónica Argentina... con la excepción de Olmos pagando un precio muy inferior al de mercado y apalancado por un tercero, quizás Los W.

"El gobierno ha buscado intervenir en la gestión, eliminando incentivos para la innovación y la competencia" al cambiar "drásticamente las reglas de juego" con el decreto que congeló los precios en agosto, afirmó Telecom en un comunicado.

"Con un aumento del 5% para los servicios de telefonía fija, telefonía celular, TV por suscripción e internet, está destruyendo la ecuación económica de las empresas TIC, poniendo en riesgo la calidad de los servicios que prestan, su desarrollo, sus miles de puestos de trabajo directos e indirectos y con consecuencias en muchos casos, irreversibles", agrega el texto.

Con un aumento del 5% están destruyendo la ecuación económica de las empresas TIC, poniendo en riesgo la calidad de los servicios que prestan, su desarrollo, sus miles de puestos de trabajo directos e indirectos y con consecuencias en muchos casos, irreversibles.

Telecom ya advirtió al gobierno por las "oportunidades perdidas" en materia de inversiones dado el cambio en las reglas de juego implementado a partir del decreto 690/20 de fines de agosto que congeló tarifas y declaró al servicio como esencial.

"Si este es el camino que el Gobierno Nacional elige para el sector de la industria TIC, será también el de las oportunidades perdidas", concluyó el comunicado.

5% de aumento para el grueso de las líneas frente a más de 35% de inflación desde el último aumento en noviembre 2019 y con una prestación básica de US$ 1 para 10 millones de usuarios, anula la ecuación de rentabilidad.

Algún periodista ridículo K escribió un hilo en Twitter acerca de los supuestos beneficios que obtuvo Grupo Clarín en el último año, lo que a su saber y entender justificaría la medida gubernamental respecto de Telecom Cablevisión. 

Si Telecom Cablevisión recibieron algo indebido, hay que quitárselo. Pero no iniciar la cuestión de los castigos y compensaciones discrecionales. Ya se ha comprobado en la industria automotriz lo absurdo de esta política.

Telecom recordó que durante la pandemia no le cortó el servicio a 700.000 usuarios con hasta 7 meses de boletas impagas y proveyó con planes de conectividad inclusiva a 600.000 líneas.

Desde la cámara argentina de internet (Cabase) advierten el próximo derrumbe de "más de1.200 pymes y cooperativas" que prestan servicios de conectividad a internet en localidades del interior del país.  

Es que la Prestación Básica Universal Obligatoria de $150 que entrará en vigencia el 1° de enero incluye el uso de Whatsapp y SMS ilimitados, ingreso a webs educativas y gubernamentales irrestricto y 550 minutos de llamadas (500 de ellos a teléfonos de la misma compañía). Y la adición de datos tendrá un valor de $200 el mega por mes o $18 diarios, es decir, el mismo precio que entró en vigencia en julio de 2019. Desde entonces la inflación avanzó casi un 70% y ese sería el atraso tarifario con el que comenzaría la PBU.

Actualmente los planes básicos arrancan en $680 o bien un gasto de $20 diarios de datos como mínimo. Con el esquema tarifario aplicado con la PBU, para los usuarios sería un ahorro del orden del 49% respecto de los precios actuales y para las empresas una caída de la facturación del orden de los $4.000 millones por mes solo por la telefonía celular, que se suma al atraso en los precios desde que el gobierno resolvió limitarles los aumentos y declararla servicio básico por decreto.

Para internet domiciliaria fija también habrá una tarifa social del orden de los $700 mensuales a cambio de una cantidad que varía de los 2 a los 10 megas en función de la ubicación geográfica y la cantidad de clientes que posea la empresa prestadora.