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BBVA y Santander pierden en Bolsa 40% en 2010 por el riesgo-país de España

Hay zozobra en la economía española y eso impacta mucho a muchas de sus empresas globales, por ejemplo a los bancos BBVA y Santader, cuya solvencia no está en duda pero deben sobrellevar un deterioro considerable de su valor bursátil.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En su informe sobre previsiones para 2011, los analistas del banco de inversiones Morgan Stanley aseguran que la "gran sorpresa" en un escenario positivo (bull scenario) es el repunte de los mercados españoles.
 
Pero, pese a Morgan Stanley, impera la desconfianza en lo que se refiere a España.
 
Y eso impacta en forma muy negativa en grandes empresas que requieren de un riesgo-país bajo y de confianza en la macroeconomía ibérica. Por ejemplo, los bancos Santander y BBVA.
 
 
"Lo último que preocupaba a un banquero hasta ahora era el riesgo país; nos preocupaba únicamente el riesgo de interés porque los bonos del Estado estaban fuera de toda duda como activos libres de riesgo". Estas palabras de Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Banco Santander, ilustran perfectamente la sorpresa y la impotencia de nuestros dos grandes bancos al verse arrastrados por el desplome actual de la deuda pública española.

Y están siendo arrastrados al abismo, porque el BBVA, con la caída de hoy -otro 2,1% a mediodía- acumula una pérdida del 42,1% en lo que va de 2010. Santander no le va a la zaga: en el año se derrumba el 36%, aunque hoy sólo se ha dejado el 0,42%.

Una debacle que está haciendo muchísimo daño a los inversores, en especial a los más conservadores, aquellos que tienen en su cartera "valores grandes y sólidos", esos que en teoría no pierden nunca. "Comprar los dos grandes bancos españoles es tirar a balón parado", decían los analistas hace un año. Ahora, un 40% más abajo, estos mismos analistas recomiendan estar fuera del sector financiero.
 
De nada les sirve a Santander y BBVA pregonar a los cuatro vientos el bajo peso de España en sus resultados (17% en el primer caso y 30% en el segundo), ni que tienen poca deuda pública de nuestro país en sus balances, ni que su capital actual sobra para aguantar los duros años que nos esperan.

De hecho, su caída en bolsa duplica la de entidades puramente nacionales, como Sabadell o Popular (la excepción es Bankinter, que pierde un 45% por el derrumbe de sus márgenes y su escasez de capital).
 
Carteras de deuda y valoraciones

¿A qué se debe este mayor castigo? Pues a varios factores. Para empezar, aunque sus posiciones en deuda no sean enormes, son mucho más grandes que las del resto de bancos y cajas españoles. Es decir, son los más afectados del derrumbe de los bonos del Estado. De ahí que algunos analistas, como UBS, sostengan que la caída de su cotización refleja únicamente las pérdidas esperadas en su cartera de deuda.

En segundo lugar, hay elementos puramente bursátiles. Por un lado, su valoración era mucho más alta que la de la banca mediana -que bajó mucho más en 2009 que los dos grandes en bolsa- y lo que han hecho con la última caída es ponerse a su altura. Es decir, el mercado ha dejado de diferenciar entre bancos con exposición puramente española y bancos globales, y otorga a todos la misma -baja- valoración. Por otro, muchos inversores se ponen bajistas en los dos bancos para cubrirse de la deuda pública porque es mucho más líquido hacer eso que comprar el CDS de España.
 
Los bancos no son inocentes

En tercer lugar, los bancos no pueden decir que la espiral del riesgo país sea un "factor exógeno" en el que ellos no tienen nada que ver. Las dudas sobre la fiabilidad de los test de estrés tras el rescate de Irlanda y sobre las pérdidas inmobiliarias de la banca española son uno de los principales motivos de la desconfianza generalizada de los inversores en nuestro país. Unas sospechas que no se resolverán hasta que todas las entidades valoren sus ladrillos a precios realistas.

De momento, no hay visos de que se vaya a detener este derrumbe, más allá de rebotes de corto recorrido, porque Santander y BBVA han perforado soportes y han dado claras confirmaciones bajistas. La única esperanza es que sus valoraciones empiezan a alcanzar niveles ridículas. Y que todos los analistas recomiendan salir del sector... que suele ser el mejor momento para entrar.
 
 
 
"(...) Los detalles del acuerdo de ayuda a Irlanda conocidos durante el fin de semana y el compromiso de crear a partir de 2013 el dispositivo permanente de resolución de crisis sólo sirvieron para resistir a los mercados durante algo más de una hora después de la apertura.

Lo ajustado de la demanda de deuda en la subasta celebrada por Italia, en la que colocó títulos a distintos plazos por algo más de € 6.800 millones marcó el cambio de rumbo de los mercados.

El giro se vio ayudado con las negativas previsiones de la Comisión Europea para España. Según Bruselas, Madrid superará en 4 décimas el objetivo de reducción del déficit público, que ascenderá al 6,4%, desde el 9,3% previsto para este año.

Desde las firmas de analistas se precisa que todo proyecto que se anuncia pero cuyo funcionamiento esté por definir, no ayuda. Es el caso del fondo permanente de previsión de crisis en el que se desconoce cómo participarán las entidades privadas, aunque hayan añadido que no se hará de forma global, sino analizando caso a caso. Para los mercados acostumbrados a la permanente sofisticación, increíblemente supone un lío. Pero contra los hechos no valen argumentos.

Aunque las declaraciones tras el rescate de Irlanda parecían muy prometedoras y sugerían que no habría que actuar hasta la reunión del Consejo Europeo del próximo día 16 en Bruselas, nada más lejos de la realidad. Quizás por ello incluso directores generales del supervisor advierten en privado que se estudian todas las alternativas. Incluida la de una asistencia del FMI."
 
En tanto, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, señaló que no puede "prejuzgar las decisiones de la Junta de Gobierno del jueves (02/12)", aunque puntualizó que "se tomarán [medidas] para estar a la altura de nuestro mandato y mantener la estabilidad del euro".

"No creo que la estabilidad financiera de la zona pueda ser puesta en entredicho de manera grave; ahora es un problema, pero no de forma grave", afirmó en una comparecencia ante la comisión de asuntos económicos y monetarios del Parlamento Europeo.
 
Respecto a la posibilidad de ejercer medidas adicionales, Trichet señaló que "nosotros tenemos una política monetaria, que tiene por objeto garantizar la estabilidad de precios, y las medidas no-estándar están ahí para permitir, cuando sea necesario, un mejor funcionamiento cuando los mercados están obstaculizados".
 
Además, ha dicho que la ambigüedad de la Unión Europea sobre cómo iban a participar los bancos privados en futuros rescates de países ha "asustado" durante este mes a los inversores. Trichet ha celebrado que los ministros de Economía hayan aclarado este fin de semana que la UE seguirá los mismos estándares que el Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
"Es extremadamente importante que esta ambigüedad, que ha durado un mes, se haya clarificado", ha dicho el presidente del BCE. El propio Trichet ya alertó durante la cumbre de líderes europeos celebrada a finales de octubre que la idea de Alemania tendría un impacto negativo en los mercados.
 
Desde su punto de vista, los Gobierno son conscientes de estas dificultades y están llevando a cabo "medidas adecuadas". En este sentido, los observadores "subestiman" la determinación de los gobernantes y de las instituciones europeas, y no valoran adecuadamente las buenas señales de la economía real.
 
En ese sentido, insistió en que, a veces, observadores y comentaristas "no conocen la medida de lo que se hace en Europa":
 
> todos los países europeos están ejecutando ajustes fiscales, aún cuando el punto de partida de la zona euro en cuanto a déficit público es mejor que el de otros países avanzados;
 
> en 2010, el déficit fiscal de la zona será del 6,3%, mientras que en USA alcanzará el 11,3% y el 9,6% en Japón;
 
> en 2011, esas cifras serán 4,6% en Europa, y del 8,9 tanto en USA como en Japón;
 
> Alemania va a registrar el crecimiento económico más elevado desde el "boom" que supuso la reunificación: "La economía real funciona";
 
> la eurozona dispone ya de instrumentos para hacer frente a problemas de liquidez en sus estados miembros y son instrumentos que "funcionan": los € 85.000 millones para Irlanda, una parte de los cuales provendrán de la nueva facilidad europea de estabilidad financiera.

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