Disney creó un humanoide que sigue a las personas con la mirada

El pseudo humano sigue al usuario con los ojos, lo reconoce y es capaz de mostrar intención. El sistema percibe a las personas en su entorno, selecciona un comportamiento adecuado según el contexto y ejecuta movimientos para crear una ilusión de vida.
martes, 3 de noviembre de 2020 · 22:25

Disney Research, la división de Disney que trabaja en el desarrollo de tecnologías innovadoras elaboró un sistema basado en un busto animatrónico que busca reproducir las interacciones humanas, a partir de la mirada, de la forma más realista posible.

Se trata de una arquitectura de intercambio que refleja intención para darle la mayor credibilidad y fidelidad posible a los movimientos y así crear “la ilusión de la vida", tal como se menciona en el comunicado distribuido por la empresa.

El sistema percibe a las personas en su entorno, selecciona un comportamiento de mirada adecuado según el contexto y ejecuta movimientos para responder a esos estímulos.

“Usamos mecanismos que imitan conductas motoras y de atención análogas a las observadas en sistemas biológicos, incluida la habituación de la atención, movimientos sacádicos y diferencias en el ancho de banda de movimiento de los actuadores”, refiere el texto.

También es capaz de mover los ojos como si estuviera leyendo o efectuar un cambio de mirada cuando algo capta su atención. El objetivo es lograr una experiencia interactiva humano-robot realista gracias a la capacidad del busto aniatrónico apto para mostrar una “mirada humana”.

La arquitectura del sistema consiste en tres componentes: el motor de atención, la selección de comportamiento motor y la biblioteca de comportamiento. Estos componentes tienen comunicación bidireccional entre sí y en última instancia impulsan las animaciones en el personaje.

En el informe presentado por Disney se menciona que el propósito de las figuras animatrónicas desarrolladas es ofrecer un espectáculo, de la misma manera que los actores actúan en un teatro. “Al igual que los actores, los animatronics adoptan personajes y personajes y se les dan guiones para contar una historia y / o representar una escena”, se destaca en el texto.

En este sentido, menciona que se probó al personaje robot interpretando a un anciano que lee un libro, en una biblioteca o en un banco del parque. Tiene dificultades auditivas y visuales y mientras lee se distrae del texto por personas que se acercan a saludarlo o pasan a su lado.

La mayoría de las veces, mira a las personas que se mueven rápidamente en la distancia, pero a medida que la gente se acerca a su espacio personal, observará con desaprobación por la interrupción, o bien mostrará un reconocimiento amistoso a aquellos que le resulten familiares.

Con este contexto y la personalidad de un anciano, fueron capaces de probar comportamientos como el de la mirada mutua de reconocimiento en un escenario realista. Estas pruebas son apenas el inicio de un sin número de posibles usos que se le podrían dar a este sistema.

“A través de capas de comportamientos simples, parece que somos capaces de generar respuestas complejas a los estímulos ambientales. Esta arquitectura es muy extensible y se puede utilizar para crear comportamientos de mirada animatrónica cada vez más complejos, así como otros programas interactivos”, se concluye en el informe.