Evan Chandler, padre de Jordan Chandler, el 1er. niño que declaró haber sufrido abusos sexuales por parte de Michael Jackson, ha sido encontrado muerto en su casa. Al parecer, el conserje del edificio donde vivía en New Jersey lo halló en su cama con un disparo en la cabeza y un arma de fuego en la mano.
Evan Chandler se había sometido a varias operaciones estéticas para modificar su rostro. Chandler pensaba que los admiradores del cantante le perseguían, y su cara era "irreconocible".
Sin dejar nota de suicidio alguna, el hombre, que estaba "extremadamente enfermo", según el Daily News, se quitó la vida el pasado 05/11, día en que tenía una cita médica con un hematólogo, que, al notar su ausencia en la consulta, llamó al portero del bloque de viviendas y éste fue quien encontró el cuerpo.
La policía ha inspeccionado la casa de Evan y no ha encontrado ninguna nota, aunque sí numerosos medicamentos para tratar una grave enfermedad. Su hijo Jordan no se ha pronunciado sobre lo ocurrido, pues ya hace años que rompió la relación con Evan. Al parecer, esas acusaciones, que nunca se llegaron a juzgar, salieron a la luz cuando el propio Chandler, un dentista de Beverly Hills (Los Ángeles), administró amital sódico, conocido como suero de la verdad, a su hijo y éste le comentó los supuestos abusos por parte de Jackson, quien murió el pasado junio por una dosis letal del potente anestésico propofol mezclada con otros medicamentos. Evan Chandler se mantuvo en los últimos años alejado de toda su familia, pero vivió con su hijo en New Jersey hasta 2006, cuando, según cuenta el diario, éste lo denunció y obtuvo una orden de alejamiento después de sufrir una agresión por parte de su padre.
En 1996, Jordan denunció su padre le había agredido con una pesa de gimnasio. Ahora, Jordan Chandler lleva una nueva vida en New York, donde reside bajo un nombre ficticio.
Michael Jackson cayó en desgracia a principios de los '90, cuando el entonces niño de 13 años Jordan Chandler le acusó de pederastia. El escándalo tuvo graves consecuencias en el estado de ánimo y la imagen pública del cantante, y propició una inspección policial a su rancho Neverland en busca de pruebas que demostraran las acusaciones. En el año 1993 un tal Evan Chandler denunció a Michael Jackson por haber abusado sexualmente de su hijo Jordan de 13 años. El caso dio la vuelta al mundo y la popularidad del cantante mermó a niveles ínfimos. Michael conocía al chico y se llevaban bien (no sé realmente por qué se conocían, pero no viene al cuento) y el padre no le gustaba esa relación y lo denunció. Tras muchos meses de juicios, declaraciones e investigaciones, el padre y Michael llegaron a un acuerdo económico fuera de las cortes: US$22 millones. El cantante siguió declarando su inocencia aun cuando no se encontraron indicios suficientes para inculparle.
Pero 16 años después de lo ocurrido, Jordan Chandler confesó que todo había sido un montaje para conseguir dinero y que Michael nunca le puso un dedo encima. Jordan escribió: "Nunca quise mentir ni destrozar a Michael Jackson, pero mi padre me hizo contar mentiras y mentiras. Ahora no puedo contarle a Michael todo lo dolido que estoy y ni preguntarle si me pudiese perdonar algún día." Su padre le obligó a decir que Michael Jackson le había tocado el pene. Jordan Chandler luego le contó a un psicólogo y más tarde a la policía que él y Jackson habían estado besándose, masturbándose y hasta teniendo sexo oral, dando descripciones detalladas de todo lo que le acusaba y de los genitales del cantante. "Ahora por primera vez lo digo, no puedo seguir mintiendo más. Michael Jackson no me hizo nada a mí, todo fue cosa de las mentiras de mi padre intentando que mi familia dejase de ser pobre", agregó. Jackson ya estaba muerto cuando la verdad salió a la luz.
La policía ha inspeccionado la casa de Evan y no ha encontrado ninguna nota, aunque sí numerosos medicamentos para tratar una grave enfermedad. Su hijo Jordan no se ha pronunciado sobre lo ocurrido, pues ya hace años que rompió la relación con Evan. Al parecer, esas acusaciones, que nunca se llegaron a juzgar, salieron a la luz cuando el propio Chandler, un dentista de Beverly Hills (Los Ángeles), administró amital sódico, conocido como suero de la verdad, a su hijo y éste le comentó los supuestos abusos por parte de Jackson, quien murió el pasado junio por una dosis letal del potente anestésico propofol mezclada con otros medicamentos. Evan Chandler se mantuvo en los últimos años alejado de toda su familia, pero vivió con su hijo en New Jersey hasta 2006, cuando, según cuenta el diario, éste lo denunció y obtuvo una orden de alejamiento después de sufrir una agresión por parte de su padre.
En 1996, Jordan denunció su padre le había agredido con una pesa de gimnasio. Ahora, Jordan Chandler lleva una nueva vida en New York, donde reside bajo un nombre ficticio.
Michael Jackson cayó en desgracia a principios de los '90, cuando el entonces niño de 13 años Jordan Chandler le acusó de pederastia. El escándalo tuvo graves consecuencias en el estado de ánimo y la imagen pública del cantante, y propició una inspección policial a su rancho Neverland en busca de pruebas que demostraran las acusaciones. En el año 1993 un tal Evan Chandler denunció a Michael Jackson por haber abusado sexualmente de su hijo Jordan de 13 años. El caso dio la vuelta al mundo y la popularidad del cantante mermó a niveles ínfimos. Michael conocía al chico y se llevaban bien (no sé realmente por qué se conocían, pero no viene al cuento) y el padre no le gustaba esa relación y lo denunció. Tras muchos meses de juicios, declaraciones e investigaciones, el padre y Michael llegaron a un acuerdo económico fuera de las cortes: US$22 millones. El cantante siguió declarando su inocencia aun cuando no se encontraron indicios suficientes para inculparle.
Pero 16 años después de lo ocurrido, Jordan Chandler confesó que todo había sido un montaje para conseguir dinero y que Michael nunca le puso un dedo encima. Jordan escribió: "Nunca quise mentir ni destrozar a Michael Jackson, pero mi padre me hizo contar mentiras y mentiras. Ahora no puedo contarle a Michael todo lo dolido que estoy y ni preguntarle si me pudiese perdonar algún día." Su padre le obligó a decir que Michael Jackson le había tocado el pene. Jordan Chandler luego le contó a un psicólogo y más tarde a la policía que él y Jackson habían estado besándose, masturbándose y hasta teniendo sexo oral, dando descripciones detalladas de todo lo que le acusaba y de los genitales del cantante. "Ahora por primera vez lo digo, no puedo seguir mintiendo más. Michael Jackson no me hizo nada a mí, todo fue cosa de las mentiras de mi padre intentando que mi familia dejase de ser pobre", agregó. Jackson ya estaba muerto cuando la verdad salió a la luz.



