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Sendero Luminoso: La guerrilla peruana y sus últimos estertores

Hoy se conoció la captura de dos supuestos líderes de Sendero Luminoso quienes secundarían a 'Artemio', actual líder de la organización. La lucha contra la organización terrorista Sendero Luminoso en Perú costó miles de vidas y, aunque las actividades de esta guerrilla han mermado luego de la captura y condena de Abimael Guzmán, fundador del movimiento, todavía se registran incidentes aislados y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Sendero Luminoso (cuyo nombre oficial dice ser Partido Comunista del Perú - Sendero Luminoso, PCP-SL), es una organización terrorista peruana de tendencia maoísta. La meta de Sendero Luminoso era reemplazar las instituciones burguesas peruanas con un régimen revolucionario campesino comunista, presumiblemente iniciándose a través del concepto maoísta de la Nueva Democracia. Desde la captura de su líder, Abimael Guzmán Reynoso, en 1992, sólo ha tenido actuaciones esporádicas. La ideología y las tácticas de Sendero Luminoso han tenido influencia sobre otros grupos insurgentes de corte maoísta como el Partido Comunista de Nepal y otras organizaciones afiliadas al Movimiento Revolucionario Internacional.

Ampliamente condenado por su brutalidad, que incluye violencia aplicada contra los campesinos, dirigentes sindicales, autoridades elegidas popularmente y la población civil en general, es considerada una organización terrorista por el gobierno del Perú, además de la Unión Europea y Canadá los cuales prohíben proveerle de fondos u otro apoyo financiero. Además de esto, Sendero Luminoso está en la lista de organizaciones terroristas extranjeras del Departamento de Estado de USA.

Esta organización se ha disputado con varios otros partidos comunistas peruanos el título de Partido Comunista del Perú, a los cuales usualmente se diferenciaba por el nombre de sus publicaciones. Así, el nombre Sendero Luminoso devino de una máxima de José Carlos Mariátegui, fundador del original Partido Comunista del Perú, utilizada en la portada de un periódico editado por esta organización: El marxismo-leninismo abrirá el sendero luminoso hacia la revolución.

Orígenes

El grupo comunista Sendero Luminoso fue fundado a finales de la década de 1960 por el entonces profesor de filosofía Abimael Guzmán (referido por sus seguidores con el pseudónimo de Presidente Gonzalo), cuyas enseñanzas crearon los fundamentos para la doctrina maoísta de sus militantes. Fue una organización que se separó del Partido Comunista del Perú - Bandera Roja, que a su vez se separó del original Partido Comunista Peruano y que es la una derivación del Partido Socialista del Perú fundado por José Carlos Mariátegui en 1928.

Sendero Luminoso primero estableció una base en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, donde Guzmán enseñaba filosofía. La universidad había sido recientemente reabierta luego de haber estado cerrado casi cincuenta años, y muchos de los nuevos estudiantes adoptaron la ideología radical de Sendero Luminoso. Entre 1973 y 1975, Sendero Luminoso obtuvo el control de los consejos estudiantiles de las universidades del Centro en Huancayo y La Cantuta, y desarrolló una presencia significativa en la Universidad Nacional de Ingeniería y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (la más antigua de América), ambas en Lima. Algún tiempo después perdió varias elecciones estudiantiles en las universidades, incluyendo la de San Cristóbal de Huamanga, y Guzmán decidió abandonar las universidades para reconsolidar el partido.

A inicios de 1980, Sendero Luminoso tuvo una serie de encuentros clandestinos en Ayacucho, estos encuentros fueron conocidos como el Segundo Plenario del Comité Central. Se formó un "Directorio Revolucionario" que tenía naturaleza política y militar, y se ordenó a las milicias a trasladarse a áreas estratégicas en las provincias para iniciar la "lucha armada". El grupo también tuvo su "Primera Escuela Militar" donde los militantes fueron instruidos en tácticas militares y uso de armas. También se llevó a cabo la "crítica y autocrítica", una práctica maoísta cuya finalidad es evitar repetir errores y purgar malos hábitos de trabajo. Durante la Primera Escuela Militar, los miembros del Comité Central cayeron bajo una gran crítica. Guzmán se libró de aquella crítica y en base a ello emergió en la Primera Escuela Militar como el líder visible e incuestionado de Sendero Luminoso.

Inicio de la Guerra

Perú llamó a elecciones por primera vez en doce años en 1980, Sendero Luminoso era uno de los pocos grupos izquierdistas que no tomaron parte y, en vez de ello, optaron por iniciar una lucha armada en las provincias norteñas del departamento de Ayacucho. El 17 de mayo de 1980, en la víspera de las elecciones presidenciales, Sendero Luminoso quemó las ánforas y las cédulas de votación en el pueblo ayacuchano de Chuschi. Este fue el primer acto de guerra llevado a cabo por Sendero Luminoso. Sin embargo, los autores del hecho fueron capturados rápidamente, nuevo material electoral fue llevado a Chuschi, las elecciones se llevaron a cabo sin mayor incidente y éste recibió muy poca atención en la prensa peruana.

A través de los años de la década de 1980, Sendero Luminoso creció tanto en el territorio que controlaba como en el número de militantes que formaban parte de la organización, principalmente en la sierra central. Tuvo algún apoyo por parte de los campesinos que se obtuvo mediante la tortura y el asesinato de figuras de gran desaprobación en el campo. Por ejemplo, frecuentemente se mataron ladrones de ganado, cuyo crimen era considerado especialmente injurioso en las zonas pobres del Perú. Asimismo se asesinó a los capataces de las granjas colectivas controladas por el estado y comerciantes acomodados que eran impopulares entre los campesinos pobres de las zonas rurales. Estas acciones causó el apoyo de los campesinos a las acciones de Sendero Luminoso y alguna simpatía por su lucha, principalmente en los departamentos de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica. Sin embargo, sólo una pequeña minoría de campesinos adoptaron entusiastamente el pensamiento maoísta y la doctrina de Sendero.

La credibilidad de Sendero Luminoso se vio acrecentada debido a la tibia respuesta inicial del gobierno peruano contra la insurgencia. Durante un buen tiempo, el gobierno simplemente ignoró a Sendero Luminoso, creyendo que se trataba de un movimiento relativamente inocuo e incluso benigno (en los inicios las autoridades municipales ayacuchanas saludaron las acciones reivindicatorias de Sendero) o de simples "lunáticos". El Presidente del Perú Fernando Belaúnde Terry, era reticente a ceder autoridad en las Fuerzas Armadas, debido entre otras cosas a que su primer gobierno terminó por medio de un golpe de estado. El resultado de esta medida fue que, para los campesinos de las áreas donde Sendero se encontraba en actividad, el estado apareció como impotente. Durante todo ese tiempo, la encargada de enfrentar a Sendero fue la Policía Nacional del Perú.

En abril de 1982, un grupo de senderistas tomaron por asalto la cárcel de la ciudad de Ayacucho, matando algunos efectivos policiales y liberando a varios senderistas detenidos en dicho establecimiento penitenciario. Este ataque fue el primer ataque estratégico de Sendero Luminoso y causó la primera reacción desmedida por parte de la Policía Nacional que, en venganza, atacó el Hospital de la misma ciudad y asesinó a senderistas internados en dicho nosocomio.

Este episodio hizo evidente el hecho de que Sendero Luminoso representaba una amenaza para el Estado Peruano, el gobierno declaró en Estado de Emergencia todo el departamento de Ayacucho, disponiendo restricciones en los derechos civiles y políticos y otorgando el control a las Fuerzas Armadas. Como respuesta a la agresión, los militares organizaron una represión igual de violenta que acarreó muchas víctimas. La Comisión de la Verdad señaló que ello se debió principalmente a la fractura social existente en el país y en el hecho de que, para los militares, ser campesino era sinónimo de ser senderista. Así, tuvieron lugar hechos represivos que asolaron comunidades campesinas enteras.

Por su parte, Sendero Luminoso continuó su lucha armada desde las zonas rurales e inició una temporada de aniquilamiento de autoridades civiles y políticas y todo vestigio de autoridad estatal. Asimismo asesinó a supuestos soplones, pobladores a quienes se les acusó de enviar noticias y apoyo logístico a los militares. En casos como el del pueblo ayacuchano de Lucanamarca, estas matanzas aniquilaron prácticamente a toda la comunidad.

El efecto mediático de la lucha armada era aún minúsculo en el resto del Perú. Sin embargo, el incidente de Uchuraccay causó el efecto de que todo el país tomara conciencia de la situación que se vivía en los departamentos de Ayacucho, Apurimac y Huancavelica. En dicha localidad, los comuneros asesinaron a seis periodistas que venían desde Lima. Presuntamente ante un mal dato dado por los militares, los comuneros confundieron a los periodistas con senderitas y los lincharon y enterraron en fosas anónimas. El descubrimiento de este hecho dio paso a una comisión investigadora encabezada por el escritor Mario Vargas Llosa. En Lima esta investigación dio lugar a un enfrentamiento entre fuerzas políticas de izquierda (muchas de las cuales veían con simpatía el accionar de Sendero) y el gobierno acción populista de Belaúnde Terry.

A partir de 1983 (el año de mayor número de víctimas) y en los siguientes años, los ataques de Sendero Luminoso no se limitaron al campo. Se perpetraron ataques contra infraestructura en las ciudades de Huancayo, Huancavelica, Cerro de Pasco, Huánuco, Andahuaylas, Abancay, Ayacucho y Lima. Así empezaron los ataques a las líneas de alta tensión que causaron apagones dejando a ciudades enteras sin energía eléctrica. Las estrategias de Sendero Luminoso incluían además la colocación de coches-bomba frente a objetivos estratégicos como fueron en 1985 el Palacio de Gobierno y el Palacio de Justicia. Asimismo, en diversas ciudades del interior del país, llevó a cabo paros armados durante los cuales los senderistas tomaban el control de la ciudad y se suspendían todas las actividades productivas.

Durante este periodo, Sendero Luminoso también llevó a cabo atentados contra personas específicas, ya fueran dirigentes sindicales o dirigentes de partidos de izquierda o autoridades estatales. El 24 de abril de 1985, en vísperas de las elecciones presidenciales de ese año, Sendero Luminoso atacó a Domingo García Rada quien era Presidente del Jurado Nacional de Elecciones del Perú. La violencia senderista también asesinó sacerdotes católicos y pastores protestantes por considerar que su prédica era contraria a la doctrina del partido.

En la ciudad de Lima, Sendero inició su penetración a través de los llamados pueblos jóvenes como Huaycán (ubicado en el actual distrito de Ate) y Villa El Salvador. En este último asesinó en 1992 a María Elena Moyano, una dirigente de programas sociales conocida por su labor social y antisenderista.

Para inicios de 1991, Sendero Luminoso presentaba mucha influencia en grandes zonas del país, principalmente en la zona central, aunque no se puede afirmar que ejercía total control sobre dicha zona. Mientras tanto sus militantes ejercían un culto a la personalidad alrededor de Guzmán. Para entonces la ideología de sendero dejó de ser el maoísmo y empezó a referírsele como Marxismo-Maoísmo-Leninismo-Pensamiento Gonzalo).

Ante el inicio de operaciones del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), Sendero se enfrentó también a éste y a los grupos campesinos de auto defensa o Rondas Campesinas que se organizaron autónomamente y recibieron ayuda por parte de las fuerzas armadas peruanas.

Final

A la par que su zona de influencia fue abarcando una mayor área en el Perú, Sendero Luminoso enfrentó serios problemas. Su doctrina maoísta no obtuvo respuesta en la población y su accionar violento le arrebató la simpatía que en algún momento le mostraron algunos sectores de la población.

Muchos campesinos mostraron desacuerdo con el accionar y el pensamiento de Sendero Luminoso debido a su falta de respeto por la cultura indígena y sus instituciones, en el afán que tenía de iniciar la revolución mediante el olvido de las costumbres ancestrales andinas. Pero sobre todo, el principal punto contra su popularidad lo constituían los juicios populares que ejecutaban en los pueblos, donde los senderistas asesinaban a los "enemigos de la revolución mediante degollamientos, estrangulación, lapidación e incluso la hoguera". Así, a la par de ladrones de ganado, también se mataron maestros de escuela, alcaldes, sacerdotes, comercianes y otros líderes menores.

Otro motivo que evitaba que Sendero Luminoso obtuviera un apoyo popular eran los paros armados y la hostilización en pequeños mercados y pequeños comerciantes con la finalidad de aislar Lima y causar desabastecimiento ya que, como organización maoísta, se oponía firmemente a todo tipo de capitalismo. Es por esa orientación que también pensaban que la revolución debía darse del campo a la ciudad pero, debido a su baja popularidad en el campo, su salto a la ciudad se adelantó. Entre otras maniobras, Sendero Luminoso prohibió el ejercicio político en las zonas que controlaba, las manifestaciones religiosas y el consumo de alcohol.

A finales de los años 1980, casi todo el espectro político peruano, incluso los políticos de izquierda marxista, no compartían la filosofía de Sendero Luminoso y rechazaban la revolución izquierdista que ésta organización armada estaba aplicando.

Así, enfrentado a una población hostil (y que empezaba a organizarse para hacerle frente) las acciones de Sendero Luminoso empezaron a fallar. Las Rondas Campesinas se empezaron a organizar en distintos departamentos para hacer frente a los comandos senderistas y empezaron a recibir apoyo de las Fuerzas Armadas y del gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry a pesar que sus primeras acciones se dieron incluso en 1983. Esta nueva administración inició una reestructuración en la lucha antisubversiva dando privilegio a los trabajos de inteligencia que empezaron a lograr importantes capturas de cabecillas de la organización.

La captura de Guzmán

En 1992, durante la primera administración del presidente Alberto Fujimori, la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE) comenzó a investigar varias residencias en Lima dado que agentes sospechaban que los terroristas estaban usándolas como albergues. Una de estas residencias, en el vecindario de Surquillo, había estado operando como un estudio de baile. Agentes del DINCOTE investigaban periódicamente la basura sacada de la casa, que supuestamente estaba habitada por una sola persona, la bailarina Maritza Garrido Lecca, pero pronto notaron que había más basura de la que una sola persona podía producir. Posteriormente los agentes descubrieron tubos de cremas de medicamento usado para el tratamiento de la psoriasis, una enfermedad que se sabía que tiene Guzmán. El 12 de septiembre de 1992, una unidad especial del DINCOTE irrumpió en la residencia de Surquillo. En el segundo piso de la casa, encontraron y arrestaron a Guzmán y a otros ocho líderes senderistas, incluyendo a Laura Zambrano y Elena Iparraguirre (compañera consensual de Guzmán). Este hecho inspiró la novela de Nicholas Shakespeare The Dancer Upstairs, ‘el piso de arriba de la bailarina’).

Al momento de la captura, la policía incautó la computadora de Guzmán, que contenía archivos detallando sus fuerzas armadas, y las armas de los regimientos, incluyendo también localización y base de estos en cada región del país. Guzmán en sus archivos registró que en 1990, Sendero Luminoso tenía 23.430 miembros armados con aproximadamente 235 revólveres, 500 rifles y 300 otras armas tales como granadas. El gobierno trató de pintar a Guzmán como un psicópata y un delincuente común, publicando fotos de éste en el estereotípico traje a rayas de preso, y prometiendo a los senderistas un trato benévolo si se entregaban.

En octubre de 1993, desde su prisión en la Base Naval del Callao, Abimael Guzmán propuso un acuerdo de paz a los integrantes de Sendero en la clandestinidad y al Estado, que no se concretó. Lo que Abimael Guzmán buscaba era conseguir que los líderes senderistas depusieran sus armas. De ese modo, lo que lograría sería obtener mejores condiciones carcelarias y finalmente crear el escenario propicio para el soñado II Congreso Partidario.

La caída de Guzmán y su cúpula supuso un duro golpe al terrorismo en el Perú, significando el principio del fin de Sendero Luminoso.

Siglo XXI

A pesar que la organización virtualmente ha desaparecido, una minúscula facción de Sendero Luminoso, denominada Proseguir continúa esporádicamente activa en la región de los ríos Ene y Apurímac en la zona andina oriental. Se cree que esta facción consiste de tres compañías conocidas como Norte o Pangoa, Centro o Pucuta, y sur o Vizcatan. De acuerdo con el gobierno peruano, la facción consiste de alrededor de 100 militantes de otras unidades regionales de Sendero Luminoso que fueron desactivadas. El gobierno señala que Proseguir actua en alianza con narcotraficantes.

Proseguir ha sido responsabilizado por el inicio de una actividad guerrillera el 2003. El 9 de junio del 2003 un grupo senderista atacó un campo militar en Tocate, provincia de La Mar, Ayacucho y tomó como rehenes a 68 trabajadores de la empresa argentina Techint y tres policías. Esta empresa estaba trabajando en el Proyecto Camisea, un gasoducto que llevará gas natural desde el departamento de Cusco a Lima.

Las fuerzas del gobierno han tenido éxito en capturas de algunos miembros de la facción. Así en abril del 2000 se capturó al comandante José Arcela Chiroque, alias "Ormeño", y en julio del 2003 se capturó a Florentino Cerrón Cardozo, alias "Marcelo". En noviembre de ese mismo año, Jaime Zuñiga, alias "Cirilo" o "Dalton", fue arrestado luego de una escaramuza donde cuatro senderistas murieron y un oficial militar fue herido. Fuentes oficiales señalan que "Cirilo" tomo parte en el planeamiento del secuestro de los trabajadores de Techint y también habría liderado una emboscada contra un helicóptero del ejército en 1999 donde murieron cinco soldados.

El 2003, la Policía Nacional del Perú encontró y desinstaló varios campos de entrenamiento senderistas y capturó a varios miembros de esa organización. Asimismo liberó a un centenar de indígenas que estaban mantenidos en una virtual esclavitud. Hasta finales de octubre de ese año hubo en el Perú 96 incidentes con grupos armados. En lo que iba del año hubo 8 o 9 víctimas de Sendero Luminoso así como 6 senderistas muertos y 209 capturados.

En enero del 2004, un hombre conocido como el Camarada Artemio e identificándose como uno de los últimos líderes de Sendero Luminoso dijo en una entrevista televisiva que el grupo reiniciaría sus operaciones violentas a menos que el gobierno peruano amnistiara a otros líderes senderistas en los siguientes 60 días. El Ministro del Interior Fernando Rospigliosi, dijo que el gobierno respondería "firme y drásticamente" a cualquier acción violenta. En septiembre de ese mismo año en un operativo policial en cinco ciudades del país se encontraron 17 sospechosos. De acuerdo con el Ministro del Interior, ocho de los arrestados eran profesores de escuela y otros dos eran administradores escolares de alto nivel.

A pesar de estos arrestos, Sendero Luminoso continua existiendo en el Perú. El 22 de diciembre del 2005, Sendero Luminoso emboscó una patrulla policial en el departamento de Huánuco, asesinando ocho oficiales. Más tarde ese mismo día, el Presidente Alejandro Toledo declaró el estado de emergencia en ese departamento. El 19 de febrero del 2006, la policía peruana mató a Héctor Aponte, de quien se creía que era el comandante responsable del asesinato de los policías. Luego de esa muerte, el ministro del interior dijo que creía que Sendero Luminoso sería derrotado definitivamente.

En Octubre de 2006, Abimael Guzmán y su compañera sentimental, Elena Iparraguirre, fueron condenados a cadena perpetua por la Sala Penal Nacional de Terrorismo de Perú. Otros diez miembros de la cúpula de Sendero Luminoso sufrieron condenas en ese mismo juicio de entre 25 y 35 años. Aunque todos ellos fueron absueltos del delito de apología del terrorismo, el magistrado dispuso que la cúpula en su conjunto deberían pagar US$ 1.118 millones en concepto de reparación civil.